Cinco lugares imprescindibles que ver en Comillas
La villa de Comillas, situada en la costa occidental de Cantabria, es uno de los destinos más singulares del norte de España. Rica en arquitectura modernista, tradición indiana y patrimonio natural, esta localidad ofrece una experiencia cultural y paisajística inigualable. A continuación, cinco visitas esenciales para quienes deseen descubrir su esencia:
1. El Capricho de Gaudí
Obra del arquitecto Antoni Gaudí, El Capricho fue construido entre 1883 y 1885 como residencia estival de Máximo Díaz de Quijano. Su diseño, completamente rompedor para la época, destaca por una fachada revestida con cerámicas en forma de girasol y una estructura que gira en torno a la funcionalidad de la luz solar. Es uno de los pocos edificios de Gaudí fuera de Cataluña, y su visita permite comprender el inicio del genio creativo que luego culminaría en obras como la Sagrada Familia. En el interior, se conservan elementos originales y se organizan exposiciones explicativas sobre su contexto histórico y artístico.
2. Palacio de Sobrellano y Capilla-Panteón
Construido por encargo del primer marqués de Comillas, Antonio López y López, el palacio es una de las obras más emblemáticas del neogótico montañés. Fue diseñado por el arquitecto catalán Joan Martorell, y decorado con mobiliario de la Escuela de Artes y Oficios de Barcelona. A pocos pasos se alza la Capilla-Panteón, concebida como lugar de enterramiento familiar, donde trabajaron los talleres de Gaudí y otros artistas modernistas. Ambos espacios pueden visitarse y ofrecen una visión profunda del mecenazgo cultural de los indianos cántabros en el siglo XIX.
3. Universidad Pontificia de Comillas
Este majestuoso edificio fue en su origen un seminario mayor impulsado por el marqués de Comillas y fundado en 1890. Se sitúa sobre una colina desde la que se domina toda la villa y el litoral cantábrico. Su arquitectura, obra de Lluís Domènech i Montaner, combina elementos del gótico, el mudéjar y el modernismo. La Universidad es visitable mediante recorridos guiados que permiten conocer su monumental claustro, la biblioteca, la iglesia y los murales ornamentales que decoran sus techos y paredes. Es uno de los conjuntos arquitectónicos más importantes de la región.
4. Casco histórico y Plaza del Corro
Pasear por el centro de Comillas es sumergirse en la historia viva de la villa. Su casco histórico conserva numerosas casas solariegas de los siglos XVII y XVIII, con escudos nobiliarios y balcones en forja típicamente montañesa. La Plaza del Corro de Campíos, corazón social del pueblo, concentra bares, tiendas y terrazas en un ambiente animado durante todo el año. Aquí se celebran mercadillos, festividades locales y encuentros culturales. Es el lugar ideal para descansar, degustar productos típicos y observar el día a día de una villa que conserva su esencia tradicional.
5. Cementerio modernista y mirador costero
Situado sobre un promontorio frente al mar, el Cementerio de Comillas se asienta sobre los restos de una antigua iglesia gótica y fue transformado a finales del siglo XIX con elementos modernistas. Destaca por su entorno escénico, la integración de la arquitectura con el paisaje y, sobre todo, por la imponente escultura del Ángel Exterminador, obra de Josep Llimona, que corona el conjunto. Desde este punto se obtienen algunas de las mejores vistas del litoral cántabro, especialmente al atardecer, con panorámicas que abarcan desde la playa hasta los acantilados del entorno.

