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La ruta en bici junto al mar que te hará enamorarte de Cantabria

Dos personas hacen una ruta en bicicleta. / A.S.P
Basta con una bici y ganas de disfrutar. La ruta ciclable de Suances te lleva por paisajes que combinan mar, estuario y montaña... sin apenas esfuerzo

Cantabria ofrece un sinfín de rutas para disfrutar del deporte al aire libre, pero pocas tan completas y accesibles como la senda ciclable de Suances, un recorrido ideal para hacer en familia, con niños o entre amigos, junto a uno de los paisajes costeros más espectaculares del norte de España.

Una ruta perfecta para pedalear en familia

La senda comienza en el Parque de la Ribera, muy cerca de la playa de La Riberuca, y discurre por el margen izquierdo de la ría de San Martín, atravesando parajes de gran valor natural. Su diseño llano y sin dificultad convierte este recorrido en una opción perfecta para todas las edades, con la posibilidad de elegir entre dos versiones: una corta de 5 kilómetros y otra larga de 20 kilómetros, integrada en la Vía Verde del Besaya.

El camino está totalmente adaptado con carril bici, señalización y varias zonas de descanso equipadas con bancos y sombras, donde se puede parar a beber, merendar o simplemente disfrutar de las vistas. Durante la ruta, se cruzan dos pasarelas de madera que permiten cambiar de margen y explorar distintos tramos del estuario hasta llegar al embarcadero de Santo Domingo, en la localidad de Cortiguera. Desde allí, si se desea prolongar el paseo, es posible continuar hasta Barros.

Una experiencia de verano junto al mar y la montaña

El verano es el momento ideal para descubrir esta senda. La suave brisa del Cantábrico y las amplias vistas panorámicas hacen de este trayecto una experiencia sensorial para disfrutar sin prisas. Suances, uno de los municipios más turísticos de la región, combina a la perfección naturaleza, playas y gastronomía.

Después de recorrer la ruta, nada mejor que reservar mesa en alguna de sus casas de comidas tradicionales para probar productos del mar y platos típicos cántabros. Por la tarde, se puede completar la jornada visitando algunas de sus playas más emblemáticas, como Tagle, La Tablía, La Concha, La Ribera, La Riberuca o Los Locos, lugares perfectos para darse un baño, practicar surf o simplemente contemplar la puesta de sol.