02.04.2020 |
El tiempo
jueves. 02.04.2020
El tiempo
El Diario de Cantabria
Pedro Casares
19:17
27/02/20

Derecho a vivir y morir dignamente

Derecho a vivir y morir dignamente

España avanza cuando avanzan los derechos de las personas. Cuando incorporamos a la vida de la gente nuevas oportunidades y nuevos derechos para consolidar su bienestar y la protección de sus libertades públicas. Hace unos días, los socialistas demostrábamos que vamos a cumplir todos nuestros compromisos con la ciudadanía con el objetivo de garantizar un mayor progreso para la ciudadanía.

El derecho a morir dignamente, con la aprobación en el Congreso de los Diputados de la tramitación de la Ley de Eutanasia, es el reconocimiento de un nuevo derecho de los españoles, que, como todos los derechos, los ciudadanos estarán en posesión de ejercer o no, sin imposiciones.

Una ley que llevábamos desde el 2015 queriendo poner en marcha y que el Partido Popular ha bloqueado permanentemente pese a ser tan necesaria y tan demandada por el sector. Siempre ha ocurrido lo mismo, la historia de los derechos sociales de los españoles en estos 40 años de democracia siempre ha tenido al PSOE a la vanguardia de los mismos y a la derecha en contra de todos y de todo. Así, aprobamos también la ley del divorcio, el matrimonio igualitario, la ley del aborto o la ley de Igualdad. Todas las leyes con la oposición frontal de la derecha aunque después esa misma derecha haya hecho uso sin pudor de los derechos que emanaban de esas leyes. Una derecha que no entiende que progreso no significa hacer más con menos, sino hacer más con más recursos y más derechos para las personas.

Nuestra propuesta surge de la necesidad de regular un nuevo derecho para que, con la misma dignidad y con los mismos derechos que la ciudadanía vive, pueda morir. Creemos que es un derecho de las personas poner fin al sufrimiento con libertad y autonomía, preservar su integridad y su dignidad y no obligarles a vivir en malas condiciones.

Defendemos la vida, pero no la obligación de vivir cuando erosiona la integridad física o moral, a juicio de la persona que sufre. Y por tanto, esta ley hace justicia con los más débiles, con aquellos que ni siquiera pueden luchar para tener una mejor calidad de vida porque sus opciones son inexistentes y el estado de sus enfermedades les conduce a una agonía permanente y dolorosa hasta la muerte.

Por eso la ley que promovemos da el derecho libre, voluntario, informado y consentido a todas las personas para morir dignamente. De la misma forma, amplia nuestro sistema nacional de salud porque se incorpora a la cartera nacional de servicios más allá de la capacidad de tratamiento para algunas enfermedades que no da respuesta al sufrimiento que padecen algunos pacientes. Y da seguridad jurídica a los profesionales que participan y regula la objeción de conciencia. Por tanto, da una respuesta jurídica, sistemática, equilibrada y garantista a las demandas sostenidas de la sociedad actual en relación con el final de la vida.

Estamos ante una nueva legislación necesaria, porque más allá de comprometer principios y valores constitucionales como la dignidad humana o la libertad, afecta a derechos fundamentales reconocidos en la Constitución como el derecho a la vida y la integridad física y moral, la libertad ideológica, de conciencia y el derecho a la intimidad.

Con esta ley, comenzamos la 14 legislatura una vez más siendo pioneros en la defensa del bien común, en la ampliación y reconocimiento de nuevos derechos, adaptados a la realidad que vivimos hoy y conscientes de que, una vez más, estamos haciendo historia en defensa de la ciudadanía.

Comentarios