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Construido por un gobernador y restaurado por un actor: el legado de una de las familias más influyentes de Cantabria

Palacio Peredo Barreda, en Santillana del Mar. / T.C.
Entre montañas, silencio y heráldica, un palacio centenario aún guarda historias que el tiempo no ha podido borrar

La huella de la familia Peredo, una de las más influyentes de Cantabria durante los siglos XVI al XVIII, sigue viva en algunas de las construcciones civiles más impresionantes del norte de España. Repartidos entre Viveda, Mijares y Santillana del Mar, sus palacios no solo representan el poder y el refinamiento de este linaje, sino que se han convertido hoy en verdaderos tesoros culturales que invitan a ser descubiertos.

El Palacio de Peredo en Viveda: una fortaleza señorial con vistas al Besaya

Situado en lo alto de una colina que domina el valle del Besaya, el Palacio de Peredo de Viveda, conocido popularmente como el “palacio del chon de oro”, es una joya de la arquitectura civil montañesa con toques tardorenacentistas. Levantado por el gobernador Jorge de Peredo y su esposa María de Velarde y Polanco, fue declarado Bien de Interés Cultural en 1982.

Este majestuoso edificio presenta una estructura de cuatro crujías en torno a un patio central, con arcos en la planta baja y columnas de madera en la superior. La fachada sur, de sillería impecable, destaca por su sobriedad elegante y su escudo heráldico. El conjunto incluye una capilla privada decorada con motivos florales y bóveda de crucería, y un imponente muro de mampostería que cierra el perímetro. Actualmente, el palacio está rehabilitado y funciona como espacio cultural y parque temático.

El Palacio de Peredo en Mijares: torre, solana y capilla en un rincón tranquilo

A poca distancia, en la pequeña localidad de Mijares, se encuentra otro de los palacios vinculados al linaje: el Palacio de Peredo de Mijares, una elegante construcción del siglo XVI. De planta rectangular y tres alturas, se cree que fue el núcleo familiar original de los Peredo. La casa cuenta con torre, solana, zaguán, capilla anexa y una espectacular portalada decorada con motivos vegetales y un escudo heráldico.

Esta edificación fue declarada Bien de Interés Cultural en 1995 y actualmente pertenece a una sociedad privada, en la que participa el actor cántabro Antonio Resines. Está en proceso de restauración con el objetivo de convertirse en hotel-restaurante, recuperando así su esplendor para el uso turístico y patrimonial.

Palacio Peredo-Barreda en Santillana del Mar: elegancia barroca y arte vivo

La ruta de los Peredo culmina en pleno corazón de Santillana del Mar, donde se levanta el Palacio Peredo-Barreda, también llamado “Palacio de los Benemejís”. Este conjunto es uno de los más elegantes y singulares de la villa, rodeado por un espléndido jardín y flanqueado por las casas anexas de Velarde y Quijano, sobre las que se ha desarrollado un moderno Centro Cultural.

Construido hacia 1700 por Francisco Miguel de Peredo, el palacio se levantó sobre una antigua torre gótica de la familia Barreda. La intervención actual ha convertido este espacio en un referente cultural de la región, con programación expositiva, biblioteca y una valiosa colección de artes decorativas. El edificio fue adquirido por Caja Cantabria y rehabilitado respetando sus valores históricos y patrimoniales.

Un patrimonio familiar que cuenta la historia de Cantabria

La historia de los palacios de los Peredo no es solo la historia de una familia, sino la de una tierra noble, ligada al arte, la arquitectura, la cultura y la tradición. Cada uno de estos palacios —en Viveda, Mijares y Santillana— ofrece una mirada diferente a la evolución arquitectónica de los siglos dorados de Cantabria, con elementos que van desde el renacimiento rural hasta el barroco más refinado.

Un recorrido por ellos no solo permite admirar sus fachadas, patios, escudos y jardines, sino también comprender el pulso histórico de una región que supo preservar su legado y ponerlo al servicio del presente. Una visita imprescindible para los amantes del patrimonio monumental y la historia viva del norte de España.