Semana Santa de récord: Cabárceno se desborda y Fuente Dé se dispara
Llegas a Cantabria pensando que vienes a ver paisajes… y acabas entendiendo que aquí todo se vive de otra manera. Este Viernes Santo, miles de visitantes lo han comprobado en primera persona en Cabárceno, donde la naturaleza, el turismo y la experiencia se mezclan hasta el punto de colgar el cartel de completo antes del mediodía.
Hay lugares que se recomiendan… y otros que simplemente se llenan solos. Cabárceno es uno de ellos. Este Viernes Santo, el parque alcanzó su aforo máximo de 8.000 personas en torno a las 12:30 horas, obligando a cerrar temporalmente el acceso.
Al final del día, 8.405 visitantes habían pasado por sus instalaciones. Puede parecer una cifra más, pero cuando uno está dentro entiende lo que significa: carreteras llenas de coches, familias recorriendo el parque, niños señalando animales que solo habían visto en libros.
Y, aun así, no hay sensación de agobio. Solo de movimiento.
Una experiencia que va más allá de la visita
Si eres de Cantabria, probablemente lo has visitado más de una vez. Pero si vienes de fuera —como es mi caso— sorprende cómo un espacio así consigue equilibrar turismo y naturaleza.
No es un zoo. No es un parque temático al uso. Es otra cosa. Algo que se recorre sin prisa, con paradas constantes, mirando más de lo que uno esperaba.
Quizá por eso repite tanta gente. Y por eso crece: un 2,3% más de visitantes respecto al año pasado.
Para garantizar vuestra seguridad y confort, cerramos el acceso con vehículo.
— Parque de Cabárceno (@PCabarceno) April 3, 2026
✅ ¿Cómo acceder? 🚶 A pie + combinando Bus y Telecabina. 🎟️ Tarifa Eco en taquilla: 35€ adulto / 20€ infantil. 📲 Acceso permitido con entrada online o Tarjeta Amigo.
Info👇https://t.co/RLBTFb2xta pic.twitter.com/3YIJon2ixm
Fuente Dé: el salto más llamativo
Pero Cabárceno no ha sido el único punto fuerte. El teleférico de Fuente Dé ha registrado 1.859 visitantes, lo que supone un aumento espectacular del 196% respecto a 2025.
Subir en ese teleférico no es solo una actividad: es una experiencia. En cuestión de minutos, el paisaje cambia por completo y el silencio se impone. Arriba, el aire es distinto. Más limpio, más frío, más real.
Alto Campoo y Peña Cabarga, abiertos al visitante
Más discreta, pero también significativa, ha sido la afluencia en Alto Campoo, con 440 visitantes en una jornada marcada además por la celebración de su 60 aniversario.
Y en el mirador de Peña Cabarga, 43 personas han decidido subir a contemplar Cantabria desde arriba. Pocas, sí, pero suficientes para recordar que no todo es multitud.
El Soplao, otra parada imprescindible
Por su parte, la cueva de El Soplao ha recibido 2.096 visitas. Una cifra ligeramente inferior a la del año pasado, pero que sigue confirmando su papel como uno de los grandes atractivos subterráneos de la región.
Entrar en El Soplao es, en cierto modo, salir del tiempo. Todo se vuelve más lento, más silencioso.
Una región que funciona… y se nota
Lo que uno percibe al recorrer estos lugares no son solo cifras. Es algo más difícil de medir: organización, movimiento, gente disfrutando.
Si eres de Cantabria, seguramente lo das por hecho. Pero si vienes de fuera, sorprende la capacidad de la región para absorber miles de visitantes sin perder su identidad.
Conclusión: cuando el destino cumple lo que promete
Hay destinos que decepcionan. Y hay otros, como Cantabria, que cumplen.
Cabárceno lleno, Fuente Dé desbordado, planes en cada rincón… todo apunta a lo mismo: la Semana Santa sigue siendo uno de los grandes momentos del año para la región.
Y para quien viene por primera vez, probablemente no será la última.