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Cantabria mantiene 1.526 víctimas de violencia de género bajo seguimiento

La región contabiliza 1.526 casos activos algunos con riesgo extremo | Cientos de menores viven en entornos peligrosos o emocionalmente dañinos | Las autoridades impulsan medidas y protección integral mediante IA y colaboración interinstitucional

La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, y la consejera de Inclusión Social, Begoña Gómez del Río, y durante una visita esta semana al nuevo centro de acogimiento a víctimas de agresión sexual en Cantabria. / Alerta
La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, y la consejera de Inclusión Social, Begoña Gómez del Río, y durante una visita esta semana al nuevo centro de acogimiento a víctimas de agresión sexual en Cantabria. / Alerta

El Ministerio del Interior, a través del Sistema de Seguimiento Integral de los casos de Violencia de Género (VioGén), mantiene activos 1.526 casos en Cantabria, a fecha de 30 de abril de 2025, según los últimos datos estadísticos oficiales.

Este sistema, gestionado por el departamento que dirige el ministro Fernando Grande-Marlaska, forma parte de la estructura nacional de seguimiento y prevención de la violencia de género.

Los datos revelan una presencia sostenida de esta problemática en el ámbito autonómico, al tiempo que reflejan un notable volumen de situaciones en las que los menores de edad aparecen también como posibles víctimas o se encuentran en entornos de especial vulnerabilidad.

Aunque el informe nacional establece la distribución de riesgo para los 101.934 casos activos en todo el país, no se especifican en detalle los niveles de riesgo individuales de los casos registrados en Cantabria.

No obstante, la extrapolación general permite estimar que, como en el conjunto estatal, los casos se distribuyen en una escala que abarca cinco niveles: riesgo extremo, alto, medio, bajo y sin apreciación de riesgo. A nivel nacional, las cifras concretas son las siguientes: Riesgo extremo: 14 casos; Riesgo alto: 884 casos; Riesgo medio: 13.495 casos; Riesgo bajo: 43.232 casos; Sin riesgo apreciado: 44.309 casos.

Si bien Cantabria representa aproximadamente un 1,5 % del total de casos nacionales, es esperable que su distribución interna guarde cierta proporción con esta tipología. Esta estimación permitiría inferir la existencia de varios centenares de casos en la región con niveles de riesgo medio, bajo o incluso alto, así como la posibilidad de registrar uno o más casos en situación de riesgo extremo, aunque esto no ha sido desglosado oficialmente por Interior en el caso cántabro.

Presencia de menores en los casos de violencia de género

Uno de los elementos más sensibles en el diagnóstico de la violencia de género en Cantabria es la implicación de menores en los casos detectados. A escala nacional, se contabilizan 53.264 casos con menores a cargo de la víctima, una cifra que se ha incrementado en casi 10.000 respecto al mismo periodo del año anterior.

Aunque los datos desagregados por comunidad autónoma no han sido facilitados para este indicador específico, la proporción sugiere que al menos 800 de los 1.526 casos registrados en Cantabria podrían implicar la presencia de hijos menores conviviendo con la víctima.

Más preocupante aún es la existencia de menores que, además de estar a cargo de la víctima, se encuentran en riesgo de ser agredidos por el maltratador. A nivel nacional, se han identificado 1.453 casos en esta situación, lo que incluye: 5 casos en riesgo extremo; 125 casos en riesgo alto; 1.323 casos en riesgo medio.

Aplicando esta proporción a los datos cántabros, se podría inferir que en Cantabria existirían entre 15 y 20 casos con menores expuestos a una amenaza directa de agresión, una cifra que refuerza la necesidad de un seguimiento específico y multidisciplinar en este tipo de escenarios familiares.

Adicionalmente, Interior contabiliza 12.571 menores en situación de vulnerabilidad derivada del contexto de violencia de género. Esta categoría incluye a menores que, sin haber sido agredidos ni encontrarse en un riesgo inmediato, viven en un entorno afectado psicológica, social y emocionalmente por la violencia que sufre su madre. Se trata de un perfil especialmente susceptible de sufrir secuelas a medio y largo plazo, que requiere de medidas de protección integral y atención psicológica.

