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Buruaga lamenta la “turismofobia” de la izquierda: «40 días llenos no son masificación»

La presidenta de Cantabria, tranquiliza a la izquierda y aclara que la región sufra una masificación turística, defendiendo que 40 días de alta ocupación no justifican alarmismo ni comparaciones con destinos saturados 

Dos turistas contemplan el mar Cantábrico desde un acantilado en la costa norte de España, un destino cada vez más elegido por viajeros que buscan paisajes naturales, tranquilidad y temperaturas suaves durante el verano.
Dos turistas contemplan el mar Cantábrico desde un acantilado en la costa norte de España, un destino cada vez más elegido por viajeros que buscan paisajes naturales, tranquilidad y temperaturas suaves durante el verano.

La presidenta del Gobierno de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha rechazado que en la región exista una situación de masificación turística, argumentando que “40 días al año de alta ocupación o lleno total no pueden ser considerados como tal”.

Durante su intervención ante los medios de comunicación, Buruaga ha defendido que Cantabria atraviesa “un momento espléndido y excelente para el sector turístico”, que está batiendo récords históricos y generando un impacto “muy positivo en la economía regional”, reflejado en riqueza, creación de empleo y bienestar social.

En este contexto, ha negado con rotundidad que Cantabria pueda ser comparada con otros destinos saturados: “No somos la Ibiza del Norte, ni mucho menos Magaluf”, ha afirmado. La presidenta respondía así a recientes declaraciones públicas y a imágenes de eventos multitudinarios como el botellón juvenil en la playa de El Puntal, en Somo, que han generado debate sobre la presión turística en la región.

Buruaga ha alertado de que transmitir “una imagen distorsionada de la realidad” resulta perjudicial y ha criticado con dureza a aquellos que, a su juicio, “alientan la turismofobia”. En sus palabras, “demonizar a un sector productivo como el turismo es una grave irresponsabilidad”, más aún cuando este representa casi el 12% del PIB regional y el 10% de las afiliaciones a la Seguridad Social.

Asimismo, ha reiterado que el Gobierno autonómico tiene “muy clara su hoja de ruta en materia turística”, centrada en un modelo “sostenible, de calidad y con valor añadido”. La estrategia, ha señalado, se apoya en cuatro pilares fundamentales:

  • Diversificación de la oferta

  • Desestacionalización del turismo

  • Internacionalización de los destinos cántabros

  • Descentralización territorial, para repartir los beneficios del turismo en toda la comunidad

En este sentido, Buruaga ha afirmado que “el respeto al patrimonio natural y cultural es compatible con una actividad turística activa”, y ha subrayado que no se trata de elegir entre uno u otro enfoque, sino de “conjugar protección y desarrollo económico desde el equilibrio, y no desde el fundamentalismo ideológico”.

La presidenta ha concluido asegurando que su Ejecutivo no participará en discursos que estigmaticen al turismo, y que su compromiso es seguir desarrollando un modelo que aporte bienestar social, empleo y sostenibilidad ambiental a largo plazo.


 

«El Gobierno de Cantabria actúa; Pedro Casares mira para otro lado ante el caos en El Puntal»

Las autoridades regionales piden acción inmediata ante los botellones ilegales en playas protegidas. La Delegación del Gobierno, dirigida por Pedro Casares, guarda silencio mientras crecen los actos incívicos.

¿Qué está pasando?

En plena temporada alta, el arenal de El Puntal (Somoplén), uno de los enclaves naturales más valiosos del litoral cántabro, ha sido escenario de botellones masivos no autorizados que han puesto en riesgo la conservación medioambiental y la seguridad ciudadana. El alcalde de Ribamontán al Mar y los consejeros de Fomento, Medio Ambiente y Desarrollo Rural del Gobierno de Cantabria han solicitado formalmente la intervención urgente de la Delegación del Gobierno en Cantabria.

Sin embargo, Pedro Casares, nuevo delegado del Gobierno y líder del PSOE en la región, permanece en silencio. Los macrobotellones han generado altercados, daños en el entorno protegido y saturación de servicios públicos.

Responsables, promesas y contradicciones

Pedro Casares, nombrado recientemente delegado del Gobierno, no ha emitido ni una sola declaración sobre los hechos. Su cuenta de X sigue enfocada en autopromoción y retórica partidista. Mientras tanto, los responsables del Gobierno de Cantabria, liderado por María José Sáenz de Buruaga, actúan con responsabilidad y rigor institucional.

La paradoja es clara: el Gobierno autonómico cumple con su deber, mientras la representación estatal, que debería garantizar el orden, brilla por su ausencia. Como ya informó este medio (eldiarioalerta.com), la dejadez institucional no es nueva en esta Delegación.

Consecuencias para los ciudadanos

El turismo familiar, motor económico de la zona, sufre el impacto de estos botellones. Comerciantes y vecinos denuncian ruidos hasta la madrugada, residuos por doquier y una sensación de inseguridad creciente. Una madre que acudió con sus hijos relata: «Nos fuimos antes de tiempo; había cristales, gritos y peleas».

Mientras los cuerpos policiales esperan instrucciones claras desde la Delegación, la tensión entre los residentes crece. «Esto antes no pasaba. Queremos playas limpias y seguras, no botellones y dejadez institucional», afirma un vecino de Pedreña.

¿Hay alternativa?

El Gobierno de Cantabria lo tiene claro: actuar con firmeza, proteger el entorno natural y garantizar la convivencia. «Lo público debe ser garantía, no obstáculo», recordó recientemente la consejera de Medio Ambiente.

Frente a la propaganda partidista del delegado Casares, hace falta una Delegación que respete el trabajo institucional y actúe con eficacia. Menos promesas, más resultados. Porque cada jornada de inacción es un retroceso para Cantabria.

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