10.05.2021 |
El tiempo
lunes. 10.05.2021
El tiempo
El Diario de Cantabria

饾懌饾拞饾拵饾拹饾拕饾挀饾拏饾拕饾拪饾拏 饾拺饾拲饾拞饾拸饾拏 饾挃饾拪饾拸 饾挆饾拪饾拹饾拲饾拞饾拸饾拕饾拪饾拏

cataluña violencia
饾懌饾拞饾拵饾拹饾拕饾挀饾拏饾拕饾拪饾拏 饾拺饾拲饾拞饾拸饾拏 饾挃饾拪饾拸 饾挆饾拪饾拹饾拲饾拞饾拸饾拕饾拪饾拏

"Una democracia plena no puede admitir la violencia". Triste pa铆s en el que una afirmaci贸n tan obvia como esta, pronunciada por Pedro S谩nchez, alcanza honores de titular y caracteres de gui帽o: el presidente est谩 enviando un mensaje a su inc贸modo socio, Unidas Podemos, desde donde se nos dijo que la espa帽ola no es una democracia plena y desde donde, dicen algunos, se alienta --al menos, no se condena-- la violencia salvaje que protesta, en esta ocasi贸n, por el encarcelamiento del rapero Pablo Has茅l. Ya sabemos, o intuimos, que la democracia de S谩nchez est谩 m谩s cerca de la de Pablo Casado que de la de Pablo Iglesias: quiz谩, seamos optimistas, sea cuesti贸n de poco tiempo el que esta situaci贸n imposible se resuelva.

Me encuentro entre quienes piensan que los energ煤menos que queman contenedores y, si pueden, autobuses, destrozan escaparates y se enfrentan cuerpo a cuerpo con la polic铆a poco o nada tienen que ver con Podemos; desde luego, no votan ni votar谩n a UP, entre otras cosas porque estas tribus urbanas no votan. Pero tambi茅n creo que Pablo Iglesias aprovecha la ocasi贸n para tratar de mostrar a su socio mayoritario una fuerza de convocatoria que no tiene, haciendo creer que, si quisiera, apaciguar铆a esta violencia callejera que protesta contra el encarcelamiento de un rapero que, por cierto, en m谩s de una ocasi贸n ha puesto verdes a los 'morados'.

No s茅 cu谩nto tiempo aguantar谩 Pedro S谩nchez el inc贸modo aliento en el cogote del hombre que no iba a dejarle dormir. Pero, desde luego, no creo que la sociedad espa帽ola soporte mucho m谩s una coyuntura incomprensible: los dos partidos de la coalici贸n, y no hablemos ya de los ministros no militantes, mantienen un absoluto desacuerdo sobre casi todos los temas imaginables de filosof铆a pol铆tica y de praxis de gobernaci贸n. Los l铆mites de espacio de este art铆culo me impiden ensayar siquiera la elaboraci贸n de una lista de los asuntos en los que socialistas y podemitas chocan: simplemente, esta que tenemos no es una coalici贸n al uso, sino un Ejecutivo imposible. Hasta la palabra 'democracia' tiene, para unos y otros, distinto significado. Hasta lo que ocurri贸 el 23-F, historia pura y dura, admite diferentes interpretaciones. Estamos ante una visi贸n socialdem贸crata de la vida versus otra revolucionaria. Y eso tiene mal encaje.

S谩nchez tiene ante s铆 una negociaci贸n con el Partido Popular para cerrar acuerdos imprescindibles para la buena marcha institucional del pa铆s y que afectan a los poderes del Estado; ha planteado el resurgir de la mesa negociadora con el separatismo catal谩n (cuando se forme el Govern, supongo); y ha de aplicarse a 'normalizar' de verdad la vida sanitaria, pol铆tica, econ贸mica y social de una Espa帽a que sale moral, estructural y financieramente destrozada de la pandemia, s铆, pero tambi茅n de esta surrealista dualidad en el seno del Consejo de Ministros, que se agrava de d铆a en d铆a. No hace falta ser muy perspicaz para darse cuenta de que esto, simplemente, no puede seguir as铆, a base de lanzarse mensajitos sobre la calidad de nuestra democracia a trav茅s de los medios de comunicaci贸n.

Algo tiene que pasar, algo va a pasar, en el seno de un Gobierno que, en estado de alarma, con la actividad del Legislativo reducida casi a las inanes sesiones de control parlamentario, con el poder judicial sobrepasado y en plan casi de batalla, gobierna, sin embargo, con menores controles que jam谩s (y encima, una parte de ese Gobierno pide controles sobre los medios). La duda, ya digo, es el plazo en el que pasar谩n cosa que, conf铆o, ser谩n beneficiosas para esa democracia que los unos cuestionan y de la que los otros alardean. Otra versi贸n de las dos Espa帽as, vamos.

饾懌饾拞饾拵饾拹饾拕饾挀饾拏饾拕饾拪饾拏 饾拺饾拲饾拞饾拸饾拏 饾挃饾拪饾拸 饾挆饾拪饾拹饾拲饾拞饾拸饾拕饾拪饾拏
Comentarios