27.05.2022 |
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Jaula de grillos y pillos catalanes

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Jaula de grillos y pillos catalanes

Mal asunto cuando el diagnóstico de un representante de la oposición, calificando de 'jaula de grillos' al Gobierno, hace fortuna en los titulares. Ese diagnóstico es de Rajoy, que lo emitió teniendo a su lado a Núñez Feijóo, que sigue en estado de gracia aunque permanezca como varado, posponiendo muchas de las tareas que tiene que asumir. Lo mismo que Pedro Sánchez, al ralentí en tantas cosas, pero que no puede parar porque ha de llevar el timón de la gobernación de un Estado que cada día es más difícil de manejar: ¿logrará convencer al president de la Generalitat de que no fue el Gobierno, sino un CNI autónomo, quien le espió? Bueno, ahí está un reto para no ir todos a la escollera. Pero tiene también que solucionar lo de la jaula de grillos, que la semana pasada se convirtió en un barullo insoportable y que ya no puede seguir así. ¿Qué va a hacer Sánchez al respecto?

Lo de Pere Aragonès, con quien debería encontrarse esta semana a más tardar, es complicado: ¿cómo convencer al president de la Generalitat de que es cierta la versión gubernamental de que La Moncloa no sabía a quién se espiaba desde el Centro Nacional de Inteligencia? Seguro que el presidente dará al 'president' más papeles que los que Paz Esteban, la directora del CNI, llevó a la comisión parlamentaria de secretos oficiales. A ver si son bastantes como para disipar el escepticismo del hombre de Esquerra Republicana de Catalunya y como para poder mantener el complicado 'statu quo' de las relaciones con una parte del independentismo catalán --con la otra todo es ya imposible-- que nunca se han normalizado ni, según la vieja teoría de Ortega y Gasset, se normalizarán plenamente nunca.

Dicen viajeros a La Moncloa que es requisito imprescindible para el acercamiento con Aragonès dejar caer la cabeza de la directora de los servicios secretos, fuertemente apoyada por la ministra de Defensa, Margarita Robles, mientras que desde el independentismo y desde el 'socio' gubernamental Unidas Podemos se pide la guillotina, y también para la propia responsable de las Fuerzas Armadas. Y ello, cuando entramos en el día 75 de la guerra en Ucrania y estamos a un mes y veinte días de celebrar en Madrid la 'cumbre' de la OTAN más importante en la historia de la Alianza Atlántica. Resulta verdaderamente pintoresco que las nuevas crisis del espionaje, la del 'catalangate' y la del 'moncloagate', hayan sido tan mal gestionadas por los 'pensadores' monclovitas y por quienes entran y salen de Moncloa vendiendo sus recetas casi siempre equivocadas.

La jaula de grillos no tiene su origen en el 'Pegasusgate', porque viene de antes: los socios en el Gobierno se han peleado por la Monarquía, por los jueces, por los impuestos, por Junqueras, por el trato a dar a los medios de comunicación, por la ley trans, por la reforma laboral, por la propia celebración de la Asamblea atlántica en España... Lo que ocurre es que nada como una buena historia de espías para encender los ánimos del espectador aburrido y las pasiones encontradas en la jaula de los grillos.

Sánchez no puede cargar, además de con las contradicciones entre los ministros 'serios', con las que plantea una izquierda-a-la-izquierda-del PSOE que tiene que aclararse --véase lo que ha ocurrido con la candidatura de Podemos en Andalucía-- antes de impartir recetas a los grillos que poblamos este país sobre cómo, en qué tono y qué canciones debemos cantar. Porque no se puede, señor Sánchez, seguir mezclando grillos con cigarras, ni grillos con pillos, y todos en la misma jaula del Consejo de Ministros. Esto desafina.

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