Este pozo de Cantabria tiene el segundo abismo más profundo del mundo
En las entrañas del macizo kárstico de Porracolina, en el municipio cántabro de Ruesga, se esconde uno de los secretos subterráneos más impresionantes de Europa: el Gran Pozo MTDE. Con una caída libre de 435,92 metros, este pozo natural no solo ostenta el título de ser el más profundo de España, sino que también se posiciona como el segundo pozo vertical más profundo del mundo, solo superado por la sima de Velebit, en Croacia.
Un descubrimiento de récord
Fue en el verano de 2016 cuando varios miembros del Club Cántabro de Exploraciones Subterráneas y del Espeleo Club Ábrigu descubrieron esta maravilla natural. Todo comenzó gracias a la observación de unos pastores locales, quienes hablaron de una fisura que expulsaba aire frío en invierno. Los espeleólogos, siempre atentos a estas señales, iniciaron una exploración que terminaría por cambiar los mapas subterráneos de Europa.
Al lanzar una piedra por la boca del pozo, el eco del impacto tardó más de 10 segundos en escucharse. La estimación inicial, que ya apuntaba a una profundidad extraordinaria, fue confirmada tras varios días de descenso. Con más de 600 metros de cuerda y más de 50 fraccionamientos, se logró alcanzar el fondo, conocido como la Sala Maldita, ya perteneciente al sistema de la Torca del Tejón.
¿Qué hace único al Gran Pozo MTDE?
Más allá de su impresionante verticalidad —comparable con la caída libre de un rascacielos o incluso más profunda que la Torre Eiffel—, el Gran Pozo MTDE representa un paradigma del mundo subterráneo. Formado en roca caliza y enmarcado dentro de un paisaje típicamente kárstico, en su interior se encuentran estalactitas, estalagmitas, columnas calcáreas y formaciones únicas, esculpidas durante miles de años por la acción del agua.
Además, su valor científico es incalculable. En su interior se ha documentado la presencia de especies de invertebrados únicas, como el Cantabrodesmus lorioli, un milpiés endémico que confirma la riqueza biológica de estos ecosistemas ocultos y su evolución independiente de la superficie.
¿Es posible visitar el pozo?
No. El Gran Pozo MTDE no es visitable para el público general. Su acceso es extremadamente técnico y peligroso, reservado solo para espeleólogos profesionales con experiencia y equipamiento específico. Se calcula que el descenso completo puede tardar hora y media, mientras que la subida puede llevar hasta tres horas.
Pese a ello, la zona donde se encuentra —la Cordillera Cantábrica oriental, en pleno Parque Natural de los Collados del Asón— es un paraíso para los amantes de la naturaleza y la geología. Numerosos pozos y simas, como el Pozo del Buldo (314 m), el Pozo del Negro (340 m) o Los Pasiegos (346 m), completan este auténtico laberinto subterráneo que aún guarda muchos misterios por descubrir.
Un nombre con significado
El nombre de “Gran Pozo MTDE” no es casual. Hace referencia a la marca de material de espeleología que apoyó la exploración y equipación de esta gran cavidad. Es un homenaje a la colaboración entre el conocimiento local, la pasión de los exploradores y el respaldo técnico necesario para hacer posible este tipo de hazañas.
Una joya para la ciencia… y la imaginación
Este coloso oculto bajo el suelo de Cantabria sigue siendo un icono para la comunidad espeleológica internacional. Supera en 100 metros al anterior récord español y se ha ganado, por méritos propios, un lugar en la historia de la exploración subterránea.
Aunque no puedas visitarlo, el Gran Pozo MTDE es un símbolo de lo que aún queda por descubrir bajo nuestros pies, una llamada de atención sobre la importancia de cuidar nuestros paisajes naturales —también los que no se ven— y un orgullo más en el increíble patrimonio geológico de Cantabria.
- Dónde se encuentra: Valle de Calseca, Ruesga (Cantabria)
- Acceso: Solo para espeleólogos expertos
- Profundidad: 435,92 metros (caída libre)
- Clasificación: Segundo pozo vertical más profundo del mundo
- Descubrimiento biológico: Especie milpiés endémica Cantabrodesmus lorioli
Una grieta, una corriente de aire, un descenso... y el hallazgo de una leyenda subterránea. Así nació el Gran Pozo MTDE.

