La primera imagen del dictador Nicolás Maduro capturado por EE.UU.
Una imagen que puede cambiar la historia: Maduro, capturado
Venezuela vive horas críticas tras la captura del dictador
En las últimas horas ha comenzado a circular lo que varias agencias internacionales ya califican como la primera imagen de Nicolás Maduro capturado por fuerzas estadounidenses. La fotografía, que aún no ha sido verificada de forma independiente por todos los organismos, ha generado un impacto inmediato tanto en Venezuela como en el exterior.
La incertidumbre se ha apoderado del Palacio de Miraflores. La televisión estatal interrumpe su emisión habitual, y el gobierno en funciones guarda silencio o emite mensajes contradictorios. La vicepresidenta Delcy Rodríguez ha reconocido ante las cámaras que "no saben dónde está el presidente Maduro" y ha solicitado pruebas de vida. El gobierno chavista, al borde del colapso, no ha podido confirmar su paradero ni emitir un parte oficial sobre la situación militar.
La captura se produce tras una serie de ataques quirúngicos por parte del ejército estadounidense en puntos estratégicos de Caracas, incluyendo el Fuerte Tiuna, el aeropuerto de La Carlota y la base de radar en El Hatillo. Estas operaciones fueron ordenadas directamente por el presidente Donald Trump, quien confirmó la captura en una comparecencia en Mar-a-Lago.
El gobierno español evita condenar a Estados Unidos y se aleja de Maduro
En una reacción medida, el Gobierno de España ha evitado condenar la intervención de Estados Unidos y ha recordado que "no reconoció los resultados de las elecciones del 28 de julio de 2024", en las que Maduro se autoproclamó ganador. El Ministerio de Asuntos Exteriores, liderado por José Manuel Albares, ha declarado que sigue "de cerca la situación en Venezuela" y que está en contacto permanente con su embajada en Caracas y con la colonia española en el país.
El comunicado del Ejecutivo de Pedro Sánchez hace un llamamiento a la "desescalada y la moderación", pero en ningún momento menciona una condena a la acción militar estadounidense. Por el contrario, subraya que España siempre ha apoyado una "solución democrática, negociada y pacífica para Venezuela".
La respuesta de Moncloa contrasta con la de sectores más a la izquierda del Gobierno. Enrique Santiago, portavoz de Izquierda Unida en el Congreso, acudió a la embajada venezolana en Madrid para expresar su solidaridad con el chavismo y condenar lo que calificó como una "agresión imperialista".
Un régimen sin líder pierde su centro de gravedad
La ausencia de Maduro ha dejado un vacío de poder que ya se manifiesta en las calles de Caracas, donde reina una tensa calma. Las fuerzas armadas se mantienen desplegadas, pero sin comunicados ni directrices claras. En las redes sociales y medios independientes se multiplican los llamamientos a la transición y a una salida pactada con apoyo internacional.
En este contexto, la petición de "fe de vida" por parte de sus propios funcionarios marca un punto de quiebre: cuando una dictadura pierde a su líder, pierde el poder. Venezuela podría estar entrando en el tramo final de un proceso histórico que ha durado casi tres décadas.
Las próximas horas serán decisivas. La imagen de Maduro esposado, si se confirma, pasará a formar parte del archivo visual de la historia de América Latina. Mientras tanto, el país entero contiene la respiración.
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