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El Diario de Cantabria
Pedro Calvo
17:36
17/12/19

¿Qué quiere decir 'nación de naciones'?

¿Qué quiere decir 'nación de naciones'?

El PSC, en su Congreso, de nuevo reivindica a España como nación de naciones y otra vez bendice el federalismo como solución del conflicto entre Cataluña y el resto de España. Está claro que eso no supone en absoluto que el socialismo catalán se apunte al separatismo, ni al independentismo, ni a nada por el estilo. El partido de Iceta deja muy claro que definir a España como nación de naciones es una cuestión de maneras de denominar las cosas. Nación de naciones es como decir nación de regiones, pero en un grado superior de autonomía y de autogobierno, sin cruzar en ningún caso la frontera del independentismo ni por asomo.

Lo que ocurre es que la derecha extrema, que puede llegar hasta la ultraderecha, no quiere oír hablar ni en pintura de algo que no tiene nada que ver con la ruptura de la unidad, como se ha demostrado en la Historia en importantes países que no por adoptar la forma de Estado federal atentaban en absoluto contra la unidad de ese mismo Estado. El texto de sus Constituciones así lo dejaba siempre bien claro y así continúa ocurriendo en la actualidad. Lo que sucede es que derecha-derecha no se resigna a reconocer las verdades auténticas y siempre se lía con el tema del separatismo, aunque esta no sea en absoluto la opción que siempre se ha contemplado desde el federalismo del Estado que en lugar de optar por las regiones lisas y llanas, opta por una fórmula mucho más avanzada, pero sin poner en duda la unidad política del Estado.

Ya sé que decir estas cosas puede ser situarse en un terreno arriesgado que puede confundir sobre todo a quienes militan en convicciones de extremismo escalofriante o de puro negativismo del derecho de los territorios a optar por diversas formas de organización. Podemos mirar, por ejemplo, o comparar a Francia con Alemania. La primera se distingue por su frialdad y la segunda por su calor hacia lo que suponga una organización más plural del Estado, que por fuera y por dentro no tiene por qué moverse en el terreno de los maximalismos territoriales. Lo que todos tendríamos que entender es que no es prudente manejar extremismos ni maximalismos en cuestión tan delicada como las que estoy tratando en este momento. Se puede optar por el más o por el menos, sin que eso suponga optar por el todo o por la nada ni mucho menos. Ahí tenemos la Historia y el presente para demostrarlo.

Si un país como España es plural en la concepción del modo interno de concebir la organización territorial del Estado, no creo que sea justo tratar de imponer una forma de organización que no admita términos medios. En el caso de España podría llegarse para unos a la desaparición incluso de las regiones y para otros ponerse al borde, o traspasarlo, del respeto del pluralismo de concepciones de la unidad y de la variedad del Estado como organización.

Pero es claro que para todo esto es necesario moverse en el terreno del respeto de unos y otros a las opciones de los demás, sin traspasar nunca los límites ni de la unidad ni de la variedad de los modos de organización. Si no lo hiciéramos así, entraríamos en el terreno de la intolerancia y la intransigencia, con riesgo siempre de que la violencia se meta por en medio y esta historia acabe mal. Quiero decir que la intransigencia en una dirección o en la contraria no conduce nunca a nada bueno, como la experiencia y la Historia demuestran. Supongo que ha quedado claro todo lo que he pretendido aclarar...

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