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El Diario de Cantabria
Fernando Lusson
13:54
25/02/21

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justicia
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RESULTA inevitable que cuando tiene lugar una comparecencia del presidente del Gobierno en un pleno del Congreso, sea cual sea su prop贸sito, se convierta en una suerte de debate sobre el estado de la Naci贸n en el que salen a relucir todos los asuntos que sobrevuelan la vida pol铆tica nacional, los resultados de las elecciones catalanas, la profunda divisi贸n entre los socios del gobierno, la violencia callejera, los cambios legislativos sobre la libertad de expresi贸n, la calidad de la democracia espa帽ola, o m谩s recientemente el posible acuerdo sobre la renovaci贸n del CGPJ y el significado de la conmemoraci贸n del 23-F.

Pero en esta ocasi贸n, con motivo de la obligada comparecencia de Pedro S谩nchez sobre la aplicaci贸n del estado de alarma, las medidas para luchar contra la pandemia si ha estado m谩s presente, con la vacunaci贸n en el horizonte y las medidas a adoptar ahora que los 铆ndices sanitarios muestran una tendencia a la baja.

Tras la estela de las palabras del presidente del Gobierno, que reconoci贸 el error de la rapidez de la desescalada despu茅s de la primera ola -el 10 de junio S谩nchez declar贸 la victoria sobre el virus- varios portavoces parlamentarios pusieron el acento en la necesidad de que la prudencia sea la norma a la hora de rebajar las medidas de control, con la vista puesta en la Semana Santa y la advertencia de que la falsa seguridad que se deriva de la relajaci贸n de las restricciones puede provocar una cuarta ola, a lomos de la nuevas variantes del coronavirus.

Ya comienzan a escucharse voces que apuntan a la necesidad de 芦salvar la Semana Santa禄 que es la reedici贸n del dilema entre salud y econom铆a. Pero es preciso recordar que tras cada operaci贸n de salvamento -verano, Navidades- se ha recrudecido la pandemia, ha sido preciso adoptar confinamientos, decretar un nuevo estado de alarma que las amparase, y poner en marcha la cogobernanza tras el mando 煤nico, con discrepancias interesadas sobre su efecto, seg煤n los portavoces tengan responsabilidades en los gobiernos auton贸micos o no.

Sin embargo, no parece que le falte raz贸n a la presidenta de ciudadanos, In茅s Arrimadas, cuando pide un 芦plan nacional para los d铆as festivos禄, para que no se produzcan discrepancias entre las distintas comunidades aut贸nomas.   

Los avances en los programas de vacunaci贸n, pese a las dificultades por la falta de suministros, que no de capacidad para vacunar, son sin duda la gran esperanza para acabar con la pandemia cuanto antes y como tambi茅n se帽alaron distintos portavoces parlamentarios, deben ir acompa帽ados del 煤ltimo esfuerzo de los ciudadanos para mantener la medidas profil谩cticas que permiten tener a raya al virus y las restricciones a la actividad econ贸mica que el Ejecutivo trata de animar con una nueva aportaci贸n de 11.000 millones de ayudas a las empresas y aut贸nomos, -el PP sube la apuesta a 50.000 millones- con la duda de si son suficientes o si llegan a tiempo.

Y, en efecto, pese a los inevitables enfrentamientos el debate parlamentario ha tenido un tono m谩s sosegado, menos agrio que en otras ocasiones, m谩s constructivo. Comienza a notarse que no hay elecciones en el horizonte, y que PP y PSOE est谩n a punto de alcanzar un acuerdo sobre los 贸rganos institucionales pendientes de renovaci贸n. Habr谩 que ver cu谩nto tiempo dura el armisticio.

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