Ni pasteles ni sobaos: este es el dulce cántabro que arrasa en las panaderías
Tienen forma de corbata, pero saben a gloria. Son dulces, crujientes y cántabras: así son las corbatas de Unquera, el secreto repostero del norte
Uno de los mayores atractivos gastronómicos del norte de España son, sin duda, las corbatas de Unquera, un dulce tradicional que ha hecho famosa a esta pequeña localidad cántabra situada junto al río Deva.
Un dulce con historia y sabor local
Las corbatas de Unquera son unos dulces de hojaldre cubiertos con glasa de azúcar, crujientes por fuera y suaves por dentro. Su elaboración se remonta a mediados del siglo XX, cuando varias panaderías locales comenzaron a producir este postre que, con el tiempo, se ha convertido en un producto típico cántabro.
La forma alargada y retorcida recuerda a una corbata, lo que dio origen a su peculiar nombre. Hoy en día, este dulce es uno de los recuerdos más comprados por quienes visitan la zona.
Producto artesanal y símbolo de identidad
A pesar del auge del turismo, muchas de las corbatas de Unquera siguen elaborándose de forma artesanal, manteniendo la receta tradicional y usando ingredientes básicos como harina, mantequilla, azúcar y huevo. Algunas versiones modernas incorporan almendra o chocolate, pero la más típica es la cubierta por una fina capa de glasa blanca.
Las panaderías y pastelerías de Unquera han convertido esta especialidad en un auténtico símbolo de identidad local, hasta el punto de que muchas personas asocian el nombre del pueblo directamente con este dulce.
Turismo y tradición en Unquera
Gracias a las corbatas de Unquera, este pequeño núcleo se ha convertido en una parada habitual para viajeros que recorren el occidente de Cantabria, en ruta hacia los Picos de Europa, el Desfiladero de La Hermida o el Camino de Santiago del Norte.
Además del valor gastronómico, comprar corbatas en Unquera es una forma de apoyar la economía local y mantener viva una tradición que forma parte del patrimonio cultural de la región.