tragedia en lunada

El Puerto de Lunada ya tenía un proyecto de mejora, pero el Gobierno de Revilla nunca lo ejecutó

El consejero de Fomento, Roberto Media, señala que la vía es peligrosa y que su reforma debió iniciarse antes

Carretera del Puerto de Lunada (CA-643), una vía de alta montaña con tramos peligrosos y sin quitamiedos, cuya mejora estaba proyectada pero nunca ejecutada por el anterior Gobierno PRC-PSOE.
Carretera del Puerto de Lunada (CA-643), una vía de alta montaña con tramos peligrosos y sin quitamiedos, cuya mejora estaba proyectada pero nunca ejecutada por el anterior Gobierno PRC-PSOE.

El trágico accidente en el Puerto de Lunada, donde cuatro jóvenes madrileños perdieron la vida tras despeñarse su vehículo, ha reabierto el debate sobre la seguridad en la CA-643, una carretera que, según el Gobierno de Cantabria, arrastra deficiencias desde hace años sin que se haya actuado a tiempo.

Durante su comparecencia ante los medios, el consejero de Fomento, Roberto Media, ha subrayado que la carretera presenta múltiples puntos de riesgo, entre ellos su estrechez, la falta de quitamiedos y las condiciones climáticas adversas, lo que la convierte en una vía especialmente peligrosa. Sin embargo, ha insistido en que las deficiencias no son recientes, sino consecuencia de la falta de inversiones y actuaciones por parte de la administración anterior del PSOE-PRC, bajo el mandato de Miguel Ángel Revilla.

Una carretera sin protección adecuada

El consejero ha admitido que la CA-643 carece de quitamiedos en gran parte de su trazado, aunque sí dispone de carteles informativos en la entrada del puerto que advierten de la ausencia de barreras de seguridad y limitan la velocidad máxima a 40 km/h. Pese a ello, la familia de las víctimas ha criticado duramente la falta de medidas efectivas para evitar este tipo de tragedias.

"A nada que te despistes, corres riesgo", ha afirmado Media, quien ha explicado que algunos de los puntos más peligrosos cuentan con pretiles de piedra, aunque estos han sido arrasados en numerosas ocasiones por aludes de nieve, un problema recurrente en la zona.

Proyectos sin ejecutar y falta de previsión

El consejero ha revelado que, al asumir su cargo en julio de 2023, encontró un proyecto de mejora de la carretera que ya estaba planteado, pero que solo afectaba a los primeros kilómetros del trazado, entre los puntos kilométricos 2 y 8, considerados los más accesibles y sencillos de reformar. Este plan, con un coste de más de 3 millones de euros, será licitado en breve, según ha adelantado.

Sin embargo, no existía ningún proyecto para la zona más elevada del puerto, precisamente donde se produjo el fatal accidente. Ahora, el Gobierno de Cantabria se apresura a redactar un nuevo plan de reforma, aunque este deberá cumplir con las restricciones medioambientales vigentes en la zona, lo que puede retrasar su ejecución.

Pese a la evidente falta de seguridad, el consejero ha insistido en que la carretera cumple con la normativa vigente en el momento de su construcción, aunque ha reconocido la necesidad de actualizarla para evitar nuevos accidentes.

Una tragedia que pudo evitarse

El accidente del pasado sábado, en el que perdieron la vida cuatro jóvenes de entre 20 y 21 años, ha puesto de manifiesto las carencias de una carretera que ha sido ignorada durante años. La falta de quitamiedos, los riesgos inherentes a la vía y la ausencia de un plan de mejora para los puntos más peligrosos han convertido esta carretera en una trampa mortal.

Las declaraciones del consejero apuntan a una responsabilidad directa de la anterior administración, que, según Media, no tomó las medidas necesarias a tiempo. Ahora, con un nuevo proyecto en marcha, el Gobierno de Cantabria se enfrenta a la difícil tarea de mejorar la seguridad en una vía que ya ha cobrado un alto precio en vidas humanas.

 

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