CANTABRIA

Buruaga sobre la paralización de las obras del AVE Palencia-Cantabria: "Es una chapuza más del Gobierno de Pedro Sánchez"

La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, preside el acto conmemorativo del Día de Europa junto al presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco. / A.E

La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, reclama más interconexión energética, políticas agrarias sostenibles y acción europea ante los retos globales, destacando además el simbolismo del nuevo Papa y reafirmando el europeísmo de la región

La celebración del Día de Europa en la sede del Gobierno de Cantabria ha servido este año como escenario para la reivindicación explícita de la comunidad autónoma en torno a la necesidad de lograr su integración efectiva en las principales infraestructuras de transporte europeas. La presidenta regional, María José Sáenz de Buruaga, ha reclamado durante su intervención en el acto institucional una solución definitiva para que Cantabria deje de estar fuera de los grandes corredores ferroviarios que articulan el espacio comunitario.

Según sus palabras, la exclusión actual compromete la competitividad de la región y coloca a Cantabria «en desventaja» respecto a otras comunidades, por lo que ha reclamado «poder competir en igualdad de condiciones».

En este sentido, ha definido la conexión ferroviaria con Europa como «la gran prioridad» de su Ejecutivo en materia de infraestructuras estratégicas, advirtiendo que de no alcanzarse esta meta, Cantabria corre el riesgo de permanecer «aislada» del resto del territorio peninsular y continental.Paralización del AVE en Palencia: una advertencia sobre la fragilidad del proyecto. Las declaraciones de Buruaga se han producido tras conocerse la resolución de la Audiencia Nacional que ordena la paralización de las obras del AVE en la provincia de Palencia, una infraestructura clave para la conexión de Cantabria con el resto del país y con Europa. Esta interrupción ha generado un nuevo foco de tensión entre el Gobierno de Cantabria y el Ejecutivo central, encabezado por Pedro Sánchez.

La presidenta cántabra ha calificado esta interrupción como «una chapuza más del Gobierno de Pedro Sánchez», señalando que la consecuencia directa es mantener a Cantabria como una «isla ferroviaria» en el norte del país. La dirigente autonómica ha mostrado su malestar con la falta de avances concretos y ha exigido una reacción urgente desde el Ministerio de Transportes. «Que lo solucionen como quieran, pero que lo solucionen. Exigimos explicaciones, soluciones y, sobre todo, garantías de que este incidente no va a suponer el enésimo retraso en la llegada del AVE a Cantabria», ha afirmado de forma tajante.

El proyecto de alta velocidad lleva años posponiéndose por diversos problemas técnicos, administrativos y ahora también judiciales. La conexión ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Cantabria, que se articula a través de la línea Palencia-Santander, es una de las infraestructuras más demandadas por los agentes económicos de la comunidad y considerada clave para mejorar la movilidad, la atracción de inversiones y el desarrollo logístico de la región.

Además del plano ferroviario, la intervención de la presidenta cántabra ha incluido una llamada al refuerzo de las políticas de cohesión europeas como instrumento para afrontar los desafíos estructurales que, según ha dicho, afrontan territorios como Cantabria. En esta línea, Buruaga ha defendido que los fondos y estrategias de la Unión Europea deben priorizar objetivos como la reindustrialización equilibrada y la transición energética «inteligente y compatible con el crecimiento económico».

A juicio del Ejecutivo cántabro, las estrategias comunitarias no deben obviar las especificidades de cada región, especialmente aquellas con estructuras demográficas dispersas, dependencia del sector primario y limitada densidad de infraestructuras. En esa dirección, la presidenta ha insistido en que las políticas agrarias y medioambientales deben ser «realistas y socialmente sostenibles», atendiendo tanto a la conservación del entorno como a la rentabilidad de las explotaciones agrarias.

Cooperación territorial y logros conjuntos: el caso del lobo. Buruaga ha puesto como ejemplo de éxito una política interregional que, a su juicio, fue posible gracias a la interlocución directa con las instituciones europeas: la rebaja del nivel de protección del lobo. Esta medida, según ha recordado, no fue impulsada por el Gobierno central, sino que se logró a través del respaldo de organismos comunitarios a la petición de varios gobiernos autonómicos.

