Brad Pitt mantiene su resentimiento con Tom Cruise tras 30 años
Más de tres décadas después de haber compartido pantalla en Entrevista con el vampiro (1994), Brad Pitt ha vuelto a referirse públicamente a Tom Cruise, revelando que, aunque no descarta volver a trabajar con él, aún guarda cierto resentimiento por aquella experiencia. En declaraciones recientes, Pitt abordó las tensiones que existieron durante el rodaje de la adaptación de la novela de Anne Rice dirigida por Neil Jordan, en la que encarnó a Louis frente al Lestat de Cruise.
En una entrevista ofrecida a E! News durante la presentación de F1 en Ciudad de México, Pitt no cerró la puerta a una posible colaboración futura con Cruise, pero dejó clara su condición: "No voy a quedarme con el culo colgando de un avión ni mierdas de esas", bromeó, en clara referencia al estilo de acción que caracteriza a su colega. Añadió que estaría dispuesto a compartir proyecto siempre que "transcurra en tierra firme".
El trasfondo de sus palabras se remonta a unas declaraciones anteriores, en una entrevista con Entertainment Weekly en 2011, donde Brad Pitt relató el malestar que le causó el rodaje en Londres: “Me sentía miserable. Fueron seis meses en la maldita oscuridad. Lentes de contacto, maquillaje, estoy interpretando el papel de un gilipollas...”. Añadió que llegó a plantearse abandonar la película, llamando al productor David Geffen para preguntar cuánto costaría salirse del proyecto: “Me respondió, con mucha calma: ‘Cuarenta millones de dólares’”.
Las fricciones no se limitaron al contexto del rodaje. En aquellos años, Tom Cruise era ya una superestrella en pleno apogeo, mientras Pitt adoptaba una actitud más introspectiva, reacia a entrar en los juegos de poder de Hollywood. Las diferencias de estilo y personalidad entre ambos se hicieron evidentes, aunque nunca llegaron a expresarse abiertamente en ese momento.
Además, el actor reveló que ambos estuvieron cerca de reencontrarse en un proyecto que nunca se materializó: una versión inicial de Le Mans ‘66 (Ford v Ferrari) dirigida por Joseph Kosinski, donde Pitt iba a dar vida a Ken Miles y Cruise a Carroll Shelby. Sin embargo, el estudio terminó retirando su apoyo económico y la película acabó en manos de James Mangold, con Christian Bale y Matt Damon como protagonistas. "Fue una gran película", reconoció Pitt, sin mostrar animadversión por no haber formado parte del resultado final.
Curiosamente, el actor también recordó con humor otra cuenta pendiente con Cruise: una carrera de karts durante el rodaje de Entrevista con el vampiro que aún no ha olvidado. “Tom y yo tenemos que volver a salir ahí, porque la última vez que estuvimos en la pista, me ganó”, confesó. “Me adelantó en la última curva y por eso sigo resentido con él 30 años después”.