23.09.2020 |
El tiempo
miércoles. 23.09.2020
El tiempo
El Diario de Cantabria

EMPEZAMOS A PAGAR

EMPEZAMOS A PAGAR

Estos días han sido noticia una serie de hechos, aparentemente distintos, independientes, y desvinculados entre sí, pero que tienen un claro denominador común, pues todos ellos reflejan, en mayor o menor medida, el alto precio que los españoles estamos empezando a pagar para ir amortizando los gravosos créditos contraídos por Sánchez en las alianzas que ha tenido que tejer con independentistas, filoetarras y podemitas, con el fin de llegar a la Moncloa.

    Por un lado, está la propuesta y la iniciativa de rebajar las penas por el delito de sedición, con el propósito evidente de liberar a los actualmente condenados por el mismo, invitándoles, de ese modo, a volver a cometerlo -a lo que ya han amenazado en reiteradas ocasiones-, ante la ridícula benevolencia y estupidez de un Estado que, de este modo, facilita y anima a su autodestrucción. Tal propuesta resulta de una indignidad abrumadora, puesto que el gobierno, para no tener que dar un indulto, pretende conseguir el mismo fin mediante una reforma legal que nos corresponsabilizaría a todos de semejante disparate y despropósito, pues las leyes son, esencialmente, la expresión de la voluntad popular y, por lo tanto, seria esta la que en último término facilitaría y conduciría a la libertad de los condenados. La inmoralidad del ejecutivo alcanza así cotas inimaginables y difíciles de superar en un tema de una gravedad extrema para el futuro de la propia existencia de España como nación.

    Por otro lado, resulta igualmente indignante y reprochable el hecho de que los socialistas y los podemitas, pagando en este caso el apoyo prestado por Bildu tanto en la investidura como en Navarra, en el Parlamento Europeo votaron en contra de la creación de una comisión que investigase los 347 asesinatos de ETA no resueltos, e intentase aportar algo de luz y justicia a las víctimas de estos crímenes de la banda asesina. La moción, al final, salió adelante con los votos del PP, Ciudadanos, Vox y otras fuerzas políticas europeas, pero en la votación quedó patente la mezquindad de una izquierda española, que asume con sorprendente indiferencia el hecho de que se encuentra rehén de unos pactos que le obligan a tomar decisiones tan aberrantes e incomprensibles como esta.

    Y, por último, también asistimos estos días al desplante que el presidente le hizo a Juan Guaidó, negándose a recibirle, a diferencia de otros líderes europeos, y ello pese a que la posición oficial de la Unión Europea es la de reconocerle como presidente interino de Venezuela. Pero también hay que pagar el apoyo de los socios de coalición, y morderse la lengua cuando nuestro locuaz vicepresidente bolivariano declara públicamente que Guaidó es, únicamente, un opositor, y los podemitas siguen defendiendo con uñas y dientes los intereses de un régimen totalitario como el de Maduro, al que tanto deben, y al que tanto han ensalzado. Para rematar la faena, contrasta el vacío que el gobierno hace a Guaidó, con el recibimiento que el ministro Ábalos dispensa a los ministros del gobierno de Maduro, e incluso, parece ser, que a su Vicepresidenta, pese a que esta tiene prohibida la entrada al territorio de la Unión Europea.

EMPEZAMOS A PAGAR
Comentarios