06.07.2022 |
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El Sinfín llegará a la última jornada con opciones de salvar el descenso directo | El domingo necesita ganar a Antequera en La Albericia y que Anaitasuna haga lo propio en Nava

Alberto Pla, entre dos rivales. / BM. SINFÍN
Alberto Pla, entre dos rivales. / BM. SINFÍN
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El Sinfín ha llegado vivo a la última jornada. Se antojaba complicado hace apenas unas semanas, pero lo cierto es que el próximo domingo va a saltar a jugar con esperanzas de salvar la temporada a última hora tras pasarse los últimos meses del campeonato en puestos de descenso. Para conseguir obrar el milagro sobre la bocina, las cuentas están muy claras: el Nava debe perder en su propia cancha ante Anaitasuna y el equipo santanderino ganar también en casa a Antequera. Ninguno de los dos rivales se juega nada, pero también es cierto que el equipo navarro es mucho mejor que el malagueño, por lo que hay razones para soñar despierto a lo largo de toda la semana.

Para la última jornada sí habrá unificación horaria. Los partidos se jugarán el domingo a las cinco y, además, ambos serán televisados por LaLigaSports TV. Quien quiera, podrá vivir esa tarde de pasión a dos pantallas. Con todo, lo mejor será acudir a La Albericia porque lo primero de todo, para ganarse el derecho a confiar en el milagro de última hora, será ganar a Antequera. Suena fácil porque el equipo malagueño lleva descendido toda la segunda vuelta, pero basta comprobar la trayectoria de los hombres de Víctor Montesinos desde marzo para comprobar lo que les cuesta ganar partidos. Desde el 20 de febrero, sólo lo han conseguido una vez, que fue hace diez días contra Cangas. Y lo hicieron sufriendo, remontando primero y estando a punto de perder en el último segundo una ventaja de cinco goles a falta de apenas otros tantos minutos. Nada es fácil para el Sinfín este curso.

Aún así, Antequera no es Anaitasuna. El equipo malagueño va a visitar Santander con sólo seis puntos, lo que muestra a las claras que no ha resultado un equipo competitivo en la máxima categoría. Además, en las últimas semanas ha perdido piezas importantes como Jorge Silva, que no pasará por la que fuera su casa durante dos temporadas. Con todo, nadie debería pensar que los hombres de negro se van a encontrar una alfombra roja porque el Antequera apenas ha tirado partidos. De hecho, viene de caer sólo por la mínima contra Puente Genil (24-25) e incluso de empatar contra el Barça (32-32), algo que tiene mucho mérito por mucho que el campeón estuviera enredado en sus aspiraciones continentales y jugara con una buena colección de jugadores del filial. Recientemente también perdió sólo por uno en Valladolid (29-28) y por tres en Cuenca (27-24). Prácticamente no suma, pero hay que sudar para ganar.

Lo primero será ganar a Antequera y habrá que hacerlo, además, con un buen número de jugadores con el gancho o, directamente, lesionados. La alta tensión con la que ha afrontado el equipo cada partido en los últimos meses ha hecho mella en el apartado físico y, por ejemplo, el Sinfín ya tuvo que presentarse en el Palau con un buen número de ausencias importantes. Ya sabe que no podrá contar ni con Malus ni con Perbela, ambos con sendas roturas de fibras, aunque confía en recuperar a Pla. A quienes Víctor Montesinos reservó en Barcelona fue a sus dos zurdos argentinos, tanto a Ramiro como a Zungri, que, precisamente, firmó su mejor actuación de la segunda vuelta en la balsámica victoria contra Cangas. El técnico sabía de la dificultad (o la imposibilidad) de volver con algo positivo del Palau y lo fió todo a una victoria del Benidorm sobre Nava, algo que sucedió, para que todo se pusiera en juego este domingo.

Y así pasó. El Sinfín depende de ganar y de que haga lo propio Anaitasuna en Nava. El equipo navarro ya lleva un par de semanas matemáticamente salvado y acudirá a terreno segoviano con el único objetivo de hacerse con la octava plaza, que es algo que tiene a mano. Está por ver si será suficiente motivación para ofrecer una buena versión ante un rival que se jugará la vida y que contará con su siempre caliente afición encima para evitar el descenso directo.

En condiciones normales, habría argumentos de sobra para confiar en una victoria del equipo navarro. Cuenta con una plantilla que ha demostrado a lo largo del curso una mayor solvencia y que, además, tiene una amplia capacidad para correr, algo con lo que puede hacer sufrir a unos jugadores fundamentalmente grandes como los que tiene el equipo segoviano. Además, Anaitasuna viene de ganar el pasado fin de semana a Logroño, que apuraba sus opciones de colarse en Europa, mientras que Nava no gana un partido desde el 26 de febrero. Lo malo, eso sí, es que a este último le basta con un empate, algo que sí ha conseguido en un par de ocasiones desde entonces.

Anaitasuna, que será el equipo donde juegue Xavi Castro la próxima campaña, afrontará el encuentro con algunos jugadores con problemas físicos. De hecho, el pasado fin de semana no pudo contar con Edu, Ganuza, Héctor y Torriko, que están lesionados, ni con Aitor García, que cumplió el primero de los dos partidos que tiene de sanción, por lo que tampoco podrá jugar en Nava. El conjunto navarro tuvo que echar mano del filial el pasado fin de semana pero los jóvenes valores aprovecharon bien la oportunidad. Tanto es así, que ganaron a un gran equipo como Logroño.

A buen seguro que esos canteranos deberán repetir en Nava, que es donde el Sinfín se jugará buena parte de sus esperanzas de seguir vivo por la permanencia. Y es que, por mucho que salvara el descenso directo, aún le quedaría la próxima semana afrontar el llamado ‘play out’ contra el tercer clasificado de División de Honor Plata, una novedad implantada este año y que impediría descontrolar la celebración en el caso de que el domingo salga todo bien. Si hay milagro, aún quedará mucha leña que cortar.

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