13.08.2020 |
El tiempo
jueves. 13.08.2020
El tiempo
El Diario de Cantabria

Y LA VIDA CONTINÚA

Y LA VIDA CONTINÚA

    Estos días ha sido noticia la llegada del mes de julio, y con él la entrada en un periodo plenamente veraniego y vacacional en el que todos los años el turismo llegaba a raudales a nuestro país por los múltiples atractivos, de todo tipo, que ofrece España y que nos convierten en una de las primeras potencias mundiales de este sector, y en uno de los destinos más visitados de todo el planeta. Sin embargo, este año será, sin duda, especial y diferente, por los efectos de la crisis sanitaria, pues si bien la situación ha mejorado bastante, sin embargo, todavía son muchas las incertidumbres y los temores que se ciernen sobre nosotros ante el riesgo de un virus que se resiste a desaparecer pese a la llegada del verano y a la subida de temperaturas, y que sigue planeando y amenazando en forma de nuevos brotes que nos recuerdan que aunque la vida debe seguir, no debemos olvidar que en ningún momento podemos bajar la guardia, pues el riesgo cierto de contagio sigue estando muy presente, y una vuelta atrás sería una auténtica catástrofe en todos los sentidos.

    Ya han pasado muchos meses desde que el coronavirus se convirtió en el gran protagonista de nuestro día a día, en algo omnipresente, en una cuestión casi monotemática, frente a la cual todas las demás cosas quedaban orilladas, apartadas, o al menos temporalmente aparcadas, pues lo esencial era plantarle cara y hacer frente a sus embates y a sus consecuencias. Pero la vida debe seguir su camino, aunque sea en unas circunstancias y con unos condicionantes que antes no conocíamos.

Está claro que nos costará acostumbrarnos a un mundo con mascarilla, con distancia social, con restricciones y limitaciones en casi todos los ámbitos de nuestra vida diaria, con continuo temor a contagios, con miedo a que la pesadilla pueda volver a repetirse; pero, pese a las dificultades, seguiremos adelante, nos adaptaremos a lo que sea necesario porque, por encima de todo, están las ansias ilimitadas de recuperar en lo posible nuestras vidas. Esta terrible experiencia nos ha enseñado muchas cosas, en especial, el heroísmo y la solidaridad de mucha gente que han dado lo mejor de sí mismos en los momentos más difíciles, y que deben contar con nuestra eterna gratitud y reconocimiento, y nos ha hecho ver lo importante que es para nosotros lo que antes considerábamos normal, poder relacionarnos con libertad, poder visitar a nuestros seres queridos, poder acompañarles en cualquier circunstancia, poder vivir sin un temor permanente a contraer una enfermedad que juega con nosotros como si se tratase de una ruleta rusa llenándonos de incertidumbre.

Así que es momento de sacar provecho de las enseñanzas que hemos adquirido a sangre y fuego, de intentar llevar a nuestra vida diaria los valores que nos ha enseñado esta pandemia, porque el mundo, por fortuna, no se para, y seguramente nos exigirá nuevos retos, nuevos sacrificios, que debemos afrontar aprendiendo de los errores cometidos para no volver a incurrir en ellos, y sacando el máximo partido de todo lo que sin duda hemos aprendido. Los humanos somos tercos por naturaleza y, seguramente, olvidaremos muchas cosas demasiado pronto, pero debemos hacer un gran esfuerzo por mejorar, por adaptarnos lo antes posible, y de la mejor forma posible, porque el virus seguirá ahí, amenazándonos y, pese a ello, tenemos que tener muy claro que debemos seguir avanzando, debemos ganarnos el futuro día a día, porque sean cuales sean las nuevas circunstancias, la vida continúa.

Y LA VIDA CONTINÚA
Comentarios