Cantabria aprueba la primera Ley Integral de Vivienda: más oferta, más seguridad y más ayudas
El texto, aprobado en Consejo de Gobierno y remitido ya al Parlamento, incluye rebajas fiscales, incentivos a propietarios y medidas contra la ocupación ilegal
La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha presentado este martes el proyecto de Ley de Vivienda de Cantabria, aprobado en Consejo de Gobierno extraordinario y remitido ya al Parlamento autonómico para su tramitación.
Según Buruaga, se trata de un texto “revulsivo” que permitirá incrementar la oferta de vivienda en compra y alquiler, mejorar el acceso para colectivos vulnerables y profesionales de servicios básicos, impulsar la regeneración urbana y rural, y, al mismo tiempo, ofrecer “seguridad jurídica frente a la ocupación”.
Una ley integral con consenso social
Buruaga ha subrayado que la norma es “integral, moderna y garantista” y que nace con la aportación de asociaciones y entidades que enriquecieron el texto en el periodo de información pública.
“Esta ley protege al propietario frente al okupa y no al revés”, ha recalcado la presidenta, quien además ha defendido que sus medidas son eficaces, en contraste con la política estatal de vivienda, a la que calificó de “absolutamente errática”.
Medidas para movilizar el parque vacío
La norma incluye programas de incentivos, ayudas y garantías públicas para activar hasta 50.000 viviendas vacías, el 14% del parque residencial en Cantabria.
También contempla el fomento de la vivienda protegida, la rehabilitación y la regeneración urbana, con especial atención a los municipios rurales y en riesgo de despoblamiento.
Colaboración público-privada y simplificación
Otro de los ejes es la colaboración con la iniciativa privada, que permitirá impulsar nuevos proyectos de vivienda a precio tasado o en fórmulas innovadoras como el coliving o el cohousing.
En materia administrativa, se apuesta por la declaración responsable para agilizar trámites en la calificación de viviendas protegidas, reduciendo la burocracia.
Seguridad jurídica frente a la ocupación
La nueva ley articula protocolos de desalojo inmediato en casos flagrantes de ocupación, medidas de prevención, asesoramiento jurídico gratuito a propietarios y protección social con soluciones habitacionales alternativas para personas en situación de vulnerabilidad real.
Además, el Gobierno creará la Oficina de Apoyo a Víctimas de la Ocupación y la Inquiocupación, que acompañará a los afectados en procesos legales y administrativos.
El consejero de Fomento, Roberto Media, destacó que “la mejor medida social en materia de vivienda consiste en dotar de seguridad jurídica a los propietarios”.
Incentivos fiscales y plan de vivienda pública
Entre las medidas ya en marcha, la presidenta recordó:
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Reducción del 4% en el ITP y AJD para jóvenes menores de 36 años, familias numerosas, personas con discapacidad y municipios en riesgo de despoblamiento.
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Deducciones en el IRPF para arrendatarios y ventajas fiscales para arrendadores.
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Un plan de vivienda pública en alquiler “el más ambicioso de la historia”, con 285 viviendas en marcha en nueve municipios.
Novedades clave
El consejero Media detalló otras novedades:
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Reconocimiento de la emergencia habitacional para víctimas de incendios o catástrofes.
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Acceso a vivienda protegida en alquiler para profesionales esenciales como médicos, profesores, guardas forestales, veterinarios o farmacéuticos.
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Creación del Registro Autonómico Unificado de Vivienda y Suelo y del Registro de Agentes Inmobiliarios.
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Un régimen sancionador estricto, con multas de hasta 90.000 euros a quienes destinen viviendas protegidas a alquiler turístico.
“Nadie ha hecho más en menos tiempo”
Buruaga ha reivindicado que “nadie ha hecho más en menos tiempo” en materia de vivienda y ha garantizado que esta ley será un punto de inflexión en la política regional:
“En Cantabria no nos resignamos. Este Gobierno no se resigna y nos negamos a dar por bueno que este problema no tenga solución”.