Santillana del Mar se transforma en el set de MasterChef
Durante el rodaje, la villa cántabra se transformó en un prestigioso restaurante, en el que los vecinos pudieron degustar las creaciones culinarias de los aspirantes al título de MasterChef.
Un programa de gran impacto para Santillana del Mar
El primer episodio de cada temporada de MasterChef es uno de los más esperados y vistos, debido a la promoción que recibe antes de su emisión, a diferencia de los demás episodios. Este año, el rodaje se llevó a cabo en lugares emblemáticos del municipio, como la plaza Mayor y la plaza de la Colegiata, y fue un evento de gran repercusión para la promoción turística de Santillana del Mar, tanto a nivel nacional como internacional.
La presencia de autoridades locales y autonómicas
El evento contó con la participación de diversas autoridades, entre ellas la alcaldesa de Santillana del Mar, Sara Izquierdo, quien expresó su agradecimiento al Gobierno de Cantabria, destacando la importante colaboración del consejero de Turismo, Luis Martínez Abad, y su equipo, que facilitaron los medios para que el municipio pudiera ser elegido como sede de esta grabación.
Izquierdo destacó la relevancia de este evento como un impulso promocional para el municipio, subrayando que sin el apoyo del Gobierno autonómico no hubiese sido posible contar con un programa de tal envergadura, que se emite en prime time y que es uno de los más exitosos en la televisión española.
Compromiso con la promoción de la villa
La alcaldesa también recordó la reunión celebrada el pasado 9 de diciembre con el consejero de Turismo, en la que se discutió la necesidad de una promoción de calidad para Santillana del Mar. El rodaje de MasterChef se presentó como la primera muestra de ese compromiso, algo que es solo el inicio de una serie de iniciativas para dar más visibilidad a la villa cántabra.
Agradecimientos a los vecinos y colaboradores
El rodaje, aunque cerrado al público, fue posible gracias a la colaboración de los vecinos, a quienes la alcaldesa agradeció su disposición para facilitar el desarrollo del evento. También se destacó la labor del personal del ayuntamiento, la Policía Local y Protección Civil, que aseguraron el correcto desarrollo de las grabaciones.
Además, la Escuela de Hostelería del IES Peñacastillo tuvo un papel destacado al ceder a ocho de sus alumnos para realizar prácticas exprés como camareros durante el rodaje, lo que constituyó una experiencia única para los estudiantes y un ejemplo de la colaboración educativa.
Compromiso con el ‘desperdicio cero’
Siguiendo con la política de ‘desperdicio cero’ de MasterChef, toda la comida sobrante del evento fue enviada al Centro Municipal de Acogida Princesa Letizia, en Santander, contribuyendo así a una causa social y solidaria.

