04.03.2024 |
El tiempo
lunes. 04.03.2024
El tiempo
El Diario de Cantabria
Pilar Cernuda
11:29
27/11/23

El Debate sobre el Estado de la oposición

El Debate sobre el Estado de la oposición
Hay que partir de un hecho irrefutable: la oposición que más preocupa a Sánchez, la que le hace más daño, es la calle. En su prepotencia, nunca admitirá que un partido, o un dirigente político, puede hacerle tambalear o incluso destruir, pero las manifestaciones masivas le están afectando más de lo que reconoce, aunque jamás se permite el lujo de demostrar signos de debilidad. Sin embargo, personas de su total confianza, confiesan que la envergadura de las manifestaciones contra la amnistía, manifestaciones contra su persona, le afectan más de lo que puede parecer.

Con un ingrediente que jamás pudo sospechar: las muestras de rechazo a dirigentes socialistas y a é mismo. Se multiplican los casos de destacados socialistas, nacionales, regionales y locales, que en cuanto ponen un pie fuera de sus domicilios reciben reproches e insultos, más fuertes si se les ve salir de un coche oficial.

La situación no le quita el sueño a Sánchez porque es sabido que nada se lo quita, pero añade tensión a sus relaciones con los partidos de la oposición. Que desde el punto de vista parlamentario solo son dos, PSOE y PP, pero en las próximas semanas, meses, habrá que ver si Podemos, desde la propia izquierda, se convierte también un partido de la oposición.

Pablo Iglesias detesta a Sánchez y, casi al mismo nivel detesta a Yolanda Díaz, mujer que le debe su carrera política y su ascenso a la cumbre. Fue Iglesias quien le dio alas en Podemos, la propuso para ministra, para vicepresidenta e incluso para candidata de Podemos a la presidencia del gobierno. Respondió Yolanda expulsando del gobierno y del Parlamento a la mujer de Iglesias, Irene Montero, y a la secretaria general del partido, Ione Belarra, del gobierno.

Podemos no se quedará de brazos cruzados. Tiene fuerza, 5 escaños en el Congreso, y se va a hacer valer en un escenario en el que Sánchez necesita todos y cada uno de los votos para sacar adelante sus iniciativas parlamentarias.

La dirección de Podemos ha echado cuentas y tras tantear la posibilidad de pasar al grupo Mixto, ha decidido mantenerse en el de Sumar porque dispondrá de más dinero para su subgrupo parlamentario y también de más tiempo de intervención en los debates. Proyecta presentarse a las elecciones europeas en junio y restar votos a Sumar, debilitando así la mayoría en la que actualmente se apoya Sánchez para mantenerse en el gobierno.

LAS ASPIRACIONDES DE ERREJÓN

En Sumar se viven más desencuentros, además de los relacionados con Podemos. Iñigo Errejón quiere ser portavoz del grupo parlamentario, en lugar de Marta Lois, diputada gallega muy cercana a Yolanda Díaz.

Errejón no ha entrado en el gobierno, pues Díaz se ha inclinado por la madrileña Mónica García, «médico y madre», como se autodefine, para ministra de Sanidad, y Errejón considera que él tiene más experiencia política y parlamentaria que Lois, que por otra parte no tuvo una intervención excesivamente brillante en el debate de investidura de Feijóo. Errejón se colocaría así en un primer plano dentro de Sumar … lo que con toda seguridad no gustaría a Yolanda Díaz, con menos recorrido y saber parlamentario que el líder de Más País.

También se observan pasos en los restantes partidos que son socios de investidura de Sánchez pero han anunciado que no garantizan su apoyo legislativo, sino que decidirán en cada ocasión en la que se presente un proyecto de Ley en el Congreso.

Es sabido que Junts y ERC están enfrentados y que Bildu y PNV están enfrentados, además de las tensiones internas de Sumar, pero lo que se ha visualizado en los últimos tiempos es una especie de alianza entre PNV y Junts - que históricamente se han movido en el nacionalismo de centro derecha, aunque el PNV no se ha radicalizado tanto como Junts- y entre ERC y Bildu, dos partidos de izquierdas, el primero de ellos independentistas y el segundo con raíces terroristas. 

