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El Diario de Cantabria
Fernando Jáuregui
13:13
29/02/20

¿De verdad creemos que Torra ha ganado por uno a cero?

¿De verdad creemos que Torra ha ganado por uno a cero?

Ya sé, ya sé que la reunión de la 'mesa negociadora', en la que el aún president de la Generalitat coló a algún miembro procesable (y ya procesado), se celebró en unas condiciones que podríamos llamar al menos extrañas, con un líder de la delegación catalana inhabilitado 'de iure' aunque aún no de 'de facto', sin demasiada transparencia, etcétera. Pero pienso que eso, todo eso, no puede, ni debe, sustanciarse con frases como 'humillación del Estado', 'bajada de pantalones de Pedro Sánchez', 'algo extremadamente grave' y tantas otras emanadas de la oposición y de algunos comentaristas.

"El Estado, negociando con delincuentes: es el colmo", se indignaba una querida compañera en una tertulia televisiva que compartimos. Sí, potenciales delincuentes algunos de ellos, no todos por cierto; pero, al tiempo, son gentes que han ganado las elecciones catalanas y que, seguramente, volverán a ganarlas cuando se celebren. Y sí, ya sé que Oriol Junqueras está preso por sedición, y que el mismísimo ministro de Justicia nos dice ahora que este delito es 'decimonónico' y que hay que redefinirlo a la baja en el Código Penal, pensando, sin duda, en beneficiar al recluso de Lledoners.

Pero lo cierto y verdad es que hoy el Estado se sustenta en buena parte sobre las rodillas de Junqueras, y algún tipo de diálogo habrá de arbitrarse para que un exceso de positivismo jurídico no arruine un posible camino de entendimiento. Spinoza, que no era un cínico, nos dejó esta frase, creo que bastante aplicable al 'caso catalán': "Quien pretenda determinarlo todo con leyes provocará más bien los vicios que los corregirá. Lo que no puede ser prohibido es necesario permitirlo, aunque muchas veces se siga de ahí algún daño". Frase polémica, lo sé, pero procedente de alguien a quien Hegel, entre otros, calificó como el padre del pensamiento moderno.

No me encontrará usted entre los entusiastas de cómo se generó este Gobierno, que se nos dijo que no dejaría dormir a los españoles. Pero sí me encontrará entre los realistas que piensan que el Ejecutivo de coalición ha llegado para quedarse al menos esta Legislatura y que algo habrá que hacer para forzarle a ir por un camino constructivo y de un entendimiento más transversal de lo que ahora tenemos, que es precisamente lo contrario.

Y, si le digo la verdad, no creo que Torra haya ganado con esta negociación al Gobierno central, o sea al conjunto de España, por uno a cero, como he escuchado a algunos. Creo, más bien, y los esfuerzos desesperados de Puigdemont por manifestarse en Perpignan lo demuestran, que el independentismo está llegando a una fase de profunda reflexión: saben que Cataluña jamás se separará de España y, desde luego, no será Pedro Sánchez quien lo propicie. Así que de lo que se trata ahora es de ganar tiempo, quizá un par de Legislaturas, como sugería Artur Mas, que se ha convertido en una especie de eslabón entre el Estado y el secesionismo.

Sí, ganar tiempo es lo que ambas partes 'negociadoras' quieren, y va a ser esa negociación, destinada a eternizarse, la que va a propiciarlo. Los 'indepes' creen que en ese tiempo lograrán afianzar una educación por completo ajena a la española y que el porcentaje de catalanes contrarios a la secesión disminuirá sensiblemente. Creo que el Estado piensa de manera contraria y, de hecho, actuando con prudencia, desde el acuerdo entre los constitucionalistas, sin exabruptos ni vivas a Cartagena, podríamos lograr esa 'conllevanza' orteguiana que ya lograron Tarradellas y Adolfo Suárez hace 43 años y que se prolongó, hasta que todos comenzaron a hacer disparates, durante tres décadas.

De momento, creo que hay que aguardar y ver por dónde sale el sol. Sin escandalizarse porque Junqueras salga unas horas al día de la prisión, ni porque Sánchez se lleve a Torra a dar un paseíto por los jardines de La Moncloa. Tenemos que ser conscientes de que, nos gusten o no las maneras de este 'Gobierno de coalición de progreso', que por cierto son maneras muy discutibles, es lo que tenemos hoy entre manos para tratar de resolver el primer gran problema del país, y eso solo se logrará cediendo ambas partes. Tiempo, hay que ganar tiempo y otorgar lo mínimo.

¿De verdad creemos que Torra ha ganado por uno a cero?
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