El lugar más exclusivo de Cantabria está oculto entre marismas y tiene el mejor chef del norte
Enclavado en un entorno de sobrecogedora belleza natural, entre verdes praderas, bosques atlánticos y con el río Asón como telón de fondo, se alza Pico Velasco, una propuesta integral de alta gastronomía, hospitalidad boutique y eventos en el corazón del Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel. Bajo la dirección del chef Ignacio Solana, galardonado con una estrella Michelin y dos Soles Repsol, este enclave ha conseguido reunir tradición, vanguardia y territorio en una experiencia que estimula los cinco sentidos.
Ignacio, conocido en el ámbito culinario como Nacho Solana, es la cuarta generación de una saga familiar dedicada a la hostelería desde 1938. Con solo 31 años, logró su primera estrella Michelin, lo que lo situó entre los diez cocineros más jóvenes del panorama nacional en alcanzar tal distinción. A lo largo de su trayectoria ha acumulado reconocimientos como el Premio Arco Atlántico al Mejor Cocinero del Cantábrico (2014) y el galardón a la Mejor Croqueta del Mundo en Madrid Fusión (2017).
La cocina de Solana conjuga con maestría el sabor de antaño con la técnica moderna, en una interpretación personal y contemporánea de la tradición cántabra. Su propuesta gastronómica es un viaje al pasado, desde la mirada del presente: el producto local, la memoria culinaria y la creatividad se funden en cada plato.
Un restaurante donde el tiempo se detiene
El restaurante, rodeado de amplios ventanales que se abren al paisaje del Parque Natural, invita a una experiencia pausada, reflexiva, sensorial. La sala principal, con capacidad para 60 comensales, ofrece un ambiente cálido y elegante, perfecto tanto para cenas íntimas como para pequeñas celebraciones. Además, el espacio cuenta con un reservado para 20 personas, ideal para reuniones o encuentros privados.
La experiencia gastronómica se complementa con la posibilidad de disfrutar de la carpa acristalada y climatizada, con vistas únicas sobre la desembocadura del Asón. Un lugar que permite celebrar eventos durante todo el año, con capacidad para hasta 300 invitados, y que puede abrirse al jardín en los meses más cálidos, multiplicando las posibilidades de uso del espacio y enriqueciendo la experiencia.
Un hotel boutique con identidad propia
Pico Velasco es también un alojamiento exclusivo, con once habitaciones de diseño que combinan historia y modernidad. La primera planta cuenta con seis estancias amplias, construidas a escasos centímetros del edificio original para respetar su estructura y permitir al mismo tiempo una arquitectura luminosa y vanguardista. La segunda planta ofrece cinco habitaciones acristaladas, con vistas panorámicas al parque, además de dos habitaciones adaptadas para personas con movilidad reducida.
Cada estancia ha sido diseñada con materiales nobles y criterios de confort máximo: suelo radiante, aire acondicionado indirecto, wifi gratuito, minibar y amenities de alta gama, además de textiles de calidad superior y almohadas de carbono pensadas para optimizar el descanso.
Un enclave para celebrar
La finca completa de Pico Velasco puede alquilarse en exclusiva para eventos, bodas civiles, celebraciones privadas o encuentros corporativos. La diversidad de sus espacios, que incluyen terraza, carpa, jardín, restaurante y estancias interiores, permite una gran versatilidad a la hora de diseñar experiencias a medida, en un entorno que combina el encanto de lo natural con la sofisticación del detalle.
Con sus instalaciones, su gastronomía y el entorno natural que lo envuelve, Pico Velasco se ha consolidado como uno de los referentes del norte peninsular para quienes buscan algo más que un restaurante o un hotel: una vivencia completa, que deja huella en el paladar y en la memoria.