El Torrelavega remonta al Granollers y se mete en la Final a Ocho de Irún
Una segunda parte brillante, marcada por el liderazgo de Leo Tercariol bajo palos, impulsa al conjunto cántabro hacia su tercera fase final consecutiva de Copa.
El pabellón Vicente Trueba vivió una noche inolvidable. El Torrelavega firmó su mejor actuación del curso en casa, superando al Granollers en un partido que se recordará tanto por su intensidad como por el recital defensivo y la explosividad ofensiva de los locales tras el descanso.
Desde el inicio, el choque se presentó como un pulso de poder a poder. Víctor Romero abrió el marcador tras una gran circulación, respondido por Jakub Prokop, incisivo entre líneas. Las defensas pronto subieron el nivel y el marcador apenas se movía al llegar al minuto cinco (2-2).
Un penalti transformado por Ángel Fernández colocó el 3-2, pero los errores y las exclusiones mantuvieron la igualdad. Poco a poco, Granollers logró la primera ventaja (5-7), aunque Marcio Silva y un estelar Tercariol igualaron de nuevo el encuentro.
El respeto entre ambos conjuntos mantenía el equilibrio, pero fue el Torrelavega quien logró irse por delante tras un robo de Pedro Berrío y los goles de Ángel y Berrío (12-10). Granollers no tardó en responder, y el partido se fue al descanso con un justo 14-14 tras el tanto desde los siete metros de Rubio.
Explosión tras el descanso
La segunda mitad arrancó con tensión. Ángel Fernández volvió a marcar, pero fueron Tercariol y Jokin Aja quienes cambiaron la dinámica del encuentro. Las paradas del brasileño y un contraataque fulminante pusieron el 18-15 y encendieron la grada.
El Torrelavega, sostenido por su portero, alcanzó una ventaja de +5 con un gol de Prokop (21-16). Granollers intentó recomponerse, pero la defensa cántabra seguía infranqueable. La ventaja se estiró hasta el 25-18 con goles de Juanjo Fernández, y la marea local no bajaba.
Final tenso, pero controlado
A falta de diez minutos, los catalanes redujeron la diferencia a cuatro (28-25), lo que llevó a Jacobo Cuétara a detener el partido. El tiempo muerto sirvió para calmar los nervios y preparar un cierre ordenado.
Un gol decisivo de Nicolai Colunga, sorteando la defensa rival con una arrancada marca de la casa, dejó el partido casi sentenciado. Martínez cerró el marcador (31-28) en una victoria que desató la euforia.
Un paso más hacia el sueño copero
Con este triunfo, Torrelavega accede por tercera vez consecutiva a la Final a Ocho de la Copa del Rey, demostrando que sigue creciendo como proyecto competitivo y que, en casa, es un equipo difícil de batir.
La comunión entre grada, banquillo y pista fue total, y la noche en el Vicente Trueba pasará a los libros del club como una de esas victorias que dejan huella.