Casos de especial relevancia registrados en Cantabria

Uno de los apartados más alarmantes en los datos recogidos por el sistema VioGén es la categoría de los denominados casos de «especial relevancia». A nivel estatal, Interior ha identificado 11.407 expedientes que presentan una combinación específica de indicadores que «aumentan de manera significativa la probabilidad de que el agresor ejerza sobre la víctima violencia muy grave o letal».

De estos casos 14 están clasificados como de riesgo extremo, 839 como de riesgo alto y 10.554 como de riesgo medio.

Dado que Cantabria acumula el 1,5% del total nacional de casos, se puede calcular que aproximadamente 170 a 180 expedientes activos en esta comunidad podrían encuadrarse en esta categoría de especial relevancia. Este segmento del sistema VioGén constituye uno de los principales focos de atención para los cuerpos de seguridad del Estado, ya que se trata de situaciones con una alta carga de amenaza latente.

Los casos de especial relevancia no sólo activan un protocolo más exhaustivo de vigilancia y protección, sino que también pueden implicar el seguimiento por unidades específicas de atención a la víctima, coordinación con los servicios sociales autonómicos, y medidas de urgencia como cambios de domicilio, asignación de escoltas o dispositivos telemáticos de control del agresor.

Cantabria en el contexto autonómico

En el ranking autonómico por número de casos registrados en el sistema VioGén, Cantabria se sitúa en los últimos puestos por volumen absoluto, con 1.526 casos, por delante únicamente de La Rioja (930), Ceuta (265) y Melilla (237). Esta cifra, sin embargo, debe relativizarse teniendo en cuenta la menor población de Cantabria respecto a comunidades como Andalucía, Comunidad Valenciana o Madrid, que encabezan la clasificación por volumen total.

No obstante, el hecho de que más de 1.500 mujeres en la comunidad estén actualmente registradas en el sistema como víctimas de violencia de género activas -y que un número no determinado de ellas se encuentren en niveles altos de riesgo- indica que el fenómeno mantiene una presencia significativa, con implicaciones para los servicios sociales, educativos, judiciales y de seguridad.

La evolución de estos datos en los próximos meses permitirá evaluar si la tendencia en Cantabria es al alza o si, por el contrario, las políticas de prevención y protección están logrando contener el número de nuevos casos o rebajar los niveles de riesgo de los existentes.

Implicaciones y respuesta institucional

Los datos del Ministerio del Interior sobre Cantabria se enmarcan en una estrategia nacional de fortalecimiento del sistema de respuesta policial ante la violencia de género. Tanto la ministra de Igualdad, Ana Redondo, como el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, han coincidido en la necesidad de reforzar los protocolos, ampliar la capacidad de predicción del sistema y mejorar la coordinación entre administraciones.

En este sentido, el nuevo modelo de actuación policial presentado recientemente contempla el uso de herramientas de inteligencia artificial para la evaluación de riesgos, así como una mayor implicación de los cuerpos autonómicos y locales en el seguimiento de las víctimas.

En Cantabria, estas políticas se traducen en la actuación de unidades especializadas de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, junto con el trabajo de las Oficinas de Atención a la Víctima y los servicios dependientes del Instituto Cántabro de Servicios Sociales (ICASS), entre otros organismos.

El reto para las instituciones cántabras no es únicamente reducir el número de casos registrados, sino garantizar que todas las víctimas tengan acceso a protección efectiva, apoyo psicológico, recursos habitacionales cuando lo necesiten, y condiciones que les permitan romper definitivamente el ciclo de la violencia.

La presencia de 1.526 casos activos de violencia de género en Cantabria, el riesgo detectado sobre menores, y la existencia de expedientes calificados como de especial relevancia, reflejan una realidad compleja y persistente que continúa representando un reto para las autoridades públicas y la sociedad civil.

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