“A dedo y sin consulta”: el PSOE impone a Lorena Cueto como nueva alcaldesa de Cartes
El municipio de Cartes tiene desde este domingo una nueva alcaldesa, pero no gracias a las urnas. Lorena Cueto, hasta ahora teniente de alcalde, ha sido elegida como nueva regidora en una sesión extraordinaria del Pleno municipal sin que ningún vecino haya depositado su voto. La sucesión se ha producido tras la renuncia de Agustín Molleda, quien abandona la Alcaldía después de diez años para centrarse en tareas orgánicas dentro del PSOE cántabro.
La elección de Cueto ha sido posible gracias a la mayoría absoluta con la que cuenta el PSOE en el Ayuntamiento, donde ostenta 10 de los 13 concejales. El resto de grupos, PP y PRC, no tienen la capacidad numérica para impedir que el poder municipal siga controlado por la misma formación, sin necesidad de pasar por nuevas elecciones.
Desde el Partido Popular ya se ha denunciado en otras ocasiones que esta forma de actuar responde a una estrategia del PSOE para colocar a sus cargos de confianza sin dar voz a los ciudadanos. En este caso, la imposición directa de Cueto, aunque legal, deja fuera del proceso a los vecinos, que no han tenido la oportunidad de opinar ni ratificar con su voto un cambio tan relevante como es el relevo en la Alcaldía.
El PSOE, por su parte, ha presentado el nombramiento como un paso hacia la igualdad y la continuidad del proyecto de gobierno. Durante su discurso, Cueto agradeció a sus compañeros la confianza depositada en ella, ensalzó la figura de su antecesor y expresó su voluntad de mantener la línea de gestión socialista en el municipio.
Sin embargo, no pocos vecinos critican que se haya consumado lo que consideran un nombramiento "a dedo", sin transparencia ni participación real, y que responde más a los equilibrios internos del PSOE cántabro que a una demanda ciudadana.
Además, la renuncia de Molleda, que se marcha a reforzar el aparato del partido bajo la dirección de Pedro Casares, confirma que el Ayuntamiento de Cartes queda ahora como un instrumento al servicio del PSOE, más que como una institución al servicio directo de los ciudadanos.
En definitiva, Cartes tiene nueva alcaldesa, pero no ha habido elecciones. El bastón de mando cambia de manos dentro del PSOE sin que ni un solo cartiego haya sido consultado. Mientras tanto, el partido saca pecho por un proceso que muchos consideran una maniobra de control partidista más que un ejercicio de democracia real.