SANTO TORIBIO | PREMIOS BEATO DE LIÉBANa

Las víctimas del terrorismo protagonizan el momento más emotivo de los Premios Beato de Liébana

Las víctimas del terrorismo, Fher Olvera, las cofradías gastronómicas y el doctor Jesús Flórez reciben el reconocimiento de Cantabria en una emotiva ceremonia celebrada en el Monasterio de Santo Toribio
La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, junto al doctor Jesús Flórez durante la entrega de uno de los Premios Beato de Liébana en el Monasterio de Santo Toribio, en una gala marcada por los mensajes de convivencia, paz y cohesión social.
La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, junto al doctor Jesús Flórez durante la entrega de uno de los Premios Beato de Liébana en el Monasterio de Santo Toribio, en una gala marcada por los mensajes de convivencia, paz y cohesión social.

La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha apelado este viernes desde el Monasterio de Santo Toribio de Liébana a la generosidad, la ayuda mutua y la convivencia como pilares esenciales para construir “un mundo más unido, humano y justo por el que merece la pena trabajar”.

Lo ha hecho durante la gala de entrega de los Premios Beato de Liébana, celebrada en la explanada del monasterio lebaniego y marcada por un mensaje de concordia, memoria y cohesión social en un momento internacional “marcado por los conflictos, la violencia y la división”.

“La humanidad clama, hoy más que nunca, por la paz”, afirmó la presidenta cántabra, evocando las palabras pronunciadas recientemente por el Papa León XIV en su primer mensaje al mundo.

Buruaga aseguró que esa llamada “nos concierne a todos: a las personas, a los pueblos y a las instituciones sin excepción”.

Un enclave “mágico” para premiar la convivencia

La jefa del Ejecutivo regional destacó el simbolismo de celebrar estos galardones en Santo Toribio de Liébana, un lugar que definió como “mucho más que un destino de peregrinación”.

“Es también un enclave que invita a la reflexión y nos interpela sobre aquello que nos une como humanidad”, señaló.

Durante su intervención, recordó la figura de Beato de Liébana, el monje que hace más de mil años propagó desde estas montañas su visión de la fe cristiana y cuya influencia cruzó fronteras en toda Europa.

“Fue probablemente el cántabro más conocido de su tiempo”, afirmó Buruaga, que vinculó el legado espiritual y cultural de Liébana con la historia de España y con la capacidad de integrar culturas diferentes “en un proyecto común y compartido”.

La presidenta subrayó además que esa historia de encuentro “nos recuerda la obligación histórica y moral de acoger e integrar a quienes llegan, a quienes vienen a aportar, quieren trabajar y respetan nuestras leyes y valores”.

Reconocimiento a las víctimas del terrorismo

Uno de los momentos más emotivos de la gala fue el homenaje a las víctimas del terrorismo, galardonadas en la categoría de Entendimiento y Convivencia.

Buruaga defendió que “su sufrimiento no puede caer jamás en el olvido” y calificó este reconocimiento como “un símbolo de fortaleza institucional y del compromiso colectivo frente a la barbarie”.

El premio fue recogido por Ignacio Ibáñez, responsable de la Oficina de Lucha contra el Terrorismo de Naciones Unidas en Madrid.

“Preservar la memoria de las víctimas es el mayor homenaje a su dignidad”, subrayó la presidenta.

Además, advirtió contra cualquier intento de “blanquear el terrorismo”, recordando que sus actos “solo buscan destruir la libertad y la convivencia democrática”.

Fher Olvera y la música como mensaje universal

En la categoría de Cohesión Internacional, el Gobierno de Cantabria reconoció al cantante mexicano Fher Olvera, líder del grupo Maná, por su compromiso humanitario y su defensa de causas sociales y medioambientales.

Aunque el artista no pudo asistir presencialmente al acto, sí envió un mensaje de agradecimiento en vídeo. El galardón fue recogido por su representante en España, Lucas Holten.

Buruaga destacó la capacidad de Olvera para “llevar lejos un mensaje de hermandad y cooperación entre pueblos y personas” a través de una música que “emociona e inspira amor, nostalgia y humanidad”.

También elogió la labor solidaria desarrollada desde hace décadas por la fundación Selva Negra, impulsada por el propio artista y la banda mexicana.

Las cofradías gastronómicas, “embajadoras del sabor”

La edición de 2025 distinguió igualmente a las 16 cofradías gastronómicas de Cantabria, premiadas por su defensa de la tradición culinaria regional y del sector primario.

La presidenta cántabra aseguró que estas entidades “promocionan nuestros alimentos y tradiciones culinarias, apoyan a agricultores, ganaderos y pescadores y generan comunidad a través de la cultura y la hospitalidad”.

“Todos vosotros defendéis nuestra identidad y autenticidad de manera abierta, festiva y acogedora”, afirmó.

Buruaga definió a las cofradías como auténticas “embajadoras del sabor”, encargadas de llevar el nombre de Cantabria a ferias, congresos y encuentros gastronómicos dentro y fuera de España.

El premio fue recogido por el presidente de la Confederación de Cofradías de Cantabria, Fernando Andonegui.

Jesús Flórez, emoción y compromiso social

Otro de los momentos más destacados de la ceremonia llegó con el reconocimiento al doctor Jesús Flórez, creador junto a su esposa Victoria de la Fundación Síndrome de Down.

Visiblemente emocionada, Buruaga ensalzó la trayectoria de esta “eminencia” científica y humana, destacando su defensa de los derechos de las personas con discapacidad intelectual.

“Representa un ejemplo insuperable de cómo el conocimiento científico puede ponerse al servicio de la dignidad humana”, afirmó.

La presidenta puso en valor el trabajo desarrollado durante décadas por Flórez para transformar la percepción social de la discapacidad y construir una sociedad “más inclusiva y generadora de oportunidades para todos”.

Una gala multitudinaria en Santo Toribio

La ceremonia reunió a centenares de personas en el entorno del Monasterio de Santo Toribio de Liébana.

Entre los asistentes estuvieron la presidenta del Parlamento de Cantabria, María José González Revuelta; el delegado del Gobierno, Pedro Casares; varios consejeros del Ejecutivo autonómico; los alcaldes de Camaleño y Potes, además de representantes institucionales y religiosos.

También participaron el padre guardián del monasterio, Fray Rafael, y la directora de la Fundación Camino Lebaniego, Pilar Gómez Bahamonde.

La gala contó con diferentes proyecciones audiovisuales dedicadas a los galardonados y estuvo amenizada musicalmente por el Cuarteto Medicea y Soprano, que puso el broche final interpretando el Himno de Cantabria.

Unos premios con proyección internacional

Los Premios Beato de Liébana nacieron con el objetivo de reconocer a personas e instituciones destacadas por su contribución al entendimiento, la convivencia y la cooperación internacional.

En anteriores ediciones han sido reconocidos nombres como Josep Borrell, Joan Manuel Serrat, José Andrés, Ana Patricia Botín, Alejandro Sanz o la Organización Nacional de Trasplantes.

El galardón consiste en una escultura de bronce creada por la artista cántabra Mercedes Rodríguez Elvira, inspirada en las alas de ángel presentes en la iconografía del Beato de Liébana y protectoras simbólicas del monasterio y de las montañas lebaniegas.

“Hoy celebramos desde Cantabria con quienes nos inspiran y nos ayudan a construir un mundo mejor”, concluyó Buruaga.

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