El templo sumergido en Cantabria que resiste bajo las aguas del Ebro y que puedes visitar
Entre las rutas más singulares del sur de Cantabria se encuentra esta iglesia que quedó atrapada en un embalse y hoy puede visitarse. Un enclave perfecto para escapadas rurales, senderismo o fotografía en plena naturaleza
Entre los parajes más sorprendentes del sur de Cantabria se alza un lugar donde el pasado emerge literalmente de las aguas. Hablamos de la Catedral de los Peces, el nombre popular con el que se conoce a la Iglesia de Villanueva de las Rozas, una joya arquitectónica semisumergida en el embalse del Ebro. Un rincón donde la historia, la naturaleza y la espiritualidad se dan la mano para ofrecer una experiencia única.
Un templo entre dos mundos
Construida a finales del siglo XIX, esta iglesia fue en su día el epicentro religioso de la localidad de Villanueva de las Rozas, una de las muchas que desaparecieron bajo las aguas cuando se construyó el embalse del Ebro entre los siglos XIX y XX. Las obras obligaron al abandono de varios núcleos rurales como Medianedo, La Magdalena o Quintanilla, pero la torre del templo resistió.
Gracias a su altura, la torre de la Iglesia de Villanueva de las Rozas sobresale todavía hoy de las aguas, como símbolo de un pasado que se niega a hundirse del todo. Su imponente silueta ha inspirado desde entonces a visitantes y fotógrafos, que la han bautizado como “La Catedral de los Peces” por su convivencia armónica con el embalse.
Actualmente, el acceso es gratuito y se puede subir por su escalera de caracol hasta la parte más alta, desde donde se obtienen vistas espectaculares del embalse, sus riberas y los montes circundantes.
Un entorno que invita a la exploración
Más allá del atractivo arquitectónico de la Catedral de los Peces, el entorno natural de Campoo-Los Valles ofrece una infinidad de planes al aire libre. Muy cerca se encuentran localidades como Arroyo, Arija, Renedo o Rozas de Valdearroyo, ideales para saborear la gastronomía cántabra tradicional y disfrutar de la hospitalidad rural.
Los amantes del deporte y la naturaleza también tienen aquí su paraíso particular. Destacan rutas de senderismo como el ramal sur del embalse del Ebro (PR S-79), con 17 kilómetros entre Horna de Ebro y Llano, o una ruta circular de 11,5 km que bordea el pantano desde su presa en un recorrido de poco más de tres horas.
Además, en el embalse pueden practicarse actividades como windsurf, kitesurf, kayak, vela, remo o pesca, siempre con las autorizaciones pertinentes. Las tranquilas aguas del Ebro permiten disfrutar de una jornada activa en un entorno privilegiado.
Un destino para conectar con la Cantabria más auténtica
La Catedral de los Peces se ha consolidado como uno de los símbolos paisajísticos del sur de Cantabria, tanto por su peculiar emplazamiento como por su capacidad para evocar historias de lucha, resiliencia y memoria.
Este enclave forma parte de un itinerario ideal para quienes desean conocer la Cantabria rural, verde e histórica, y es perfecto para una escapada de fin de semana. Si estás planeando tu visita, recuerda que puedes combinarla con otros planes culturales en la comarca de Campoo, como el castillo de Argüeso, las ruinas romanas de Julióbriga o una experiencia termal en Fontibre.
¿Cómo llegar a la Catedral de los Peces?
Desde Reinosa o Aguilar de Campoo, puedes llegar fácilmente en coche siguiendo las indicaciones hacia Las Rozas de Valdearroyo. El embalse del Ebro se abre ante el visitante como un espejo natural, y la torre del templo, solitaria y firme, aguarda tu mirada desde la orilla.

