26.02.2021 |
El tiempo
viernes. 26.02.2021
El tiempo
El Diario de Cantabria

En la época de miedos y cuidados

miedo
En la época de miedos y cuidados

CUANDO nos llegan días tan duros y difíciles como estos que estamos pasando, dos de las afirmaciones más importantes que podemos hacer, para convencernos de ellas y poder actuar en consecuencia, pueden ser la de «no tengáis miedo» o aquella otra que es un tanto parecida «cuidaros mucho».

No tengáis miedo. El tener miedo hace que las realidades, los pensamientos y la búsqueda de soluciones se nos compliquen. Cuando hablamos de tener miedo solemos hacer referencia a que en nuestras vidas hay un peligro que continuamente nos acecha, que nos es difícil de conocer y corremos el riesgo de sentirnos derrotados. Es hacer que nuestras sensaciones de debilidad vayan creciendo en nosotros y que cada día nos sintamos más pequeños.

El miedo es, ante todo una reacción ante los hechos que nos van sucediendo en nuestra existencia. Y quizás el miedo tiene su origen en que no somos capaces de entender lo que nos sucede y por ello nos encontramos en una situación en la que es difícil dar con una solución.

En consecuencia, y sin esa solución, nos sentimos perdidos en el mundo. ¿Dónde podemos encontrar esa solución? El problema no es buscarla sino poder dar con ella y poder aceptarla. Algo que tiene más de complicado que de fácil y por ello nos solemos echar atrás en nuestras búsquedas, porque hacen que nosotros nos sintamos pequeños y sin repuestas. Necesitamos tener que inventar otras, que aunque no solucionen, al menos nos tranquilicen. Y es que no podemos sentirnos perdidos en el mundo ni ante nosotros mismos.

Cuidaros mucho. Estas parecen ser las palabras de moda en nuestro mundo y en nuestra situación. Ante un peligro llegamos a las mismas o parecidas situaciones. Y nos están hablando continuamente ahora de cuidarnos para que no seamos víctimas de la pandemia. Porque una de los trágicos motivos que nos han llevado a la situación actual, que parece que va creciendo, tiene su origen en la bajada de las manos, en la falta de cuidados para alejarnos de lo que está siendo la pandemia que hoy en día quizás sea el mayor o uno de los mayores problemas en los que vivimos. Si el tener miedo es algo muy personal, el cuidado tiene una amplia influencia social, porque de mis faltas de cuidado, normalmente no creamos un problema personal sino un problema social. La falta de cuidado de unos lo sufren los otros. Si mi situación es mala la sufrirán los que están a mi lado.

Recuerdo uno de los dichos cuando alguien conduce un coche y no lo hace en buenas condiciones; «hay que tener cuidado, no solo de lo que tú haces sino de lo que otros pueden hacer». Además, se suele dar la circunstancia de que mis faltas de cuidado llevan a que sean otros, los que van con cuidado, y actúan correctamente, los que sufren las malas consecuencias de mi hacer. No siempre paga las consecuencias de una actitud mala quien la lleva a cabo.

Donde encontrar una solución. Sabiendo que el miedo y los descuidos son muy eficaces para romper a los seres humanos, es necesario buscar las maneras de encontrar una solución. En primer lugar, es tomar conciencia de lo que nos sucede cuando los miedos y los descuidos rompen nuestro vivir, llevándonos a hacer aquello que nosotros consideramos que es lo mejor, que normalmente suele ser la manera en la que nos vemos, haciendo no lo que debemos sino lo que nos parece que es lo bueno, porque sentimos que nos favorece para llevar nuestro propio estilo de vida, donde más a gusto nos encontramos y donde mejores humanos nos sentimos. Quizás con ello podamos llegar a la situación de vernos más débiles y más necesitados de ayuda, porque desde nosotros mismos no encontramos salida adecuada para el actuar en nuestras vidas.

Siendo conscientes de nuestra propia debilidad es cuando podemos sentir la necesidad de tener que buscar unas dignas soluciones. Nunca podremos olvidar de que somos personas sociales y por ello dependemos mucho de los otros y los otros dependen mucho de nosotros. Que lo que es bueno para unos lo es también para los otros. Y en este tiempo podemos sentir que yo soy superior a los demás y el tomar soluciones es un problema mío, que los otros también tendrán que buscar las soluciones que ellos creen que son las mejores para sus vidas. Así conseguirnos que cada uno vaya por su lado, guiados por sus intereses y sus propias ideas y criterios y como resultado final podremos llegar a que lo que ahora no es bueno, se vaya haciendo peor.

El individualismo es una de las secuencias de nuestra sociedad en estos tiempos. Lo vemos de muchas maneras en nuestra vida. El «a mí me parece que esto es así» y que ha dado lugar a ese grupo que llamamos ‘negacionistas’, los que defienden siempre lo contrario. Y además por medio de las redes sociales, otro de los signos de nuestro tiempo, que nos pone en comunicación con los otros, podemos llegar a que todo tipo de ideas se manifiesten como verdades ‘de a puño’, y nos lo creamos solo porque se dicen y no por que pueden ser o ser razonables. Por ello es tan necesario el tener un criterio que surge del pensamiento y de la razón, clarificado y visto a partir de todo lo que es la realidad que nos rodea, las ventajas y los peligros que nos acechan.

Ojalá sepamos enfrentarnos con seriedad y con sinceridad a la situación actual, que no solo es la de la pandemia sino también tiene sus consecuencias en muchísimos aspectos del actuar humano. Quizás algo consigamos sin caer en la sensación de que ya sabemos todo, sino que vivimos en un momento en el que hemos de aprender mucho.

En la época de miedos y cuidados
Comentarios