No todos lo saben: este pueblo de Cantabria tuvo dos nombres
Hay un rincón en Cantabria que no siempre fue conocido como lo es hoy. Durante siglos, su nombre hablaba de religión y jerarquía. Hoy, su nueva denominación lo presenta como una joya cultural y arquitectónica
Comillas, uno de los pueblos más elegantes y sorprendentes del norte de España, es conocido hoy por su arquitectura modernista, su historia indiana y por ser un referente del turismo cultural en Cantabria. Pero antes de todo eso, esta localidad costera fue reconocida bajo otro título: “la villa de los arzobispos”, un nombre que revela un pasado menos turístico y más eclesiástico, íntimamente ligado al poder religioso.
Una villa marcada por la influencia eclesiástica
Durante siglos, Comillas fue cuna de importantes figuras de la Iglesia católica, entre ellas obispos, arzobispos y cardenales que alcanzaron posiciones de gran relevancia en España y América. Esta singular concentración de altos cargos eclesiásticos convirtió al pueblo en un centro de influencia religiosa y cultural, con estrechos lazos con Roma y las instituciones eclesiásticas más poderosas del siglo XVIII y XIX.
De ahí que Comillas fuera ampliamente conocida como “la villa de los arzobispos”, un título que aún aparece en documentos históricos, archivos notariales y rótulos antiguos que sobreviven en edificios señoriales y viejos mapas de la región.
Un cambio de identidad con sabor a modernismo
A partir de la segunda mitad del siglo XIX, la llegada de los indianos ricos, el mecenazgo del Marqués de Comillas y la construcción de obras de arte arquitectónico como el Capricho de Gaudí o el Palacio de Sobrellano, dieron un giro a la identidad del pueblo.
La villa pasó de ser un enclave de influencia eclesiástica a convertirse en uno de los epicentros del modernismo en Cantabria. La expresión “villa modernista” comenzó a ganar fuerza y terminó sustituyendo progresivamente a la antigua denominación. Hoy, esta nueva imagen es la que prevalece en el imaginario turístico, aunque su pasado religioso sigue presente en muchos rincones del municipio.
Vestigios de su legado eclesiástico
Pasear por Comillas es también un viaje al pasado clerical. La Iglesia Parroquial de San Cristóbal, la Universidad Pontificia de Comillas o el propio Cementerio de Comillas, con su ubicación sobre una antigua iglesia gótica, son claros ejemplos de la fuerte impronta religiosa que marcó el urbanismo y la vida cotidiana de la villa durante generaciones.
Incluso muchas de las casas señoriales del casco antiguo pertenecieron a familias ligadas a la Iglesia o fueron habitadas por clérigos notables que disfrutaban del clima, la tranquilidad y la posición estratégica de la localidad junto al mar.

