Vía Verde del Pas: Un viaje entre balnearios y paisajes inolvidables
La Vía Verde del Pas es un recorrido impresionante que te lleva a través de uno de los paisajes más bucólicos de Cantabria, combinando naturaleza, historia y cultura en una ruta que sigue el trazado de una antigua línea ferroviaria. Esta vía, que originalmente unía Santander con zonas mineras y balnearios, ha sido convertida en un camino natural perfecto para caminar o pedalear, ofreciendo una experiencia única entre balnearios, minas y paisajes rurales.
El recorrido comienza cerca de Santander, en el famoso Cargadero de Orconera, una estructura de la década de 1890 desde donde se cargaba hierro para enviarlo al Reino Unido. Este lugar es el punto de partida para una travesía que te lleva por el corazón del Valle del Pas, una región cargada de historia, naturaleza y tradición. La vía ferroviaria, que en su día sirvió para transportar minerales, ganado y pasajeros de balnearios como los de Puente Viesgo y Alceda, ahora se ha transformado en una ruta turística que te permite explorar el paisaje de forma pausada y relajada.
El río Pas y los Valles Pasiegos
El río Pas es el eje central de esta ruta. A lo largo de su curso, el agua y la historia fluyen juntos, ofreciendo al viajero la oportunidad de descubrir los manantiales termales que hicieron famosa la región. Uno de los principales atractivos de la vía verde es la visita a los balnearios históricos como el de Puente Viesgo, que no solo ofrecen aguas curativas, sino también una rica herencia arquitectónica. Además, los obradores de la zona producen a diario sobaos y quesadas, dos de las delicias más representativas de la repostería cántabra.
Puente Viesgo: El corazón de la ruta
El pequeño pueblo de Puente Viesgo es una parada obligada en la Vía Verde del Pas. Este encantador lugar, conocido por su balneario y su arquitectura tradicional, es también famoso por su Centro de Arte Rupestre y las cuevas de Monte Castillo, donde se puede visitar arte rupestre declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Las cuevas del Castillo y las Monedas ofrecen un vistazo al pasado prehistórico de la región, haciendo de este lugar un punto de gran interés histórico y cultural.
A lo largo del Valle de Toranzo
Más allá de Puente Viesgo, la ruta continúa hacia el Valle de Toranzo, donde te recibe el Convento de San Francisco de El Soto y su imponente secuoya gigante. Este tramo de la vía verde te permite adentrarte en el corazón de la Cantabria rural, con paradas en lugares como la Colegiata de Santa Cruz de Castañeda, una iglesia que data del siglo XII y que es uno de los monumentos más importantes de la zona.
La naturaleza y la arquitectura se dan la mano
A lo largo del camino, la naturaleza se mezcla con la arquitectura histórica, ofreciendo al viajero un paisaje de postal en cada curva del recorrido. Entre los puntos más destacados se encuentran el acueducto de Santiurde de Toranzo y el Puente de la Esperanza de San Martín de Toranzo, ambos construidos en el siglo XIX y que aportan un toque romántico y pintoresco al viaje.
Un final dulce en Ontaneda y Alceda
La ruta culmina en Ontaneda y Alceda, dos localidades famosas por su repostería pasiega y sus balnearios. Aquí, el viajero puede relajarse tras la caminata o pedaleo, disfrutando de la tranquilidad de los jardines botánicos que rodean los balnearios. Alceda, con su balneario histórico y su entorno natural, es el lugar perfecto para culminar la aventura por la Vía Verde.
La Vía Verde del Pas tiene una longitud total de 35 kilómetros, de los cuales 27 están asfaltados y 8 transcurren por tierra compactada, lo que la hace accesible para caminantes y ciclistas de todos los niveles. El recorrido puede comenzarse en varios puntos, aunque muchas personas optan por recorrer el tramo entre Puente Viesgo y Alceda, de unos 15 kilómetros, ya que es el más pintoresco y cuenta con servicios como el alquiler de bicicletas.
La ruta no solo ofrece una inmersión en la naturaleza y la historia de Cantabria, sino también la posibilidad de hacer una parada en el molino de Verjorís, un antiguo molino reconvertido en restaurante que ofrece cocina tradicional en un entorno lleno de encanto.
Un viaje entre historia y naturaleza
La Vía Verde del Pas es mucho más que un simple sendero. Es una oportunidad para descubrir Cantabria de una forma única, recorriendo antiguas vías ferroviarias que hoy conectan el pasado industrial y minero de la región con su presente como destino turístico. Entre balnearios, montañas, ríos y repostería típica, este camino es una invitación a explorar lo mejor de la Cantabria rural, ya sea a pie o en bicicleta, con el relax y la tranquilidad que solo la naturaleza puede ofrecer.