Este pequeño pueblo cántabro crea el queso fresco más grande de Europa
El pequeño municipio cántabro de Ruiloba se convirtió en el epicentro europeo del mundo lácteo al lograr un hito sin precedentes: elaborar el queso fresco más grande de Europa, con un peso total de 150 kilos. La hazaña se alcanzó durante la VIII Feria de la Leche, gracias al trabajo conjunto de la ganadería Cudaña y el Ayuntamiento de la localidad, con el respaldo del Gobierno regional.
Un reto que rompe fronteras
Si en 2024 Ruiloba ya sorprendió al país con el récord de España al crear un queso fresco de 120 kilos, en esta ocasión el desafío fue aún mayor. Para conseguir la nueva marca continental se emplearon más de 500 litros de leche de vaca, cuidadosamente ordeñada y transformada bajo la atenta mirada de cientos de asistentes que no quisieron perderse la gesta.
El resultado fue un coloso lácteo que no solo se convirtió en símbolo del esfuerzo ganadero cántabro, sino también en motivo de orgullo para toda la región. Tras su elaboración, los visitantes pudieron degustar porciones de este queso histórico, en una fiesta donde tradición y modernidad se dieron la mano.
Fiesta, tradición y sabor
La Feria de la Leche, celebrada en el barrio Trasierra con motivo de la festividad de Santa Eulalia, ofreció un programa cargado de actividades: desde talleres de quesadas y ordeños en directo hasta la participación del cántabro José María de la Serna, Guinness mundial por su rapidez ordeñando vacas manualmente. Su demostración volvió a arrancar aplausos al batir a la máquina en cuestión de segundos.
El evento, que ya es una cita fija en el calendario cántabro, atrajo a cientos de visitantes de toda la comunidad y de provincias cercanas. Además, incluyó un mercadillo con quesos y productos lácteos de toda Cantabria, un concurso de ollas ferroviarias y la Marcha del Norte, cuya recaudación solidaria se destinó a ayudar a un equipo ciclista valenciano afectado por las recientes inundaciones.
Ruiloba, capital del queso fresco
El queso fresco más grande de Europa no es solo una curiosidad gastronómica, sino un reclamo turístico y cultural. Con este logro, Ruiloba consolida su feria como escaparate del sector primario y ejemplo de cómo la innovación puede caminar de la mano de la tradición.
El éxito de esta edición marca un antes y un después en la historia del evento y augura que en futuras convocatorias los desafíos podrían ser todavía mayores. Mientras tanto, Cantabria ya presume de ostentar un récord europeo que combina identidad, sabor y orgullo regional.