La cuestión de confianza

El expresident de la Generalitat, Carles Puigdemont.
El expresident de la Generalitat, Carles Puigdemont.

La admisión a trámite por la mesa del Congreso de la proposición no de ley de Junts (Puigdemont) que insta al presidente del Gobierno a someterse a una cuestión de confianza genera pocos interrogantes . Sabido que, con arreglo al ordenamiento constitucional , plantear dicha cuestión es prerrogativa exclusiva de quien ocupa la Presidencia del Ejecutivo y -lo que es determinante- que la semana pasada, tras el Consejo de Ministros, Pedro Sánchez dejó claro que no tiene intención de promoverla , ¿tiene alguna virtualidad práctica? ¿Algún sentido? La verdad es que no lo parece . Más allá del carácter simbólico y de un cierto potencial mediático , la cosa quedará en un fuego de artificio .

Una iniciativa del prófugo Puigdemont para seguir dando fe de vida política . Sin otra consecuencia que acaparar ese día los primeros renglones de las escaletas de los telenoticiarios. Así las cosas cabe preguntarse por qué Sánchez , que en un principio se cerró en banda ante la exigencia del inquilino de Waterloo , acabó cediendo . La respuesta sería que, tal y como Junts ha reformulado la proposición, la cosa quedará en un teatrillo sin consecuencias políticas . Sánchez saldrá indemne y Puigdemont salvará la cara , puesto que podrá aducir ante los suyos que él ha conseguido que el Congreso tramitara la iniciativa y podrá seguir presumiendo de que tiene vara alta en la agenda de la vida política española.

Iniciativa que a la postre se revelará inocua porque Puigdemont amaga pero sin arriesgar . Aunque podría hacerlo . Podría porque de querer de verdad poner al presidente del Gobierno contra las cuerdas le habría bastado con anunciar que Junts estaría dispuesto a respaldar una eventual moción de censura caso de que fuera presentada por algún grupo de la Cámara con número suficiente de diputados para poder hacerlo -mínimo 35, según establece la Constitución . Ese anuncio, de producirse, sí que habría quitado el sueño a Pedro Sánchez . Pero a la vista de cómo se ha desarrollado el guion, dormirá tranquilo porque todo quedará en tramoya, una más del teatro parlamentario .

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