Es la cascada más accesible de Cantabria… pero muy pocos saben cómo llegar
Esta senda corta y sencilla, perfecta para todas las edades, lleva al caminante por un auténtico bosque de cuento hasta descubrir una cascada de 20 metros que brota con fuerza desde una roca calcárea cubierta de vegetación.
Un sendero para todos los públicos
El recorrido comienza en el pueblo de Borleña, en el municipio de Corvera de Toranzo, a tan solo 8 kilómetros de Puente Viesgo. Lo habitual es estacionar junto a la bolera o el Mesón de Borleña, desde donde parte una pista semi asfaltada que conduce directamente a la señalización de la ruta. Es recomendable llegar temprano, ya que los aparcamientos suelen llenarse rápidamente en fines de semana y festivos.
La ruta tiene una longitud de 5 kilómetros (ida y vuelta), un desnivel mínimo de 70 metros y una dificultad muy baja, por lo que es ideal para familias con niños o para quienes desean disfrutar de un paseo relajado sin grandes exigencias físicas.
Un bosque que parece sacado del cine
A medida que se avanza, el paisaje se transforma: se entra en un bosque húmedo y frondoso, donde fresnos, robles y alisos crean un dosel natural que filtra la luz. El suelo es esponjoso, cubierto de hojas y musgo, y los sonidos del Arroyo de la Llana, afluente del río Pas, guían cada paso.
Este tramo, que muchos comparan con los paisajes de películas fantásticas, es uno de los mayores encantos de la ruta. No hay cobertura telefónica, y eso, lejos de ser un problema, se convierte en un regalo: desconexión total y contacto absoluto con la naturaleza.
El gran final: el Churrón
Tras un paseo que no dura más de 45 minutos, el sendero desemboca en la parte más espectacular del recorrido: el Churrón de Borleña. Así es como en Cantabria se denomina cariñosamente a las cascadas. Esta, en particular, es una cola de caballo de 20 metros, que desciende con fuerza —especialmente tras días de lluvia— sobre una roca de toba calcárea, un tipo de piedra porosa que se forma por la precipitación de agua dulce sobre la vegetación.
El lugar invita a detenerse, contemplar el salto de agua, refrescarse o incluso disfrutar de un bocadillo en uno de los parajes más mágicos de Cantabria. Eso sí, el último tramo del sendero requiere algo más de atención: el terreno es algo más irregular, con piedras y barro si ha llovido recientemente, pero sin complicaciones mayores.
Opcional: la Piedrona de Villegar
Desde la bifurcación señalizada antes de entrar al bosque, también es posible tomar el desvío hacia la Piedrona de Villegar, una curiosa formación rocosa situada a 400 metros sobre el nivel del mar. Esta ruta sí presenta mayor pendiente y es algo más exigente, pero puede combinarse perfectamente con la visita al Churrón para quienes deseen una jornada más completa.
¿Dónde comer cerca?
Muy cerca de la ruta se encuentran mesones y restaurantes donde reponer fuerzas. Uno de los más recomendables es el propio Mesón de Borleña, conocido por su cocina tradicional y su cercanía al punto de inicio de la ruta. La zona ofrece también múltiples opciones para degustar cocido montañés, carne a la brasa o especialidades con productos de la tierra.
¿Dónde dormir?
Los Valles Pasiegos son una comarca ideal para pasar el fin de semana. A pocos minutos se encuentran alojamientos rurales con encanto en Puente Viesgo, Alceda o Villacarriedo, desde posadas históricas hasta cabañas escondidas entre montañas.
Preguntas frecuentes
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¿Es apta para ir con niños? Totalmente. Es una ruta segura, sin tráfico y con apenas desnivel.
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¿Se puede llevar perro? Sí, es perfecta para ir con mascotas.
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¿Está bien señalizada? Sí, todos los desvíos están claramente indicados.
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¿Cuándo es mejor ir? Primavera y otoño son ideales, aunque tras varios días de lluvia la cascada luce en su máximo esplendor.
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¿Está muy transitada? Es muy popular, especialmente los fines de semana. Ir temprano es la clave.