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El Diario de Cantabria
Juan G. Bedoya
13:24
7/05/19

La mala educación

La mala educación

Por mucha complicidad que el presidente Sánchez tenga con los independentistas, fue una estupidez enviar a su ministra de Justicia, de comparsa, a un acto organizado por la Generalitat nada menos que en el campo de exterminio de Mauthausen. Pero ¿cómo pensar que usarían para sus propagandas un homenaje a los españoles sacrificados por el ‘nazionalismo’ alemán? Lo hicieron con recochineo. Ofendieron a las víctimas. Se mofaron de la ministra. Fue una macabra chulería, como la de Jordi Sánchez gritando a los Mossos d’Esquadra e insultando a Trapero. Ayer se destapó en la sala del crimen de Supremo.

Era previsible la mala educación de la comitiva Torra. Cuando una tribu se echa al monte, su fuerza es la uniformidad. Si el jefe es maleducado, qué no hará la comunidad. La única gestión de la Generalitat desde la ‘Declaración Unilateral de Independencia’ (DUI, vaya farsa) consiste en provocar. No pierden oportunidad de colocar sus tópicos: «presos políticos», «Estado represor», «Justicia injusta»… Ahora exigen que el presidente Sánchez visite en la cárcel al jefe/bis, Oriol Junqueras, «si quiere sus votos». Se creen imprescindibles, también en Madrid. Presumen de triunfadores en las últimas elecciones. La realidad es bien otra: las perdieron en votos (1,6 millones obtuvieron los partidos que quieren la independencia; 2,4 millones los que la rechazan), y también en diputados (22 los independentistas; 26 los leales a la Constitución).

Volvamos a Mauthausen. ¿Qué hace una ministra del Gobierno español de oyente en un acto en la que la ‘jefa’ era una anodina directora general de Memoria Democrática de la Generalitat? Se ha ponderado «la valentía» de la ministra Dolores Delgado marchándose del grupo, con unos pocos afines, nada más oír que la oradora hablaba del «preso político Raúl Romeva» y de exiliados. No fue gallardía. Ante una falta de respeto tan pavorosa en un lugar tan terrible como Mauthausen, donde fueron liquidados con indecible crueldad 9.300 republicanos españoles, la huida no es la solución, sino la palabra, tronar si hacía falta, dejar bien claro el despropósito del nacionalismo catalán. La ministra no estuvo a la altura que se merecían los españoles que mató allí el ‘nazionalismo’ alemán.

Despropósito en Mauthausen; chulerías en Cataluña. En la sala del crimen del Supremo declararon ayer mossos d’esquadra traídos por las defensas en auxilio de los alzados. Uno dejó palabras envenenadas sobre la mala educación de los Jordis. Textual: «Aparecen los señores Jordi Sánchez, Jordi Cuixart y Lluís Llach. La actitud de Sánchez fue altiva, prepotente y complicada. Me exigió que nos largáramos. Ahí le dije que, sí o sí, iba a llegar a la Conselleria y me dice que va a llamar al presidente y al conseller y que me iba a largar. Hizo una llamada y le oí decir algo así como ‘Trapero ha perdido la cabeza, saca la brigada de aquí’. Entonces me dice que Trapero recibirá una llamada y nos iremos. Le dije: ‘Puede llamar al Papa de Roma que si no recibo una llamada de mi cadena de mando, yo no me muevo’».

El mosso pidió a uno de sus compañeros «que grabara todo», por si Jordi Sánchez, además de chulo, se volvía agresivo. Esto dijo al tribunal el responsable de los antidisturbios la tarde/noche/madrugada en la que una masa de violentos forzó que una secretaria judicial tuviera que escapar de los acosadores por la azotea de un edificio oficial.

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