terremoto

Pánico en Estambul por un terremoto de 6,2: cientos de heridos y miles en la calle

El epicentro, localizado en el mar de Mármara, ha reavivado el temor a un futuro gran seísmo en la región más densamente poblada de Turquía
Mapa con epicentro del terremoto en Turquía el 23 de abril de 2025. / EP
Mapa con epicentro del terremoto en Turquía el 23 de abril de 2025. / EP

Un fuerte terremoto de magnitud 6,2 sacudió este miércoles 23 de abril de 2025 la ciudad de Estambul, generando escenas de pánico colectivo entre sus más de 16 millones de habitantes, aunque sin provocar víctimas mortales ni daños estructurales generalizados, según las primeras informaciones oficiales. El epicentro del temblor se localizó en el mar de Mármara, frente a la costa occidental de la ciudad, cerca del distrito de Silivri, y fue seguido por varias réplicas, algunas de ellas con una magnitud superior a 4.

El seísmo ocurrió a las 12:49 del mediodía (hora local), justo en un día festivo nacional en Turquía —el Día del Niño—, lo que probablemente evitó un mayor número de víctimas, al encontrarse cerradas muchas escuelas, comercios y oficinas públicas. Sin embargo, el impacto emocional y social ha sido alto: al menos 236 personas resultaron heridas, la mayoría por saltar de ventanas, balcones y escaleras en medio del pánico.

“El terremoto no ha causado víctimas mortales. Unos 151 ciudadanos están siendo tratados en hospitales tras lanzarse desde lugares altos, pero ninguno de ellos está en peligro de muerte”, informó el gobernador de Estambul, Davut Gül, a través de la red X (antes Twitter).

Sin grandes daños materiales, pero con un temor latente

Pese a la magnitud del temblor, las autoridades confirmaron que no se produjeron colapsos estructurales importantes, a excepción de un edificio abandonado que se derrumbó en el distrito histórico de Fatih. El ministro de Infraestructura y Transportes, Abdulkadir Uraloglu, aseguró que no se han detectado daños en carreteras, aeropuertos, trenes ni líneas de metro. El sistema de transporte y las infraestructuras críticas se mantienen operativos.

La Agencia de Gestión de Emergencias y Desastres (AFAD) activó inmediatamente los protocolos de emergencia y desplegó equipos de evaluación en las zonas afectadas. Las alcaldías de los distritos más cercanos al epicentro informaron de inspecciones preventivas en colegios, centros médicos y edificios públicos.

Réplicas y evacuaciones

El primer temblor fue seguido por al menos seis réplicas, todas ellas de más de 4 grados, lo que obligó a evacuaciones preventivas en diferentes partes de la ciudad. Aunque no se han registrado daños visibles en la mayoría de los barrios céntricos, muchas personas optaron por no regresar a sus casas, por temor a un posible nuevo seísmo. Las autoridades han habilitado zonas seguras en parques, colegios y estadios deportivos.

En el distrito de Beyoglu, junto a la emblemática Plaza de Taksim, muchos vecinos salieron apresuradamente a las calles. “Pensamos que sería más grave”, dijo Murat, un estudiante que se encontraba en el centro de la ciudad en el momento del seísmo. “Las estanterías cayeron de las paredes y han aparecido algunas grietas, pero creemos que la estructura está bien”, añadió.

El presidente Recep Tayyip Erdogan aseguró en un comunicado que las autoridades siguen “de cerca los acontecimientos” y que “todos los servicios de emergencia están en alerta máxima”. Hizo un llamamiento a la población para mantener la calma y no acercarse a edificios que pudieran haber sido dañados.

Miedo al “gran terremoto”

El terremoto ha reavivado el miedo latente en Estambul: el de un futuro “gran seísmo” que los expertos vienen advirtiendo desde hace décadas. La ciudad se encuentra a menos de 20 kilómetros de la falla de Anatolia del Norte, una de las fallas sísmicas más activas del mundo.

El sismólogo Naci Görur, una de las voces más respetadas en Turquía en materia de geología, advirtió que el sismo del miércoles “no ha sido el verdadero”. En declaraciones recogidas por la prensa local, afirmó que “estas sacudidas no son el gran terremoto que esperamos en la región del Mármara. Ese será superior a 7 grados”. Görur instó tanto al Gobierno como a la población a tomar medidas inmediatas para reforzar edificios, preparar kits de emergencia y educar a la ciudadanía en protocolos de respuesta.

“El verdadero terremoto aquí será más fuerte y puede causar el colapso de cientos de miles de edificios. No podemos permitirnos ignorar este aviso”, alertó Görur.

Según estimaciones del Ayuntamiento de Estambul, de los 1,2 millones de edificios existentes en la ciudad, unos 90.000 podrían colapsar si se produjera un terremoto de magnitud 7,5 o superior, como el que azotó el sureste de Turquía en febrero de 2023 y que causó más de 53.000 muertos y más de 100.000 heridos.

Preparación y prevención

Las autoridades locales han intensificado en los últimos años las campañas de concienciación, simulacros y programas de reforzamiento estructural. Sin embargo, la alta densidad de población, la edad de muchas construcciones y la complejidad urbanística de la ciudad siguen siendo un reto mayúsculo para lograr una prevención efectiva.

Hoy, en muchos barrios de Estambul, el miedo es más psicológico que físico, pero no por ello menos real. En redes sociales, ciudadanos comparten vídeos del momento del temblor: lámparas que se balancean, objetos cayendo, personas corriendo por las escaleras de los edificios. También se viralizan imágenes de familias durmiendo en tiendas de campaña improvisadas en parques, por temor a nuevas sacudidas.

“No hay daños, pero el miedo permanece. Dormiremos fuera esta noche, por si acaso”, contaba una vecina del distrito de Kadiköy.

La comunidad internacional también ha seguido de cerca el seísmo. Varios países europeos han ofrecido asistencia técnica y manifestado su solidaridad, aunque por el momento no se ha solicitado ayuda externa.

Aunque el terremoto de Estambul del 23 de abril de 2025 no ha dejado muertos ni grandes destrozos, ha servido como un nuevo recordatorio de la vulnerabilidad sísmica de una de las ciudades más importantes del mundo. La respuesta rápida de las autoridades, la buena infraestructura de emergencia y el hecho de que ocurriera en un día festivo han evitado una tragedia mayor.

Comentarios