26.02.2021 |
El tiempo
viernes. 26.02.2021
El tiempo
El Diario de Cantabria

Etapas de una amistad verdadera

amistad
Etapas de una amistad verdadera

Toda gran amistad normalmente pasa por diferentes etapas, de las cuales obtenemos una gran riqueza y experiencia:

La primera etapa sería lo que podemos denominar el encuentro: es esa etapa en la que encontramos al amigo y empezamos a saborear su compañía. Nos vemos ocasionalmente, nos hablamos por teléfono, salimos de vez en cuando, etc.

La segunda etapa vendría representada por el crecimiento: se caracteriza por el descubrimiento del amigo. Ahondamos en el conocimiento mutuo, descubrimos nuestras semejanzas y diferencias. Nos abrimos al amigo y le contamos nuestras historias personales. Es el tiempo de saber dónde vive, de conocer su familia, de estar juntos y a ser posible a solas, aunque únicamente sea para charlar pausadamente, sin el alboroto de un lugar público.

La madurez, como tercera etapa, es el tiempo de compartir, no solo las alegrías, sino también las penas. De estar unidos aunque la vida duela. De vivir juntos los desengaños, las desilusiones e incluso el hastío. De quitarnos la careta frente al amigo y de mostrarnos tal y como somos. No nos importa que nos vea débiles, sucios, enojados, cansados y necesitados. O que nos vea nada más levantarnos de la cama. Es el momento de estar siempre atentos a la llamada del otro sin importarnos la hora. De saber decir unas veces que sí y otras que no. Esta es la etapa donde se prueba la amistad «como el oro en el crisol».

No siempre se da, pero ocurre con frecuencia, la cuarta etapa: superar el desencuentro. Resulta difícil librarse de la etapa de la lejanía y del distanciamiento. Es la etapa en la que comprendo el silencio y acepto la distancia del amigo. Ya no fuerzo lo que no se me puede dar. En donde a veces surgen los desacuerdos y las discusiones. La amistad se convierte en «el azúcar y en la sal de la vida». A veces nos decimos cosas dolorosas y nos causamos heridas. Y, sobre todo, es el momento de respetar, comprender y callar. Darle tiempo al amigo para pensar. Es el tiempo de las lágrimas y la soledad.

Por último a la quinta etapa pudiéramos  llamarla la reconciliación. Gracias a ejercer el perdón somos capaces de retornar a una amistad sincera. Se trata ahora de una amistad más fortalecida por las nuevas experiencias y conocimientos que adquirimos del otro. Volvemos ahora al diálogo prolongado, los encuentros frecuentes y hasta las costumbres casi olvidadas. Hemos aprendido de nuestros errores y aceptamos que la amistad pasa por tempestades. Es el tiempo de la alegría de la compañía.

No quiero dejar de mencionar un tipo de amistad que trasciende lo humano para dar paso a lo divino, y es la estrecha amistad que compartimos los hijos de Dios. Es una amistad que nace de tener un mismo Padre,  de pertenecer al mismo cuerpo de Cristo, de compartir una misma fe, un mismo bautismo, una misma vida en el Espíritu, una misma esperanza, de formar una misma familia: la Iglesia (cf. Ef. 4, 4-6) Es la amistad en la que damos cabida a un tercero que nos une en su amor, en la que no solo nos miramos uno al otro, sino que miramos juntos en una misma dirección: Jesucristo, que nos dejó dicho: «Ya no os llamo siervos, sino amigos».

Creo ciertamente, que igual que un matrimonio, que acude al altar a poner su amor en manos de Dios y a pedir su Gracia, tiene otro sentido y dimensión que no tiene el matrimonio civil, así también una amistad puesta en las manos de Dios adquiere una profundidad más plena y una mayor riqueza.

Buena parte de los sufrimientos de los seres humanos, se basa en la carencia de este don indispensable para vivir que es la amistad. Si no hay más felicidad y alegría en el mundo es porque hemos cerrado nuestras puertas a este soplo de frescura y hemos creído, ingenuamente, que no necesitamos a nadie. Hoy, que buscamos más que nunca la independencia, la autorrealización y la libertad, hemos dejado de lado el interés, el cuidado y la preocupación por el otro y por eso vivimos la peor de las soledades: la que se vive en medio de la compañía.

Etapas de una amistad verdadera
Comentarios