Así es el exclusivo destino cántabro que conquista a la realeza cada año
Situado en el valle del Pas, a apenas 28 kilómetros de Santander, Puente Viesgo es mucho más que un pintoresco pueblo de poco más de 500 habitantes. Este rincón de Cantabria es un destino privilegiado para los amantes de la historia, la naturaleza y el bienestar, ofreciendo un recorrido por algunos de los tesoros arqueológicos más importantes de Europa, paisajes de ensueño y un balneario con aguas termales que han sido lugar de descanso de ilustres personalidades.
Sus tesoros prehistóricos
Uno de los mayores atractivos de Puente Viesgo es el Monte Castillo, una montaña caliza en cuyas entrañas se esconde un verdadero santuario del arte rupestre paleolítico. De sus cuatro cuevas, dos están abiertas al público y forman parte del conjunto de cuevas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2008.
Cueva del Castillo
Descubierta en 1903, es una de las más importantes de Europa, con 275 figuras de animales y una increíble colección de pinturas y grabados realizados por el Homo sapiens. En sus paredes aparecen caballos, cabras, bisontes, ciervos y mamuts, en un estilo que revela la evolución artística del ser humano durante más de 40.000 años.
Cueva de Las Monedas
Menos conocida, pero igual de fascinante, esta cueva es un auténtico espectáculo geológico con formaciones de estalactitas y estalagmitas. Su nombre proviene de un hallazgo sorprendente: en su interior se encontraron 20 monedas del siglo XVI que aumentaron el misterio del lugar.
Para visitar estas cuevas es necesario reservar con antelación a través de la página web cuevas.culturadecantabria.com. Las visitas son guiadas y tienen una duración aproximada de 45 minutos cada una.
El Centro de Arte Rupestre: un viaje a la Prehistoria
Antes de adentrarse en las cuevas, la visita comienza en el Centro de Arte Rupestre, un espacio moderno dedicado a la divulgación del legado prehistórico de Cantabria. Este museo interactivo ofrece una experiencia inmersiva en la vida de nuestros ancestros a través de exposiciones, recreaciones y talleres donde los visitantes pueden aprender a cazar, hacer fuego y pintar como en el Paleolítico.
Naturaleza y senderismo en Puente Viesgo
Subida al Monte Castillo
Desde las cuevas parte un sendero señalizado (PR-S17) que conduce en 15 minutos hasta la cima del Monte Castillo. Desde su mirador se contempla una panorámica espectacular del valle del Pas, los pueblos de Aés e Hijas y el macizo del Pico Dobra.
Vía Verde del Pas: una ruta para ciclistas y senderistas
Los amantes del ciclismo y las caminatas tienen una cita con la Vía Verde del Pas, una antigua vía de ferrocarril que conecta Puente Viesgo con Ontaneda (12 km) y El Astillero (22 km). A lo largo del recorrido, se pueden contemplar los prados y montañas del valle del Pas, así como disfrutar de paradas gastronómicas en famosas queserías y obradores de sobaos pasiegos.
Balneario de Puente Viesgo: aguas termales y bienestar
Para completar la jornada, nada mejor que un baño en el Balneario de Puente Viesgo, un histórico complejo termal donde se dice que sus aguas son beneficiosas para el corazón. Este Templo del Agua cuenta con un moderno circuito termolúdico con ríos contracorriente, volcanes de agua, chorros terapéuticos, cabinas de hielo y piscinas de flotación.
El balneario ha acogido a personajes ilustres como Benito Pérez Galdós, Marcelino Menéndez Pelayo y hasta la selección española de fútbol, que se ha alojado en su hotel en varias ocasiones.
Puente Viesgo se encuentra a 28 km de Santander, accesible en coche por la N-623, la carretera que conecta con Burgos. Su ubicación estratégica lo convierte en una excelente opción para una escapada de un día o como punto de partida para explorar otros rincones del valle del Pas y los Valles Pasiegos.
Puente Viesgo es una joya cultural y natural que combina historia, arte y bienestar en un enclave privilegiado. Desde sus cuevas prehistóricas, pasando por sus senderos panorámicos y su relajante balneario, este pueblo es un destino perfecto para los viajeros que buscan una experiencia auténtica y enriquecedora en el corazón de Cantabria.