30.06.2022 |
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Qué contento pago la factura de la luz con perspectiva de género. ¡Viva el vino!

Revilla de pregonero en las fiestas de Monzón y el vicepresidente Zuloaga de gaitas en Unquera. ¡Viva el vino!.
Revilla de pregonero en las fiestas de Monzón y el vicepresidente Zuloaga de gaitas en Unquera. ¡Viva el vino!.
Qué contento pago la factura de la luz con perspectiva de género. ¡Viva el vino!

Me contaba un amigo polaco que, en los tiempos de dictadura comunista, cuando aparecía un artículo en el periódico donde se aseguraba que había suficientes reservas de azucar, todo el mundo se agolpaba en las tiendas a comprarlo porque sabían que se estaba agotando. La propaganda había degenerado a tal nivel que la mayoría de los ciudadanos había aprendido a leer entre líneas. 

La credibilidad del Gobierno español y cántabro en estos días alcanza niveles difícilmente superables, con previsiones y anuncios que se deshacen como azucarillos. Mientras nos aseguran que mejoran los datos de desempleo, descubrimos que muchos de los que no trabajan son ahora ‘fijos discontinuos’ en lugar de “temporales”, o que gran parte del ‘empleo’ creado en el último año son trabajadores públicos, 214.000 empleos públicos más que antes de la pandemia y 97.000 empleos privados menos. Debemos ser conscientes que lo público no es gratis, se paga con lo que se genera en el sector privado. 

El presidente del Gobierno se enorgullece de que suba el sueldo mínimo… mientras la inflación se dispara, líderes en la UE, por lo que todo el presunto beneficio se esfuma en la cesta de la compra. La leche, el pan, los huevos, la carne… Los productos básicos cuando llenamos la cesta en el supermercado se han encarecido notablemente en un año. Estoy esperando a ver cuando sale el gurú que nos recomienda reducir los alimentos básicos para bajar peso. 

Y si algo impacta en todo el mundo de la logística y el transporte es el precio de los carburantes. Llenar el depósito duele especialmente a quienes apenas llegan a fin de mes y a quienes se esfuerzan por sacar adelante cualquier tipo de negocio. Los márgenes de benefico, para quien tiene que hacer uso del transporte por carretera, se han derrumbado. Una realidad que no aprecian esos nuevos políticos progres que abogan por moverse en bicicleta desde su loft en una gran ciudad hasta el Ministerio, que no han conocido el barro o las cuestas de los pueblos más aislados de Cantabria. 

Frente a todo ello, mientras nos suben la luz, debemos estar contentos de que se hace con perspectiva de género, porque afecta por igual a hombres y mujeres. El disparate ideológico de este Gobierno, con personajes que no han conocido el mundo empresarial por dentro en su vida, pero que se atreven a regular e imponer cuotas a todo hijo de vecino. 

El problema no es que la economía vaya mal. Lo grave es que se niegan a reconocerlo, maquillando la realidad y tratando de distraer la atención con cualquier señuelo. Lo grave es que quienes gobiernan España no son conscientes de que no basta con invocar a Franco para arreglar los problemas ordinarios de los ciudadanos. 

¿Y en Cantabria? Tenemos a un presidente arrodillado ante Sánchez, una huelga de los trabajadores del metal, la segunda comunidad con más robos por cada 10.000 habitantes, líderando los rankings de paro juvenil, sin proyecto de presente ni de futuro, y mientras tanto Revilla de tertulia en tertulia con gracietas o de feria en feria vendiendo libros. Miremos este fin de semana; Revilla de pregonero en las fiestas de Monzón y el vicepresidente Zuloaga de gaitas en Unquera. ¡Viva el vino!

 

Qué contento pago la factura de la luz con perspectiva de género. ¡Viva el vino!
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