Gastronomía

En este restaurante de Cantabria puedes cocinar tu carne en la mesa

El chuletón de 1 kg que todos quieren probar en Cantabria se sirve aquí. / A.E

Si buscas una cena diferente, con chispa, fuego y mucho sabor, hay un sitio en Muriedas que está cambiando las reglas del juego. Su nombre es Kairós, y cada comida allí es un momento único

En el corazón de Muriedas (Cantabria) se encuentra Restaurante Kairós, un espacio gastronómico pensado para quienes buscan algo más que una comida: una experiencia única en torno a la brasa, la innovación y el buen gusto. Su nombre, inspirado en el término griego “kairós”, simboliza el momento oportuno, ese instante irrepetible que deja huella. Y eso es precisamente lo que ofrece este restaurante: un lugar donde cada bocado marca un antes y un después.

Una historia que se transforma en cocina

Ubicado en un local con gran valor personal para sus fundadores, Restaurante Kairós ha logrado consolidarse en tan solo dos años como uno de los espacios más originales de la comarca. Su concepto diferencial permite a los comensales participar directamente en la preparación de su plato mediante un exclusivo sistema de brasa con absorción de humos, una propuesta que mezcla cocina interactiva y calidad en el producto.

Reconocido con premios gastronómicos locales, Kairós se ha convertido en referente de la cocina moderna en Cantabria, gracias a su equilibrio entre tradición e innovación, y una cuidada presentación que no descuida el sabor ni la experiencia.

De la huerta y el mar a la brasa

Su carta, diseñada por el jefe de cocina Andrés Saiz, se divide en tres secciones principales: Para Comenzar, En la Brasa y Postres Caseros, todo acompañado por una excelente carta de vinos que puede descargarse desde su web.

Entre los entrantes, destacan opciones como la ensalada de pulpo con mousse de aguacate, los langostinos en pan de gambas con shriracha y miel, el pudding de cabracho, las vieiras con mayo-kimchi o los sabrosos pimientos de piquillo con ventresca. También triunfan las croquetas caseras, las bravas coreanas y platos más creativos como el tuétano a la brasa con steak tartar o la quesadilla de rabo estofado con salsa de piquillo.

En el apartado de carnes, la protagonista es la brasa, con cortes como el chuletón de vaca (mínimo 1 kg), el entrecot, el solomillo, la presa ibérica o las chuletillas de lechazo, todos servidos con su guarnición de patatas y pimientos.

Menús para compartir y postres que enamoran

El restaurante también ofrece un Menú Chuletón para dos personas que incluye entrante a compartir, un kilo de chuletón con guarnición, pan y botella de vino. Una propuesta ideal para quienes quieren disfrutar de una velada especial.

Para cerrar, nada como alguno de sus postres artesanos: tarta de queso horneada, tarta de zanahoria, brownie con helado, cookie de tres chocolates o la torrija de brioche caramelizada, acompañados por un vino dulce Don PX para un final perfecto.