Iván Romeo destroza a los favoritos y se viste de amarillo en el Dauphiné
El vallisoletano Iván Romeo ha brillado en el Critérium du Dauphiné 2025, logrando su primer triunfo en el UCI World Tour y vistiendo el maillot amarillo tras una etapa de desgaste total. Así fue su ataque en solitario que dejó atrás a las grandes figuras del pelotón
El ciclismo español vive uno de sus momentos más brillantes de la temporada gracias a Iván Romeo, que ha protagonizado una victoria monumental en la tercera etapa del Critérium du Dauphiné 2025. El joven vallisoletano del Movistar Team no solo ha logrado su primer triunfo en el UCI World Tour, sino que además se ha enfundado el maillot amarillo de líder tras una jornada de puro desgaste en la que ha sido el más fuerte entre una élite de nombres como Mathieu Van der Poel, Dunbar y Lipowitz.
Una escapada con aroma a hazaña
Desde el banderazo de salida, la etapa estuvo marcada por un ritmo descomunal y sin concesiones. En los primeros 50 kilómetros se formó una escapada de 13 corredores de altísimo nivel. Allí estaba Iván Romeo, compartiendo protagonismo con corredores de la talla de Van der Poel, Dunbar o Lipowitz. El UAE Team Emirates, consciente del peligro, se puso al frente del pelotón con apoyo del Soudal-QuickStep, mientras figuras como Remco Evenepoel o Pogacar se batían incluso en los sprints intermedios.
Sin embargo, Romeo no solo resistió los embates. Atacó en el momento preciso, en la última ascensión, la exigente Côte du Château Jaune (1,2 km al 9,5%), y se marchó en solitario a falta de cinco kilómetros, sin mirar atrás. Por detrás, Van der Poel cerraba huecos, pero ya era tarde. El ciclista español, apodado el "expreso de Valladolid", cruzaba la meta en solitario, con los brazos al cielo y la mirada fija en la gloria del Dauphiné.
El primer amarillo, el gran paso antes del Tour
Este es el segundo triunfo profesional para Iván Romeo, tras su victoria en la Volta a la Comunidad Valenciana, pero el primero en una carrera de la máxima categoría mundial. Con apenas 21 años, el ciclista ha demostrado una madurez táctica impropia de su edad. La recompensa es doble: además de la victoria, se coloca líder de la clasificación general a las puertas de una contrarreloj clave.
"Ganar esta etapa y vestirme de amarillo es un sueño cumplido. He trabajado mucho para esto y sabía que tenía que probarlo en la última subida", declaró Romeo tras subirse al podio.
Renovado recientemente con el Movistar Team hasta 2028, el vallisoletano se prepara para su debut en el Tour de Francia, y esta exhibición en el Dauphiné es la mejor carta de presentación posible.
Una jornada infernal y estratégica
La etapa fue de una exigencia extrema, con condiciones de calor sofocante y sin tregua desde la primera cota. Grandes nombres como Van Gils o el propio Jonathan Milan sufrieron desde los primeros compases. El pelotón tardó más de una hora en permitir que la escapada cogiera aire.
El ascenso final, el Château Jaune, fue el punto de inflexión. Lipowitz lanzó el primer ataque serio, pero fue neutralizado por Van der Poel. Justo después, Romeo ejecutó su movimiento quirúrgico, soltando un látigo certero que dejó sin respuesta a sus rivales.
La contrarreloj, próxima batalla decisiva
Este miércoles se disputa la contrarreloj individual de 17,4 kilómetros, un trazado no completamente llano pero favorable para especialistas. Con corredores como Remco Evenepoel, Tadej Pogacar o Vingegaard al acecho, el español deberá dar lo mejor de sí para defender su maillot de líder.
Sin embargo, Romeo tiene bazas: es uno de los mejores contrarrelojistas españoles y saldrá como último, protegido por su ventaja de 1:06 sobre Pogacar. Será una etapa de alto voltaje, y una oportunidad única para consolidar su candidatura como nueva gran figura del ciclismo nacional.