El comportamiento de todos ellos se verá en función de qué leyes lleve Sánchez al Parlamento, y qué precio está dispuesto a pagar el presidente para mantener los votos que le permitirían su aprobación.

El proyecto que más inquieta en estos momentos en Moncloa es el de los Presupuestos Generales del Estado. El Senado, entre sus escasas atribuciones, tiene la de vetar el techo de gasto de los presupuestos y, de hacerlo con los del 2024 el gobierno necesitaría ese nuevo techo. De no aprobarlo, tendría que aplicar el techo de gasto del 2019, pues los siguientes fueron extraordinarios ya que la pandemia impedía al funcionamiento habitual del parlamento.

Estos últimos días el gobierno estudia cómo podría hurtar esa competencia al Senado, y lo va a hacer aprobando una ley en el Congreso que anule la capacidad de veto de la Cámara Alta.

SIN SALIR DE CASA

El PP lleva semanas haciendo una oposición más firme de lo habitual, con movilizaciones en la calle que han resultado masivas, con Vox apoyando algunas de esas manifestaciones, aunque el partido de Abascal se queja de que el PP no apoya sus convocatorias.

Ni lo va a hacer, la estrategia del PP en este momento, y parece que va a mantener en el futuro, va a ser marcar distancias con Vox, lo que ha provocado quejas de la dirección de este partido, incluso con amenaza de sus portavoces más radicales de romper las alianzas que mantiene con el PP en gobierno regionales y locales, lo que aparentemente no preocupa al PP. Los sondeos -actualmente han perdido credibilidad pero se siguen encargando- indican que el PP crece mientras Vox y el PSOE bajan, lo que da confianza a Feijóo en el futuro hasta el punto de que no está seguro de que, en el caso de que desde Bambú, la sede de Vox, se decida la ruptura de las coaliciones de gobierno, todos los parlamentarios y concejales de Vox cumplan asuman la ruptura una vez que han conocido las ventajas de formar parte de gobiernos.

Feijóo quiere hacer oposición a todos los niveles y en todas las circunstancias, incluido el Parlamento Europeo, donde se ha discutido el proyecto de amnistía de Pedro Sánchez en el pleno de Estrasburgo esta última semana y, aunque no hubo resoluciones, la imagen de Pedro Sánchez ha quedado «tocada» por las intervenciones del PP y Vox y también del dirigente del PPE europeo, Manfred Weber.

En el PP se esperan cambios. Los rumores son muchos pero quienes de verdad saben qué prepara el presidente del partido aseguran que en el momento de escribir esta crónica Feijóo no ha comunicado a nadie cuál es su esquema de dirección. Lo único seguro es que los cambios se producirán en los días inmediatos porque así lo declaró públicamente Feijóo y que Cuca Gamarra ha sido confirmada como secretaria general y perderá la portavocía en el Congreso porque Feijóo ha decidido que no se acumulen dos cargos en la dirección nacional. El resto son especulaciones, aunque es evidente que los protagonistas de los cambios, para bien o para mal, serán Miguel Tellado, Elías Bendodo, Carmen Funes, Borja Sémper y Esteban González Pons, el núcleo duro de Génova.

Este miércoles los Reyes inauguran oficialmente la nueva legislatura, con un acto solemne en el Congreso en el que D. Felipe pronunciará un discurso que se espera con gran expectación.

La situación política es delicada, por primera vez no va a gobernar el partido que ha ganado las elecciones, Sánchez ha comprado votos a partidos que han exigido a cambio iniciativas que Sánchez ha aceptado provocando gran polémica y malestar incluso en sus propias filas, y que están tratando de paralizar jueces y fiscales.

La oposición va más allá de los partidos que se sientan en el parlamento. Se suman colectivos muy distintos, entre ellos los mencionados jueces y fiscales pero, sobre todo, se visualiza en la calle. Una calle que ha obligado a Pedro Sánchez a incrementar el número de automóviles de su caravana oficial, o que los ministros se lo piensen cada vez que quieran asistir a algún acto privado, comer en un restaurante, ir al cine o acercarse a la peluquería. Su vida privada se circunscribe a las cuatro paredes de su domicilio.

El Debate sobre el Estado de la oposición
Comentarios