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Julia Navarro
18:10
31/10/23

37 años después de Felipe VI

Leonor y Felipe.
Leonor y Felipe.
37 años después de Felipe VI

No ofende quien quiere sino quien puede y por tanto los representantes de los partidos políticos ausentes en la Jura de la Constitución de Leonor de Borbón, no la están ofendiendo a ella sino que lo que están haciendo es manifestar su rechazo a la Constitución, a la norma de la que nos dotamos los españoles y que garantiza la democracia y la libertad.

El comunicado firmado por Esquerra, Bildu y BNG, más las ausencias de Junts y PNV, les retratan, y la verdad es que en el "retrato" no pueden salir menos favorecidos. Porque una cosa es defender modificaciones en la Constitución y otra negar la legitimidad que tiene puesto que es una norma aprobada por la inmensa mayoría de los españoles. Lo inquietante es que son los "socios" de Pedro Sánchez, los partidos antisistema, los que van a cogobernar España, incluido Sumar, cuyos ministros ni siquiera han brillado por su ausencia.

Por tanto, quienes rechazan la Constitución de esa manera grosera (tampoco dan para más) son republicanos de pacotilla que poco o nada tienen que ver con aquellos dirigentes políticos que hace 37 años se sentaban en la tribuna de invitados y asistían al Juramento de Felipe de Borbón.

Lo recuerdo perfectamente porque yo estaba allí tomando notas para escribir una crónica sobre ese acontecimiento histórico. Y sí, en la tribuna de invitados estaban Jordi Pujol y José Antonio Ardanza y representantes de otras formaciones políticas al igual que los diputados y senadores de sus grupos estaban sentados en los escaños del hemiciclo.

Por supuesto los parlamentarios del PCE. Pero entonces el PCE era un partido serio, un partido con sentido de Estado que había contribuido a la elaboración de la Constitución en la que se consagra la Monarquía parlamentaria. Por eso procuro no pensar ni comparar a los dirigentes del PCE de la Transición con los del PCE de hoy porque eso me conduciría a la melancolía. De la misma manera que, con todos sus errores, el sentido del Estado de Jordi Pujol, poco tiene que ver con Puigdemont y compañía. En cuanto al PNV, quizá su declive político a favor de Bildu les está llevando a asumir actitudes que rozan el histrionismo.

Pero esa página de hace 37 años ya está escrita y en la de hoy es Leonor de Bordón la que ha jurado la Constitución, es decir la que se ha comprometido a guardar y hacer guardar las leyes de las que nos hemos dotado los españoles.

Como recordaba hace unos días Ignacio Varela, cuyo papel fue muy destacado en el PSOE de antaño, (formaba parte de los equipos de análisis y del engranaje electoral de su partido) el juramento de la Constitución por el entonces heredero Felipe de Borbón al igual que su hija ahora, solo se lleva a cabo en España, es decir los herederos de las Monarquías europeas no tienen la obligación de acudir a sus Parlamentos a prestar juramento alguno. De ahí su simbolismo e importancia. Más allá de razones históricas, la nuestra es una Monarquía que se legitima en la Constitución.

La Carta Magna que ha sido la base para la convivencia en democracia y libertad durante los últimos cuarenta años, está sufriendo el embate de quienes deberían de respetarla y, mientras no se modifique o se apruebe otra, por lo menos acatar. Vamos, eso es de "primero" de democracia.

Saben, no diré que cualquier tiempo pasado fue mejor, porque prefiero pensar en que en nuestras manos sigue estando el futuro, es decir construir un futuro habitable. Pero sí resulta evidente que entre muchos de los líderes de hoy y los de ayer si hay una diferencia sustancial: antaño, a pesar de las disparidades ideológicas y programáticas todos estaban de acuerdo en el respeto a la Constitución como norma fundamental para la convivencia democrática.

En cuanto al acto de jura de la Constitución de la princesa, no me resisto a comparar el discurso que entonces pronunció Gregorio Péces Barba, padre de la Constitución, y el de la hoy presidenta del Congreso Francina Armengol. Hay un abismo entre el uno y la otra seguramente porque hay un abismo entre el PSOE de entonces y el de ahora. Amén de la evidencia entre la solidez política e intelectual de Gregorio Peces Barba frente a... la digamos que futilidad de la señora Armengol.

Yo le diría a Leonor de Borbón que no olvide que, hoy por hoy, la inmensa mayoría de los españoles nos sentimos a gusto con la Constitución que ella ha jurado y que es la que nos permite vivir en democracia y con libertad y la que permite a sus opositores manifestarse en contra.

Y ojalá cuando Leonor sea reina no lo tenga tan difícil como lo está teniendo su padre, hasta ahora un rey democrático y ejemplar en la defensa de la Constitución que es tanto como decir en la defensa de la democracia y la libertad de todos los españoles.

37 años después de Felipe VI
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