22.06.2024 |
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En un pequeño pueblo de Cantabria, posiblemente estén los mejores helados de España

En un pequeño pueblo de Cantabria, posiblemente estén los mejores helados de España

El verano se acerca, y los días de calor y playa ya están a la vuelta de la esquina. En esas jornadas, lo que más apetece después de un cole es comerse un helado con el que refrescar el paladar mientras se disfruta de los paisajes que ofrece Cantabria.

Por ello, desde el diario ALERTA, se ha realizado un repaso sobre las mejores heladerías de la región. Pero, antes de hacer la boca agua a los lectores, se hará un repaso histórico de este manjar tan veraniego, o ya incluso hasta invernal, y es que todo hay que agradecérselo al italiano Procopio, que en el año 1660, inventó una máquina que homogeneizaba las frutas, el azúcar y el hielo, con lo que se obtenía una verdadera crema helada, similar a la que hoy conocemos.

El origen de los helados es muy antiguo. Algunos sostienen que los antiguos romanos son los inventores del "sorbete", para lo cual utilizaban nieve, frutas y miel. Cuentan que el emperador Nerón hacia traer nieve de los Alpes para que le preparasen esta bebida helada.

Otros, en cambio, señalan que los chinos, muchos siglos antes de Jesucristo, ya mezclaban la nieve de las montañas con miel y frutas. En la corte de Alejandro Magno, se enterraban en la nieve ánforas conteniendo frutas mezcladas con miel para conservarlas mejor y se servían heladas.

En el año 1660, el italiano Procopio inventó una máquina que homogeneizaba las frutas, el azúcar y el hielo, con lo que se obtenía una verdadera crema helada, similar a la que hoy conocemos. Procopio, abrió en París el "Café Procope", donde además de café se servían helados y así se popularizó. Durante muchos años los heladeros italianos guardaron celosamente el secreto de preparación de los helados, aunque como vendedores ambulantes lo difundieron por toda Europa. Para el siglo XVIII, las recetas de helados empezaron a incluirse en los libros de cocina.

En nuestro país, hasta mediados del siglo XIX, el hielo llegaba desde Inglaterra o los Estados Unidos en barras envueltas en aserrín. Los primeros en servir refrescos 'helados' fueron el "Café de París", el "Café de las Armas" y el "Café de los Catalanes". Gradualmente aparecieron las heladerías.

HELADOS EN CANTABRIA

En Cantabria podemos encontrarlos de todo tipo. Qué es de un verano sin helados, y más con la fama que tienen en nuestra comunidad, donde es imposible resistirse a los ya consagrados helados de Regma o los artesanales y deliciosos helados de López, entre otros. Y es que, elegir el mejor helado de Cantabria puede traer consigo algún que otro desencuentro, pues son varios los que se llevan los principales reconocimientos de los amantes del postre más aclamado del verano. Incluso algunos de ellos han creado sus propias recetas al más puro estilo cántabro, ofreciendo helados de sobaos pasiegos e incluso quesada.

Las heladerías de Cantabria que recibieron los Soletes de la prestigiosa Guía Repsol son: Monerris, Regma y Via Mazzini 43, todos ellos en Santander; y el negocio familiar Helados López, situado en Ontaneda (Corvera de Toranzo), popular por su helado de queso y su barquillo tradicional, según informa este martes en un comunicado la Guía Repsol.

Profundizando en los Helados López, un tesoro gastronómico regional, cabe destacar que sus productos se realizan en una pequeña tienda ubicada en Ontaneda, donde cada verano se agolpan cientos de cántabros y turistas que acuden a comprarse un ejemplar. Tanto es el sincio y deseo que generan estos helados, que multitud de personas adquieren in situ tarrinas de varios litros para comerse un helado cuando llegan a sus respectivas casa. Los Helados López despiertan furor en la sociedad, y es que la calidad y sabor de estos así lo merece. Como en todo joyero siempre hay un anillo o un pendiente que brilla más que otro, en este negocio familiar, destaca el helado de queso.

Asimismo, otro gran sitio donde disfrutar del paisaje y de esta refrescante gastronomía es en Hoznayo, en la heladería Los Pasiegos, donde han hecho un homenaje congelado a la comida de Cantabria y han conseguido realizar ejemplares de sobao pasiego o de quesada. Una auténtica exquisitez, que ha conquistado el corazón y las tripas de muchísimas personas.

NUNCA SIN DESVALORAR

Ahondando en la elaboración tradicional y artesana, es obligatorio mencionar a los helados Trueba, un negocio ubicado en Sarón y que es muy conocido tanto por turistas como por locales. Esta heladería es el ejemplo perfecto de una buena y cuidada receta, que refresca el paladar de quien lo come.

Finalmente, los helados Covadonga, exportados desde el corazón geográfico de Cantabria, es una mezcla entre tradición y varguandia. Son muestras que muestran una sinergia entre la cocina de la vida, con los nuevos sabores de la actualidad. Sin duda, unos helados únicos los que se hacen en esta tienda torrelaveguense, tanto es así, que son reconocidos en toda la comunidad, porque cuentan con casi una decena de tiendas repartidas por Cantabria. Además, también disponen de unas furgonetas con las que llevan estos helados a cualquier punto costero de la región.

En un pequeño pueblo de Cantabria, posiblemente estén los mejores helados de España
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