La tarta de queso más famosa de Cantabria no está donde crees… está en este restaurante de Tagle
Dicen que aquí se come como en casa, pero con mejores vistas. Llanda Bar & Café no es solo una parada para comer: es una experiencia gastronómica frente al Cantábrico que une producto local, cocina de raíz y mucho mimo en cada plato
Ubicado en la pintoresca localidad de Tagle, Suances, el Llanda Bar & Café es mucho más que un restaurante: es un espacio gastronómico donde el mar y la tradición se dan la mano para ofrecer una experiencia única. Con dos acogedores comedores —uno íntimo en el interior y otro con espectaculares vistas al mar gracias a su gran cristalera—, este local se ha ganado el corazón de los comensales que buscan saborear la cocina casera en un entorno privilegiado.
Una carta variada para todos los gustos
El menú de Llanda es una auténtica declaración de amor a los sabores de siempre, con una amplia gama de opciones para todos los paladares.
Hamburguesas y sándwiches con identidad
Desde la sencilla hamburguesa Sola hasta propuestas más elaboradas como la Valentino —con queso de cabra y cebolla caramelizada— o la 12+1 con pollo y quesos variados, Llanda ofrece versiones gourmet que reinventan el clásico bocadillo americano. Su sección de sándwiches tampoco se queda atrás, con creaciones como el Cantabria, que fusiona lo vegetal con ingredientes locales, o el Simoncilli, ideal para quienes buscan una combinación potente de sabores.
Bocadillos y platos combinados
La sección de bocatas apuesta por rellenos tradicionales como lomo, pollo rebozado o bacon, con toques personales como pimientos del piquillo o salsa barbacoa. Y para los amantes de los clásicos, los platos combinados ofrecen recetas como los callos caseros —especialidad de la casa— o escalope con croquetas y queso roquefort, perfectos para una comida completa y contundente.
Carnes, pescados y sartenes
En Llanda también brillan las carnes a la brasa como el solomillo, el entrecot o las carrilleras al vino tinto, sin olvidar el apreciado lechazo al horno. En pescados, destacan elaboraciones de lubina, dorada o bacalao, y dependiendo del mercado, también sirven pescado fresco del día. Las sartenes de gulas, chorizo a la sidra o morcilla aportan un toque rústico y sabroso al menú.
Raciones y tablas para compartir
Una parte esencial del alma de Llanda reside en sus raciones, ideales para compartir en buena compañía. Desde unas clásicas rabas hasta una suculenta tabla de quesos de Cantabria, pasando por los torreznos de Soria o unas delicadas zamburiñas, hay opciones para picar, compartir y disfrutar sin prisas. Y para los más sibaritas, destacan las anchoas de Santoña con pimientos del piquillo o el pulpo sobre puré de patata.
Ensaladas con sello propio
Las ensaladas se convierten en una explosión de frescura y sabor. Desde la clásica mixta, hasta combinaciones más sofisticadas como la templada con queso de cabra y Pedro Ximénez o la de cecina con foie, todas elaboradas con productos de calidad y combinaciones bien equilibradas.
Postres caseros
Los amantes del dulce no pueden perderse sus postres caseros: tarta de la abuela, tarta de queso, arroz con leche o un original yogur estilo Tagle. El broche perfecto para cualquier comida.
Bodega selecta con vinos de toda España
La carta de vinos de Llanda recorre las denominaciones de origen más reconocidas, con especial atención a los tintos riojanos y ribereños, pero también incluye vinos blancos, rosados, frizzantes, cavas y sidra espumosa dulce, ideales para brindar frente al mar.