presupuestos 2026

El nuevo presupuesto refuerza la Sanidad cántabra y abre paso al parque científico

La Consejería de Salud dispondrá en 2026 de 1.320 millones de euros, un 8,2% más que el año anterior I El plan incluye nuevas infraestructuras, mejoras salariales y sanitarias I Pascual advierte que sin presupuestos peligran proyectos y subvenciones

El consejero de Salud, César Pascual, presenta los presupuestos de su departamento para 2026. / Alerta
El consejero de Salud, César Pascual, presenta los presupuestos de su departamento para 2026. / Alerta

La Consejería de Salud del Gobierno de Cantabria gestionará durante el próximo año un presupuesto total de 1.320 millones de euros, una cifra que representa un incremento respecto al ejercicio anterior y que sitúa a este departamento como uno de los que más recursos manejará dentro del Ejecutivo autonómico. El objetivo principal de estas cuentas es reforzar las capacidades del sistema sanitario público, mantener su estructura de servicios y financiar nuevas infraestructuras sanitarias distribuidas por distintas áreas de la comunidad.

Dentro del presupuesto, más de 69 millones de euros se destinarán a inversiones reales. Entre las actuaciones más destacadas se encuentran la creación de una unidad de protonterapia en el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, con una partida cercana a 23 millones de euros, y el desmontaje de la Residencia Cantabria, que contará con 7,6 millones y constituye el primer paso en la creación del futuro Parque Científico de la Salud, un proyecto vinculado al desarrollo de la investigación y la innovación en el ámbito sanitario.

El documento económico presentado por la Consejería incluye también otras actuaciones de carácter estructural. Se han consignado 5,8 millones de euros para la construcción de nuevos centros de salud, con el objetivo de mejorar la atención primaria y acercar los servicios sanitarios a la población en las distintas zonas de la región. Además, se destinan 2 millones para continuar obras ya iniciadas, 200.000 euros para mejoras en consultorios rurales y 1,6 millones para dotar de instalaciones sanitarias a varios municipios, entre ellos Polanco, San Felices de Buelna y Castro Urdiales. Estas inversiones buscan atender las necesidades de crecimiento demográfico y garantizar la cobertura sanitaria en áreas con infraestructuras insuficientes o que requieren renovación.

Buscan consolidar plantillas

De los 1.320 millones de euros totales, 1.286 millones corresponderán al Servicio Cántabro de Salud (SCS), lo que supone un aumento del 8,2% con respecto al año anterior. Este incremento se orienta principalmente a consolidar plantillas, mejorar la estabilidad laboral del personal sanitario y atender el incremento de los costes salariales. En concreto, la partida destinada a remuneraciones del personal médico y de enfermería crece un 7,3%, hasta alcanzar los 624 millones de euros, una cifra que incluye las subidas salariales previstas y otras medidas orientadas a la estabilización de los trabajadores del sistema público de salud.

Por su parte, la Consejería de Salud dispondrá directamente de 33,9 millones de euros, lo que representa un 2,3% más que en el presupuesto previo. En este apartado, uno de los ámbitos con mayor peso es el de Salud Pública, que contará con 19,6 millones de euros, de los cuales 10,8 millones se destinarán específicamente a la adquisición de vacunas. Esta partida se ha configurado como crédito ampliable, lo que permitirá incorporar nuevas vacunas en el calendario o reforzar las campañas de inmunización cuando sea necesario, sin depender de modificaciones presupuestarias.

El área de Salud Pública también incluye más de 2 millones de euros para farmacia, 160.000 euros en subvenciones dirigidas a ayuntamientos y casi medio millón de euros destinado a entidades sin ánimo de lucro que desarrollan programas de prevención, promoción de la salud y apoyo social. Todas estas cifras fueron presentadas por el consejero de Salud, César Pascual, en una rueda de prensa celebrada este martes, en la que detalló las principales líneas de actuación del presupuesto de su departamento para el ejercicio de 2026.

Pascual explicó que el plan económico forma parte de la estrategia del Gobierno de Cantabria para reforzar la sanidad pública, mantener su calidad asistencial y garantizar la sostenibilidad del sistema.

