La nueva generación

Juventud, talento y Francia: el examen que mide a los Hispanos

El duelo ante Francia medirá mucho más que un resultado: pondrá a prueba el nuevo proyecto de los Hispanos

La selección española masculina balonmano. / EP
La selección española masculina balonmano. / EP

La selección española de balonmano, los Hispanos, afronta este jueves en Le Mans (20:00 horas) un exigente test ante la renovada Francia de Talant Dujshebaev. Más allá del resultado, el foco estará en una nueva generación que comienza a abrirse paso con fuerza, liderada por Petar Cikusa y Marcos Fis, dos talentos que simbolizan el futuro inmediato del balonmano español.

España inicia una nueva etapa en la que la ilusión convive con la exigencia. El doble enfrentamiento ante Francia servirá como laboratorio para medir el crecimiento de un grupo que combina juventud, talento y experiencia. En ese contexto, todas las miradas apuntan a dos nombres propios.

Por un lado, Petar Cikusa, que regresa a la selección tras un periodo marcado por las lesiones. El central del FC Barcelona, considerado uno de los mayores talentos de su generación, vuelve a vestirse con la camiseta nacional con la intención de retomar una progresión que se vio frenada. Su calidad nunca ha estado en duda; ahora busca continuidad.

Por otro, irrumpe con fuerza Marcos Fis, la gran revelación del reciente Europeo 2026. Con apenas 18 años, el lateral del Granollers se ha convertido en un jugador diferencial, especialmente en el uno contra uno. Así lo reconoce el seleccionador, Jordi Ribera, que no duda en destacar su impacto:
“Es un jugador diferencial juegue contra quien juegue”.

Fis representa esa nueva ola de jugadores formados bajo el modelo de tecnificación impulsado por Ribera. Un sistema que permite trabajar desde edades tempranas con las principales promesas del balonmano nacional y que está dando sus frutos. Su naturalidad sobre la pista, su desparpajo y su confianza reflejan un proceso de formación sólido.

Sin embargo, el propio seleccionador insiste en la necesidad de gestionar el crecimiento con equilibrio. Ni precipitar ni frenar. Dar a cada jugador la responsabilidad adecuada. “Debe asumir la responsabilidad justa para que pueda jugar como es él”, explicó Ribera.

Esa misma filosofía se aplica a Cikusa, cuyo regreso se produce en un momento en el que ha recuperado sensaciones en su club. El técnico confía en que el joven central haya alcanzado un punto de madurez que le permita consolidarse definitivamente en la selección.

Pero el proyecto de los Hispanos no se sostiene solo sobre la juventud. La convocatoria también incluye regresos clave, como el del portero Gonzalo Pérez de Vargas, que vuelve tras superar una grave lesión de rodilla. Su presencia aporta experiencia, liderazgo y equilibrio a un grupo en construcción.

“Un equipo no se puede construir solo con jóvenes”, recordó Ribera. “Necesita una mezcla de veteranía y juventud”. Una idea que define perfectamente el momento actual de la selección.

El duelo ante Francia será, por tanto, mucho más que un amistoso. Será una prueba de identidad, un examen para medir el presente y, sobre todo, para proyectar el futuro.

Porque los Hispanos no solo compiten.

Se están reinventando.

Comentarios