Así es la experiencia nocturna más mágica que puedes vivir en Cantabria
Enclavado en el páramo de La Lora, a más de mil metros de altitud, el Observatorio Astronómico de Cantabria (OAC) ha iniciado oficialmente su temporada alta de visitas públicas, tras un invierno dedicado a actividades educativas y mantenimiento técnico. A partir del 1 de abril y hasta finales de octubre, esta instalación científica, referente en divulgación astronómica del norte de España, vuelve a abrir sus puertas a aficionados, familias y curiosos del cosmos.
Ubicado en el municipio de Valderredible, uno de los enclaves naturales más privilegiados y despoblados de Cantabria, el OAC aprovecha la oscuridad natural y la escasa contaminación lumínica de la zona para ofrecer una experiencia de observación astronómica de primer nivel. Gestionado por la empresa pública MARE y con el respaldo de instituciones como el CIMA, la Universidad de Cantabria y la Agrupación Astronómica Cántabra, el observatorio se ha consolidado desde su inauguración en 2007 como una infraestructura estratégica para la investigación y la divulgación científica.
Una oferta para todos los públicos
La nueva temporada de visitas incorpora sesiones diurnas y nocturnas abiertas al público general. Las observaciones solares (sábados y domingos por la mañana) permiten al visitante contemplar el Sol con instrumentos especializados. Por las noches, viernes y sábados, se organizan sesiones de observación estelar que incluyen el acceso a la cúpula, donde se encuentra un telescopio reflector de 40 cm de diámetro.
Cada sesión está limitada a 15 personas y requiere reserva previa a través de la página web oficial del OAC, dada la gran demanda que ha comenzado a registrarse: en las últimas semanas se han contabilizado más de 400 reservas.
Además, se han programado cinco sesiones especiales al aire libre durante 2025: el 5 de abril (apertura de temporada), el 28 de junio (Día del Asteroide), el 9 de agosto (Las Perseidas), el 4 de octubre (Día Internacional de la Observación Lunar) y el 31 de octubre (cierre de temporada). En estas jornadas, gratuitas pero también con aforo limitado, los visitantes podrán utilizar telescopios portátiles y participar en observaciones colectivas guiadas por monitores especializados de Astrocantabria.
Un centro educativo y científico
Durante los meses de invierno, aunque cerrado al público general, el Observatorio ha mantenido su actividad mediante un ambicioso programa educativo orientado a centros escolares de toda la comunidad. Desde septiembre, han participado en estas actividades más de 1.500 alumnos, tanto en visitas organizadas a las instalaciones como a través de talleres desarrollados en los propios centros educativos.
Los estudiantes han tenido la oportunidad de realizar charlas interactivas, maquetas del sistema solar y observaciones con telescopios, siempre acompañados por personal técnico del observatorio. Además, los equipos del OAC se han desplazado a 27 colegios e institutos de Cantabria, reforzando su misión de acercar la ciencia a los más jóvenes y despertar vocaciones científicas desde edades tempranas.
Una visita entre ciencia y naturaleza
La ubicación del OAC, cerca de Polientes y Rocamundo, en un entorno natural privilegiado, permite además disfrutar de paisajes espectaculares. La carretera, aunque sinuosa, ofrece vistas únicas del valle de Valderredible y sus formaciones kársticas. Las instalaciones cuentan con tres plantas, donde se incluyen además de la cúpula, un salón de actos, laboratorios, zonas de recepción y proyección, todo acondicionado para la divulgación científica.
Dada la altitud y la exposición nocturna, se recomienda a los visitantes acudir bien abrigados en cualquier época del año.
El Observatorio Astronómico de Cantabria, más allá de ser un centro de observación, es una invitación a descubrir el universo desde uno de los cielos más puros de la península. En tiempos donde mirar a las estrellas se ha convertido en un lujo, Cantabria ofrece este rincón privilegiado de ciencia, educación y belleza natural. Una experiencia imprescindible para familias, estudiantes y amantes del firmamento.