Advertencia

Durante su comparecencia, el consejero advirtió que, si el proyecto de presupuestos no es aprobado por el Parlamento regional, podrían verse afectados tanto los proyectos de inversión como las mejoras laborales previstas. El Gobierno regional, formado por el Partido Popular, se encuentra en minoría parlamentaria y necesita el respaldo de otros grupos para sacar adelante las cuentas.

Pascual señaló que, en caso de no aprobarse, “se perderían los 200 millones en los que aumenta el presupuesto global de la comunidad”, de los cuales 98 millones corresponden al área de Salud. Esto implicaría la paralización de inversiones y la imposibilidad de conceder subvenciones nominativas, lo que afectaría a múltiples proyectos en curso.

El consejero fue claro al advertir que “se nos caerían muchos proyectos”, entre ellos la construcción y licitación de nuevos centros de salud, que quedarían suspendidos, y que “sería muy complicado gestionar prestaciones” del Servicio Cántabro de Salud sin las nuevas partidas presupuestarias. También se refirió al impacto negativo que tendría la falta de presupuestos sobre las mejoras retributivas que se habían planificado para el personal sanitario.

Pascual recordó que en los dos ejercicios anteriores las cuentas públicas se aprobaron gracias al apoyo del Partido Regionalista de Cantabria (PRC), que en esta ocasión ha condicionado su respaldo al cumplimiento de cinco condiciones específicas. Según explicó, el diálogo político será clave en las próximas semanas para asegurar la aprobación de las cuentas y mantener la programación de inversiones sanitarias previstas para el próximo año.

En su intervención, el titular de Salud defendió el “esfuerzo presupuestario sin precedentes” del Gobierno encabezado por María José Sáenz de Buruaga, al considerar que se trata de un plan de gasto extraordinario destinado a garantizar el funcionamiento del sistema sanitario y su modernización. Destacó que el presupuesto de su consejería vuelve a ser el más elevado de todas las áreas del Ejecutivo, lo que, según dijo, demuestra la prioridad que el Gobierno concede a la sanidad pública como pilar de la política social en Cantabria.

Pascual añadió que este esfuerzo financiero “es necesario mantener para la ampliación y refuerzo de las capacidades del sistema sanitario público” y lo definió como “un hito para la región”. Subrayó que la sanidad pública cántabra cuenta con una infraestructura sólida y un alto nivel de reconocimiento, y aseguró que el Gobierno autonómico continuará defendiéndola y reforzando el sistema con hechos concretos, priorizando la inversión, la innovación tecnológica y la estabilidad del personal.

En palabras del consejero:

“La sanidad pública de Cantabria es sólida, moderna y respetada, y el Gobierno de Cantabria va a seguir defendiéndola con hechos, no con discursos, invirtiendo, innovando”.

El presupuesto, señaló, no solo busca cubrir las necesidades presentes del sistema, sino también anticiparse a los retos futuros, como el envejecimiento de la población, el incremento de la demanda asistencial, la digitalización de los servicios sanitarios y la necesidad de atraer y retener profesionales cualificados.

Según explicó, la estrategia pasa por fortalecer la atención primaria, modernizar las infraestructuras hospitalarias y fomentar la investigación biomédica mediante proyectos como el futuro Parque Científico de la Salud, que integrará actividad asistencial, investigación e innovación.

El consejero insistió en que todas estas medidas requieren de estabilidad presupuestaria y consenso político para su desarrollo.

“Se nos caerían muchos proyectos”, reiteró, al tiempo que subrayó la importancia de aprobar las cuentas para evitar que la región pierda la oportunidad de ejecutar las inversiones previstas y consolidar los avances alcanzados en los últimos años.

De esta forma, el Gobierno de Cantabria pretende que el presupuesto de 2026 se convierta en una herramienta fundamental para garantizar la sostenibilidad del sistema sanitario, impulsar la renovación tecnológica de los centros de salud y hospitales, y mejorar las condiciones laborales de los profesionales que trabajan en ellos. El documento, explicó Pascual, busca mantener un equilibrio entre la contención del gasto y la inversión necesaria para asegurar la calidad asistencial.

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