«Europa nos abrió la puerta que el Gobierno de España tenía cerrada con un candado ideológico que pertenece a la historia de la ofuscación irracional y a nada más», ha declarado en relación con la negativa anterior del Ministerio para la Transición Ecológica a atender esta reclamación de ganaderos y comunidades autónomas. En este contexto, ha defendido una mayor cooperación entre regiones europeas para influir en las decisiones comunitarias, especialmente en áreas como la gestión de la biodiversidad, la agricultura, el desarrollo rural o la lucha contra la despoblación. La presidenta cántabra ha aprovechado también su intervención para advertir sobre los riesgos que afronta el proyecto europeo ante fenómenos como el populismo, el nacionalismo excluyente y los extremismos políticos. Buruaga ha alertado sobre la amenaza que estos elementos suponen para la cohesión del continente y ha defendido que «una Europa fragmentada es una Europa débil y vulnerable».

De igual modo, ha incluido entre los factores desestabilizadores la guerra arancelaria emprendida por Estados Unidos, que ha alterado las dinámicas del comercio internacional. Frente a este contexto, ha instado a la Unión Europea a actuar con «serena decisión», marcando la pauta en defensa de sus intereses estratégicos y económicos.

En ese mismo sentido, ha mencionado el Plan de Contingencia elaborado por el Gobierno de Cantabria como respuesta a la inestabilidad internacional. Este plan tiene como objetivo facilitar a las empresas regionales la búsqueda de nuevos mercados en áreas como Asia, el Reino Unido, América Latina y el Mercosur, y ha sido presentado como un modelo de respuesta a los vaivenes del comercio global.

Uno de los momentos más destacados del discurso fue la mención al apagón eléctrico que afectó a varias regiones españolas el pasado 28 de abril, al que Buruaga ha calificado como un «día negro». Según ha señalado, este incidente puso en evidencia la vulnerabilidad del sistema eléctrico nacional y la necesidad urgente de reforzar la seguridad del suministro energético.

Ha reclamado una mayor interconexión con Europa en materia de redes eléctricas, argumentando que la integración en los sistemas comunitarios podría ofrecer una mayor garantía de estabilidad y capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia. Asimismo, ha solicitado que la Unión Europea «tome cartas en el asunto y arroje luz sobre lo que hoy es aún oscuridad», ante la ausencia de una explicación oficial por parte del Gobierno central sobre las causas exactas del apagón.

Una Europa abierta y un nuevo liderazgo religioso. En un plano simbólico, Buruaga ha aludido a la elección del nuevo Papa, León XIV, ocurrida el 8 de mayo. Ha valorado positivamente sus mensajes iniciales centrados en el diálogo, la apertura y la construcción de puentes entre culturas y naciones. En palabras de la presidenta cántabra, el nuevo Pontífice «viene a unir a la humanidad y a conducir una Iglesia abierta al mundo», lo que ha vinculado con la necesidad de una Europa solidaria y articulada en torno a valores universales.

La celebración del Día de Europa ha contado con la participación del presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, quien ha respaldado el papel de la Unión Europea como ancla de estabilidad en tiempos de incertidumbre global. Mañueco ha afirmado que Europa sigue siendo «un lugar de oportunidades y un modelo de protección para las personas», y ha subrayado su voluntad de seguir reforzando el proyecto comunitario desde la acción conjunta de las comunidades autónomas.

Buruaga, por su parte, ha destacado la convicción europeísta de Cantabria y ha reafirmado el compromiso de su Gobierno con el desarrollo de una Europa «más próspera, más segura y cohesionada». Ha asegurado que, junto a Castilla y León, la comunidad cántabra quiere contribuir a «construir más y mejor Europa». Según ha indicado, ambas regiones se alinean con la visión de una Europa fuerte, integrada y con capacidad de respuesta ante los retos contemporáneos.

La conmemoración se ha celebrado en el hall del edificio del Ejecutivo cántabro, en presencia de representantes de los distintos órganos de gobierno. Han asistido, entre otros, la consejera de Presidencia, Isabel Urrutia; el consejero de Cultura, Luis Martínez Abad; la titular de Desarrollo Rural, María Jesús Susinos; el responsable de Economía, Luis Ángel Agüeros; el portavoz de la Junta de Castilla y León y consejero de Hacienda, Carlos Javier Fernández Carriedo; y la presidenta del Parlamento de Cantabria, María José González Revuelta.