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El Diario de Cantabria
Julia Navarro
05:02
10/04/20

Medias verdades

Medias verdades

El Gobierno es responsable de cómo gestiona los efectos de la pandemia del coronavirus y la verdad sea dicha esa gestión está repleta de agujeros negros. Y eso es que la oposición le ha recriminado a Sánchez durante el pleno del Congreso celebrado para ratificar la prorroga del "estado de alarma". La respuesta de Sánchez y los suyos es un "mantra" tartufesco: no es hora de críticas sino de unidad. O sea pide que todo el mundo tenga la boca cerrada y le deje hacer y deshacer a su antojo. Una peculiar manera de entender la democracia donde la crítica y el control al Gobierno son pilares fundamentales.

En el pleno del Congreso Pablo Casado recordó aquellas palabras de Alfredo Pérez Rubalcaba de que los españoles merecemos un gobierno que no nos mienta, precisamente dirigidas a un gobierno del PP. Pero más allá de frases recurrentes me parece a mí que no se trata de que los ciudadanos no nos merezcamos un gobierno que nos mienta, ¡solo faltaría! Sino que exigimos que el Gobierno nos informen con exactitud de todo lo que tiene que ver con coronavirus. Cifras reales de contagios, de fallecimientos, de altas hospitalarias, etc.

Lo que provoca estupor es que las Comunidades Autónomas hagan un recuento de fallecidos que no coincide con el del Gobierno. De manera que solo hay tres posibilidades y las tres son malas: la primera que el Gobierno nos engañe, la segunda que la descoordinación entre el Gobierno y las Comunidades es tal que cada una hace los recuentos de manera distinta, y la tercera es que el equipo gubernamental este plagado de incompetentes y no solo eso, sino que tenemos una Administración poco moderna porque carece de los instrumentos que proporcionan las nuevas tecnologías para que estos fallos no se produzcan.

Yo no creo que el Gobierno nos quiera mentir, solo que quizá esta crisis es demasiado para Sánchez y los suyos, y cuando digo los suyos, hago algunas excepciones como las de la ministra de Defensa Margarita Robles, la vicepresidenta Nadia Calviño, el titular de Agricultura y tendría que dedicar un buen rato a pensar si hay alguien mas. Pero desde luego Robles y Calviño son dos políticas en las que se puede confiar.

Lo cierto es que no sabemos el número exacto de personas que padecen o portan el Covid-19 por la sencilla razón de que el Gobierno desde enero ha desoído la recomendación de la Organización Mundial de la Salud de hacer test a toda la población. Contabilizar como contagiados del virus solo a quienes acuden a los hospitales es hacerse trampas al solitario. Lo mismo que lo es no contabilizar a personas fallecidas fuera de los hospitales con síntomas del Covid-19 pero sin un test (porque no los hacen) de confirmación. O sea que la verdad es que al día de hoy no sabemos cuantas personas padecen el Covid-19 ni cuantas han fallecido por su causa.

Pueden hacer todas las estadísticas que quieran pero sin datos reales no hay estadística de aproximación que valga.

Lo sorprendente es que con total desparpajo el Gobierno deje dicho que desde diciembre estaban siguiendo las recomendaciones de la OMS. Por lo pronto los ciudadanos ignorábamos que el Gobierno siquiera estuviera preocupado por la pandemia y mucho menos que en esos momentos estaba tomando ningún tipo de medidas. ¿Mienten? No lo sé, lo que es evidente es que no tomaron ninguna de las medidas recomendadas por la OMS, ni tampoco nos informaron a los ciudadanos de los efectos que podría tener que se expandiera el coronavirus. Aquí tenemos uno de esos agujeros negros y por tanto al Presidente Sánchez no le debería de sorprender, que pese a los esfuerzos de sus palmeros, una buena parte de la ciudadanía desconfíe de él.

Esta es una crisis de tal magnitud que se necesita una gran consistencia política para llevar el timón de mando.

Sánchez ha aceptado a trasmano después de pedírselo la oposición desde distintos sectores, el intentar unos nuevos Pactos de la Moncloa. Queda por ver si sabe llevarlos a cabo, porque unos Pactos de la Moncloa necesitan ser liderados con ideas claras de qué hay que hacer y cómo hacerlo y desde luego con el concurso de todos los partidos y agentes sociales. Precisamente si en algo está fallando el Presidente es en la capacidad de liderazgo en esta situación crítica. Por eso cuando hemos escuchado en Onda Cero hablar a Felipe González de cómo se debería abordar esta crisis muchos le hemos echado de menos.

Felipe González además se atreve, como no podía ser menos, a decir en voz alta lo que dicen en la calle muchos, muchísimos ciudadanos, hartos de que Pablo Iglesias y los líderes de Podemos cuestionen la Transición que es lo que nos ha permitido vivir los últimos cuarenta años en democracia y que den carnes de patriotas, naturalmente a los que piensan como ellos.Precisamente los Pactos de la Moncloa fueron claves durante la Transición. Por decirlo claramente la presencia de Podemos en las tareas gubernamentales chirría.

Sánchez debería de escuchar a González porque seguramente aprendería unas cuantas cosas que no le vendría mal aprender. Claro que como suele suceder cada vez que Felipe González habla a Sánchez y a los suyos no les suele gustar. Supongo que es porque nadie resiste mirarse al espejo y ver la diferencia que le separa de otros.

Estamos viviendo una situación dramática y ya digo que no dudo de que Pedro Sánchez lo intente hacer lo mejor posible, faltaría mas, pero me temo que mientras dure este baile de cifras no le debe de sorprender que los ciudadanos desconfíen de él.

Por eso para el Gobierno debería de ser una prioridad empezar a hacer los tests a todos los ciudadanos y recalco lo de TODOS. A partir de ahí con la fotografía real de lo que esta pasando tomar las decisiones oportunas.

Los ciudadanos hemos demostrado una disciplina ejemplar asumiendo el confinamiento decretado por el Gobierno. Ahora hace falta que además estemos seguros que al timón del barco hay alguien que de verdad sabe navegar en medio del temporal.

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