Tradición, fe y comunidad en el corazón de Cantabria

Castro Urdiales revive su Pasión Viviente, emblema de Cantabria

Castro Urdiales revive hoy su Pasión Viviente, una de las representaciones más icónicas de la Semana Santa en España. Con más de 800 vecinos implicados, esta fiesta declarada de Interés Turístico Nacional convierte las calles del municipio en un escenario de emoción, devoción y patrimonio compartido.

Representación de la Pasión de Cristo Viviente mientras lo llevan a la cruz para ser crucificado, a 15 de abril de 2022, en Castro-Urdiales, Cantabria (España). Cada año, acuden más de 20.000 personas a presenciar la representación de la pasión de Cristo, desde la última cena hasta la crucifixión de Cristo. El origen de la Pasión Viviente de Castro Urdiales es del año 1984 cuando un grupo de jóvenes que realizaban un campamento de verano, deciden, junto al Padre “Sandalio”, crear la representación de la Pasión de Cristo, que se representó por primera vez en el año 1985.
15 ABRIL 2022;PASION VIVIENTE;CASTROURDIALES
H.Bilbao / Europa Press
15/4/2022
Representación de la Pasión de Cristo Viviente mientras lo llevan a la cruz para ser crucificado, a 15 de abril de 2022, en Castro-Urdiales, Cantabria (España). H.Bilbao / Europa Press

El Viernes Santo ha vuelto a ser una cita ineludible en la villa de Castro Urdiales. Desde primeras horas de la mañana, las calles de este enclave marinero han comenzado a llenarse de vecinos, turistas y fieles que acuden, año tras año, a presenciar una de las representaciones religiosas más conmovedoras de Cantabria.

A las 10:20 horas, en la explanada de Santa María, ha comenzado la escenificación con el tradicional Edicto de Pilato y el encendido de antorchas. La temperatura templada y el cielo despejado han contribuido a que miles de personas siguieran con recogimiento los primeros pasos del Vía Crucis viviente.

Un viaje espiritual y escénico de gran calado

La Pasión Viviente de Castro Urdiales, reconocida como Fiesta de Interés Turístico Nacional, lleva más de 40 años formando parte del patrimonio cultural de la región. No es solo una recreación bíblica: es una manifestación colectiva de identidad, memoria y participación social.

Este año, más de 800 vecinos han tomado parte activa en las escenas que recorren las últimas horas de vida de Jesucristo, desde la Última Cena hasta el Descendimiento. Entre los momentos más esperados, destacan el Prendimiento, el Juicio de Pilato, la Crucifixión y, como culmen emotivo, la Resurrección en la Atalaya.

Un impacto más allá de lo religioso

La Pasión de Castro no solo mueve corazones, también dinamiza la economía local. Comercios, hoteles y bares se llenan durante estas fechas. “Es el mejor fin de semana del año”, afirma un hostelero del casco antiguo. Esta representación, que no cuenta con actores profesionales, es una de las más intensas y veraces del panorama nacional.

Además, ha contado este año con el regreso de Alejandro Calvo Chargategui en el papel de Jesucristo, tras ocho años sin encarnarlo. Su interpretación ha sido especialmente aclamada por la fuerza y emoción transmitidas en cada escena.

Apoyo institucional y cultural

La consejera de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad, Begoña Gómez del Río, ha acudido a la villa para expresar el respaldo del Gobierno de Cantabria. “Esta celebración es un ejemplo de cómo una comunidad puede generar cultura, cohesión y turismo desde su raíz popular”, ha subrayado.

En declaraciones recogidas por ALERTA, Gómez del Río ha señalado que el Ejecutivo seguirá apostando por este tipo de eventos que “fortalecen nuestra identidad como pueblo”.

Escenas destacadas de la representación

  • Lectura del Edicto de Pilato
  • Última Cena y Oración en el Huerto
  • Beso de Judas y Prendimiento
  • Juicio ante el Sanedrín y Pilato
  • Vía Crucis con las tres caídas
  • Crucifixión y Descendimiento
  • Resurrección en la Atalaya

La fe y el arte como herencia viva

La Pasión Viviente de Castro Urdiales no es una moda pasajera. Es, según los castreños, “la ceremonia del alma de un pueblo”. Cada año se renueva, cada año se perfecciona, y cada año demuestra que la devoción, la cultura y la comunidad pueden caminar juntas.

Desde los más jóvenes que se estrenan como soldados romanos hasta los mayores que coordinan vestuarios o logísticas, todo en la Pasión es símbolo de entrega. En tiempos de prisa y desconexión, Castro Urdiales ofrece este Viernes Santo un reencuentro con la historia, la fe y la humanidad compartida.

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